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Festival Internacional de Cine de Gijón 2008. Sección Llendes

··········En el coloquio posterior, un profesor de la UNED –porque por lo visto esta peli se proyecta en el contexto de una serie de “Cine y Derechos” dentro del Festival- reconoce que las formas de esta película la alejan un poco del tema que quiere tratar (los derechos de los niños), que habría quedado mucho mejor representado por el episodio de Corcuera en “La espalda del mundo”, por ejemplo.

··········La película es un documental peculiar: muestra a una serie de niños de diferentes comunidades rurales mejicanas, haciendo trabajos de todo tipo. Los adultos –salvo una anciana más o menos desvalida- no se enfocan; la película carece de diálogos; todo está descontextualizado.

··········La realización no es muy depurada, aunque hay que reconocer el mérito de estar siempre en torno a los niños, verles sólo a ellos, filmar aceptablemente bien sus trabajos. Mostrar sus rostros, aunque yo diría que poco. Un par de efectos sonoros, de asociar la música festiva al girar de una rueca.

··········El caso es que buena parte de esos trabajos infantiles mostrados, a mí me parecen la normal participación de los chicos en la vida económica de las familias agrarias: sacar las cabras, dar de comer a las gallinas, traer leña y agua, … El haber decidido no mostrar si hay una escuela a la que estén dejando de acudir, el omitir los posibles patronos (también hay trabajos en una plantación y en una fábrica de ladrillos), le quita bastante fuerza como película de denuncia, y queda un poco etnográfica.

··········A eso se le suma una muy mala (desenfocada) proyección en el Antiguo Instituto, y un recorte del coloquio posterior, que se iba animando, porque, claro, es la última de la jornada y el personal del local se tiene que ir.

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