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Zinemaldia 2009. Sección Zabaltegi

·········Esta peli quedaría mejor situada veinte años atrás. Pero que un veinteañero hoy en el Uruguay se muera tanto de miedo conforme va teniendo clara su homosexualidad, cuando no vemos a nadie en su entorno que vaya a hacer de eso un problema, resulta un poco forzado. El actor muestra muy bien su estado, al borde del tic nervioso, pero de este lado del borde.

··········En todo caso, el tipo no parece tener grandes problemas físicos para relacionarse ni con ellas (se entiende que los gatillazos no son de toda la vida) ni con él. Pero bueno, como esto funciona con etiquetas, él tiene que cambiar la suya y salir del … cuarto, para que su deseo funcione y se realice.

··········La peli lo que hace es entremezclar los silencios, el ocultamiento de Leo respecto a sus deseos, con los silencios de una amiga que es incapaz de sobrellevar una pérdida de la que se culpabiliza, pero que no puede expresar, para que ayudándole a ella, él concluya que tiene que abrirse.

··········En todo caso, la peli tiene eso tan típico de que cuando se quiere hacer una escena intensa se llena de silencios, que convierten las situaciones en inverosímiles (por ejemplo, la llegada de Leo a la casa de la hermana de Caro, donde ha ido a hablar de ésta y se queda ahí callado, mirándose intensamente con los otros, poniendo ojitos de llorar, cuando cualquiera estaría hablando, explicándose, preguntando, …). Esa pasión por los silencios a mí me carga un poco.

··········Da la sensación de ser una de esas películas en las que primero se ha elegido la banda sonora con las canciones que le gustan al director, y luego se rellenan los huecos con una historia. Pero en conjunto me parece una película agradable de ver, con algunas cosas interesantes en su temática y, eso sí, ché, es oriental, algo depresiva.