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Festival Internacional de Cine de Gijón. Sección Esbilla

··········Tanto porque el tema me atrae, como porque el tipo es una personalidad peculiar, la peli ya tiene interés. Esa generación que pasó de la mera supervivencia a la actividad sindical, a la dirigencia de organizaciones obreras, a la puesta en pie de un ejército, a una guerra de resistencia, que se implicó en todo del todo, que se ensució las manos, y que nos es tan cercana temporalmente, está siempre llena de interés.

··········Pero la peli en sí tiene cosas que me molestan bastante. Por una parte, tiene imágenes de relleno durante mucho minutaje. Imágenes que intentan transmitir “metáforas”, unos libros atados, una grieta en el muro, una y otra vez. No en un exceso pedagógico sino, supongo, en un intento de transmitir algún pensamiento simbólico, vagamente preciosista, que a mí se me antoja personalista y superficial.

··········Pero más allá de eso, la peli es más una hagiografía que una biografía. Al tipo se le presenta como intachable en todos sus actos. No soy de quienes se dedican a tomar partido ahora, casi un siglo después, para hacer una lista de buenos y malos dentro de “mi bando”. Primero porque no se lo merecen: la gran mayoría de esa generación hizo todo lo que pudo y mucho más, sin apenas preparación de ningún tipo, asumió riesgos, perdió, pagó rpecios terribles, mantuvo en pie sus porqués; en segundo lugar, porque ante las grandes dudas de la guerra (¿primero ésta y luego la revolución, o al revés?, ¿resistir hasta enlazar con el zambombazo de la IIGM o disminuir en lo posible el daño a la ciudadanía?) yo no tengo posturas seguras y cerradas.

··········Pero es que esta película no se pantea siquiera la menor duda: lo que haya hecho el héroe Mera bien hecho está, y punto. Y las cosas no son así: cuando alguien se suma a un golpe de Estado como el de Casado y Besteiro, hay que explciarlo muy bien, porque es objetivamente una traición; o cuando se critica como cobarde a un Gobierno que se va de Madrid a Valencia, hay que dejar claro que hay ministros de la CNT en ese Gobierno. O cuando se habla de la ferocidad de los comunistas y su falta de escrúpulos, algo habrá que decir de la cantidad de crímenes cometidos por partidas de militantes cenetistas o de la FAI absolutamente descontrolados, especialmente el primer año. Casualmente hasta los sucesos de Barcelona en mayo del 37 (donde por cierto, entre las imágenes de archivo se cuela de matute una que es de Stalingrado 1942, quién no reconoce esa estatua de la fuente de los niños).

··········No es por tanto una peli que yo usara –al menos como material sin contraste- para enseñar historia a los chicos, pero ya digo que sí me parece muy interesante, tanto por el tema general como por recuperar la trayectoria vital de alguien poco conocido, pese a la importancia que tuvo en un momento dado (la batalla de Guadalajara, sobre todo) y la coherencia que mantuvo toda su vida (¿cuántos de esa generación se implicaron en el mayo del 68 parisino?).

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