Etiquetas

··········Este documental se construye con tres materiales: las habituales intervenciones de parientes, amigos, colegas sobre fondo negro (de interés muy irregular, como es habitual); material fotográfico y fílmico de época o de la familia; y una dramatización de algunas escenas. Es esto último lo que no acaba de gustarme, me parece un recurso forzado; ahora bien, realmente en esta peli es importante porque asocia la voz del intérprete, Darío Grandinetti, a la del documentado, Conti. Y eso viene muy bien porque los textos del hombre viajero que se leen es para mí lo mejor de la peli: qué hermoso castellano, que sencillez.

··········En el coloquio posterior, un espectador se queja de que apenas se cuenta nada de Conti, especialmente teniendo en cuenta que se ha mencionado, por ejemplo, un amplio recorrido laboral por oficios variados e interesantes. Ni el director ni otros intervinientes están de acuerdo, pero yo creo que algo de razón tiene. No hay una voluntad biográfica, sino casi más anecdótica (no en el sentido de banal, sino de centrada en momentos sueltos de su historia). Tampoco toda la razón, la peli en conjunto a mí sí me presenta a un tipo (al que, confieso, apenas he leído, quizás algún cuento suelto en alguna selección colectiva), aunque no tanto como quisiera. En todo caso, sí creo que la peli funcionará mejor para quien ya tenga una relación con Conti que para quien se acerque ahora a él.

··········También es objeto de comentarios la opción del director de no contar nada relativo a la desaparición de Conti a manos de la Junta Militar del golpe de 1976, salvo el hecho mismo. Ahí sí que me parece razonable su opción: hay un momento para todo y que al menos este producto esté desprovisto de lo relativo a la muerte, es una muestra de respeto hacia un vitalista.

··········Mala proyección en el Palafox. Ligero pero continuo desenfoque. ¿No le molesta al director, que está presente? ¿Debo ir de nuevo al oftalmólogo?

Anuncios