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··········Una simpática comedia, de agradable visionado (aunque con alguna caída de ritmo), que sin embargo no me acaba de gustar.

··········Yo diría que lo que me sucede es que, en casi todo lo que tiene de más interesante, se me queda a medias, como sin explotar el material. Por una parte, sólo muy forzadamente puede sumarse a la colección de películas sobre cocina (“La grande bouffe”, “El festín de Babette”, “Deliciosa Martha”, …), porque apenas en dos ocasiones la cámara se recrea un poco en la confección del plato (la empanada, las hormigas), y casi siempre todas los demás platos son mirados muy superficialmente, sin poner inetrés, incluso en la comilona final.

··········Por otra parte, un cierto interés en generar en el espectador un despiste sobre la verdadera personalidad o astucia de Raimundo Nonato, hace que la evolución final sea muy apresurada. Es como si se le diera prioridad a decirle al espectador “aaahhhhhh, os engañé”, en vez de dejarle ir viendo los cambios. Bueno, quizás exagero; está la borrachera sin angostura, la voz en off un tanto cínica sobre la posición en las literas, … Pero al actor se le hace poner una perpetua cara de fronterizo con la oligofrenia, que no se compadece con lo que va sucediendo.

··········Pero, en fin, salvo esa sensación de no llegar, de una modestia o falta de ambición, es una historia simpática, en la que gana, de alguna manera (si es que eso es ganar), el paleto simpático de quien se abusa desde el principio. Hasta el punto de llegar a generar simpatía, cuando es el tipo de cabrón capaz de cometer asesinatos de esos de posesión (si bien aquí no me parece tanto de posesión sobre la mujer cuanto de un presunto derecho a ser amado gratis).

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