Etiquetas

··········Absolutamente relajante. En el límite entre el documental y la ficción. Porque realmente, como ficción, la anécdota es pequeña, y apenas media docena de frases apuntan a otras cosas, al proceso de urbanización.

··········Pero sin contar aparentemente más que un pequeño conflicto padre / hija por la posibilidad de tener un perro, lo que se ve además es mucho, sobre todo paisaje y la forma de vida de los mongoles nómadas. La verdad es que comparada con la anterior, “La historia del camello que llora”, me parece con menos sustancia, pero es muy agradable.

··········Me maravilla lo ausente que está la cámara, apenas en dos o tres tomas en que hace una bajada desde una grúa (yo diría que sobran todas, o quizás mantendría una porque es explicativa de la estructura de la yurta.

··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 7.

Anuncios