Etiquetas

··········Siendo una comedia simpática, y que no llega a aburrir, a mí me da una sensación de sosería. Durante la primera mitad, la comicidad parece fundarse solamente en que los alemanes de origen latino son gritones, temperamentales, apasionados, …, pero eso, visto aquí, en Latinia, no tiene una gracia especial.

··········Luego ya la trama va buscando el humor en los sucesivos enredos por los que pasan el restaurante ”Soul kitchen” y los personajes, gente muy resiliente ante la adversidad, y algo mejora. Aún así, hay un par de momentos un tanto cutres, como la resolución de un problema esencial de los protagonistas gracias a un botón y, sobre todo, la escena del entierro.

··········Pero ya digo que agradable de ver, aunque sin sustancia ni mucho oficio. Música variada, no sólo soul, que a veces me gusta hasta a mí. En los títulos de crédito, la lista de agradecimientos del director (que a mí siempre me recuerda a esas personas que aprovechan sus cinco minutos de fama al salir en televisión para decir “¿puedo saludar?”) termina con un alles, alles, alles y empieza nada menos que con Dios. Eso es un relaciones públicas.

Anuncios