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··········Toda esa gente que cree que la lucha de clases es un montón de campesinos rusos asaltando el palacio de invierno de Kerensky, debería (a falta de leer a Marx) ver las pelis de Loach y Laverty. Ésta especialmente, porque está más centrada en el tema que casi todas las demás.

··········Pocas veces una película habla tan claramente de cómo el capitalismo genera, por la posición en que pone a cada uno en el sistema productivo, las actitudes (económicas, pero no sólo) de cada cuál según su status. Y cómo el enfrentamiento es inevitable (aunque sea una pedrada o asustar a una madre con amenazas al hijo). Rara vez se habla de la tendencia natural del capitalismo de generar el mal moral.

··········Ahora bien, a mí me parece que no acaba de funcionar muy bien. No estoy muy seguro del porqué, pero aquí van algunas posibilidades. Por una parte, la protagonista no nos permite ver un desarrollo de su moralidad en una u otra dirección a lo largo de la película. No es que yo pretenda un argumento ortodoxo de tipo rise and fall, pero este desorden en su actitud, tan pronto dubitativa con lo que hace como plenamente convencida, parece más ciclotímico que una consecuencia de la acción. De manera que, cuando recibe una amenaza concreta sobre la vida de su hijo y, para pagar su deuda, decide ir a Bulgaria, el hecho de que ya había decidido hacer algo peor (Ucrania) para alquilar las nuevas oficinas le quita toda la fuerza a las escenas finales.

··········Por otra parte, escoger para llevar la trama a un personaje un tanto rata, cuya actitud no proviene realmente de sus problemas (tiene una buena vida, si se compara con la mayor parte de los personajes de Loach-Laverty) sino de tener perfectamente asumida la voluntad consumista de una buena ciudadana bajo el capitalismo (a su padre: “yo no quiero ser pobre como tú”, “mi hijo tendrá de todo”; o su cara de extrañeza ante el desinterés de Karol por el dinero), consumista incluso de carne para satisfacciones corporales, me parece una mala opción, porque desaprovecha lo que para mí es lo mejor de la tesis de la película: ¿se puede triunfar en el sistema capitalista y ser una buena persona? Frank Kapra diría que sí, supongo.

··········Por lo demás, me parece competentemente filmada. Creo que los demás personajes merecerían un poco más de atención. Y algunas cuestiones económicas están explicadas deprisa o insuficientemente. Y alguna tontadita como una familia iraní hablando con soltura inglés incluso a tiernas edades.

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