Etiquetas

,

··········La coincidencia en un mismo centro de trabajo en la Suiza germanófona de tres mujeres yugoslavas procedentes de las tres comunidades más importantes no da lugar a una película sobre las guerras civiles balcánicas. Incluso aunque gravitan sobre ellas, aunque especialmente la bosnia tiene una intensa pérdida por el cerco de Sarajevo, no son su condición de croata, serbia y bosnia la que haga saltar las chispas.

··········Se trata más bien de lo que impulsa a cada persona a levantarse por la mañana, a vivir. La mayor tiene fijado un objetivo, y es la alteración que provoca la nueva con su energía, su vitalidad, la que le hace plantearse si es verdaderamente su objetivo o sólo el de su marido. La patrona, la serbia, parece esconder su falta de sentido vital en el trabajo, el orden, la rutina, la acumulación.

··········Ésta es la que más me interesa. La actriz es la que hacía de Esma en Grbavica. La verdad es que aquí no me gusta mucho, anda casi todo el metraje con la misma cara de susto perpetuo que se corresponde poco con su fortaleza. El cambio que ella sufre con la presencia de Ana, la joven bosnia, es verdaderamente positivo, aunque en realidad se apoye sólo en unos pocos elementos: volver a tener relaciones sexuales, volver a hablar de Yugoslavia, volver a bailar, nombrar la causa de su soledad…

··········Pero no consigo entender al tercer personaje. Si la muerte del hermano, o en general toda la experiencia traumática del cerco de Sarajevo, la ha despojado de un verdadero interés en la vida, ¿por qué es capaz de vivir con esa intensidad?, ¿por qué su interés en alterar la realidad de las otras? Pero, si no es así, ¿por qué rechazar una posibilidad razonable de curación o paliación de su enfermedad?

··········El caso es que me quedo un poco despistado. Por lo demás es una película de una luz muy fría, de una ambientación muy sobria. Todo empuja bastante a la depresión.

Anuncios