··········Es inevitable recordar el “Be kind, rewind”, de hace un año (e incluso acordarse de Ed Wood), al ver a estos huindúes de una ciudad marginal elaborando orgullosos sus películas de Superman.

··········En realidad, recuerda más a Ed Wood que a la otra, ya que se toman su trabajo con total profesionalidad, aunque a nosotros nos parezca ridículo, acostumbrados a los poderes de la industria occidental, a la hora de generar efectos especiales, contruir decorados, confeccionar vestuarios, …

··········Lo que si que tienen claro es qué es lo que quiere ver la gente y qué es lo que quieren hacer ellos. Ese pacto entre narrador y receptor, tan claro cuando le cuentas un cuento a un niño, es el mismo con el que funciono yo, por ejemplo, cuando veo una teleserie.

··········La amabilidad y buen humor con el que los actores van soportando las incidencias del rodaje, me han recordado algo que decía Michaux en un libro sobre caracteres asiáticos, y sobre la repugnancia que le provocaba el servilismo hindú.

··········Aunque trate sobre eso, este documental no se queda sólo en las películas que filma este equipo alocado, sino que también habla de la ciudad, de la pobreza, de trabajos insufribles que hacen un poco más imprescindible a Superman.