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··········Quizás si no supiera que este antropólogo se ha pasado cuatro años en Itamatatiua, una aldea brasileña cuyo origen está en negros emancipados de la esclavitud, esta peli no se me quedaría algo escasa.

··········Pero es que decide centrarse en la historia de una muchachita que va pasando por distintos ámbitos familiares, por no responsabilizarse su madre de ella. Y es buen tema, y la peli es corta (más bien parece un programa televisivo de la ETB), pero uno echa de menos algo más de información sobre ese pueblo. Se ven pinceladas, aquí y allá, pero no con un orden pedagógico.

··········Ese centrarse en la vida de esta chica, y en la relación con el narrador-director, permite usar una forma que mezcla lo documental, con la grabación de lo cotidiano y con la representación dramatizada. La chiquillería del pueblo disfruta, claro, actuando, pero no sé si eso es especialmente interesante, cuando no se construyen más que escenas dramatizadas sueltas, sin dejar crecer una historia, más allá del problema familiar de esa chica.

··········Yo diría que nos pasa mucho que, en nuestro eurocentrismo, suele parecernos que otros pueblos tienen menos estima por sus hijos. Resulta difícil asimilar cómo pueden unos adultos pasar de esa manera de una chiquilla de unos diez años. En realidad, hay casos así también en nuestros países, porque a la postre es la miseria lo que suele estar detrás, y hay tercer y cuarto mundo donde quiera que uno mira. Precisamente lo que decía de no contar suficiente sobre ese pueblo, impide apreciar hasta qué punto son decisiones obligadas económicamente.

··········En todo caso, sí me resultan interesantes momentos como los grabados en la escuela, juegos, trabajos. Pero ya digo, en conjunto me parece algo escaso, como un documento más bien personal, en que el autor anda casi siempre en pantalla.