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··········Una simpática película infantil, que solamente se ha estrenado aquí en castellano, y con el habitual pésimo doblaje de las historias de niños: voces aniñadas con soniquetes en vez de voces naturales de niños. Nada menos que una peli infantil, pero nada más: lo que pudiera tener de una situación “El señor de las moscas” queda un poco pisado por la voluntad de agradar y divertir a un público pueril. No obstante, tiene algo de interés la manera en que se caracteriza a los miembros de los dos bandos que se forman inmediatamente en esa situación de desaparición de todos los adultos: en el bando de quienes optan inmediatamente por la libertad, el desparrame, los tipos principales mostrarán un aspecto –físico o de representación, ropas, gestos- más adolescente; al punto de que quienes tienen similar edad en el bando de los asustados, ordenados, cooperativos, serán adolescentes de formas y maneras más dulces (el varón) o poco feminizada (la hembra). Y el desarrollo de la trama es el previsible: los que se dan al desenfreno se ven abocados a ser siervos del más fuerte, mientras que los otros reproducen enseguida los roles protectores de las familias.

··········Personalmente me gusta la dirección artística: su intemporalidad propia de los cuentos clásicos, pero también la libertad creativa en ropas y decoraciones. También me sorprende que en una película tan para chicos (la veo en un cine-merendero de centro comercial y asisto divertido, cuando acaba la proyección, a la salida de la sala de un grupo de adolescentes –que obviamente han seleccionado mal qué peli ver- ocultándose la cara para no ser reconocidos, como concejal de urbanismo en la entrada de un juzgado), haya algunos puntos momentáneos digamos fuertecillos, como una casi muerte, cierto tipo de golpes en las peleas y el que uno de los chicos sea –literalmente- un hijo de puta.

··········Me parece recomendable para llevar a chavalitos y vivirla con ellos. Y Gerard Depardieu, que se apunta a un bombardeo (aquí, literalmente).