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Festival Internacional de Cine de Gijón. Sección: Enfants terribles

··········En esta Sección del Festival, tienes que compartir la sala (el enorme teatro de La Laboral) con colegios e institutos de adolescentes; aunque la organización es atenta y nos mete a los viejos en los palcos. Pues bien, ésta es del tipo de peli que les atrapa y no dan la lata (bueno, pierden un poco los papeles en el desvirgue sexual del prota y en un juego sadomaso, pero es momentáneo). Y yo diría que no es solamente por el tema –no deja de ser una high school story– sino por el estilo apresurado, con un montaje velocísimo, con mezcla de comic, edición de imagen, formato de vídeo de cámara personal, mucha música, yutúb, gansadas. Yo soy incapaz de seguir, en algunos momentos, esa velocidad por culpa del idioma (la subtitulación tampoco puede traducir a la vez sonido e imágenes).

··········Bueno, digamos que el protagonista, para su clase de “media”, presenta un proyecto que consiste en suicidarse y grabarlo. Eso le convierte en el héroe del instituto. No me parece que ande mal en el tratamiento de cierto spleen adolescente, en una tendencia al suicidio de captación de atención. Por una parte, porque da un mensaje pedagógicamente correcto a su público: en vez de suicidarte, mata a Narciso y mira un poco en torno. Por otra parte, porque no esquiva otros tipos de suicidio.

··········La historia se pierde un poco cuando entra en los tópicos del reproche a los padres porque no se quieren lo bastante o porque su embarazo fue casual (recuerdo a Roseanne explicándole a su hijo pequeño que él no era un accidente, sino una sorpresa) y sobre todo el típico amor de instituto entre el prota y la rubia más popular del lugar (de las que se mueven a cámara lenta en la primera escena en que aparecen), que ahora ya le hace caso. De hecho, en ese tramo apenas se usan los imaginativos juegos de imagen y sonido. Pero bueno, incluso en eso, la peli gasta un poco de autocrítica.

··········En fin, está llena de humor, imaginación visual, con un actor que transmite –y que no es un guaperas ni un cachas- (de hecho, al finalizar la proyección sale al escenario a saludar y el público le jalea mucho) y David Carradine en plan de metafísico popular pequeño saltamontes.

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