Tideland
Viernes, 8 Jun 07··········Aunque ya lo completaré cuando la vuelva a ver, copio unas notas del Festival de San Sebastián de 2005:
Amanecemos con una película de Terry Gilliam que parece que ocasiona algo de polémica, “Tideland”. Leo en la prensa local que algunos periodistas abandonaron la sala cuando la estrenaron, ayer. No entiendo por qué o en qué momento. Ver una niña preparándole el pico a sus padres puede ser chocante, pero no asqueroso.
Me gusta esta película, me gusta la búsqueda del punto de contacto entre los sueños y las imaginaciones infantiles y la realidad. Me gusta la historia alucinada, pero llena de detalles absolutamente cotidianos. Me gusta que cualquier hecho pueda ser narrado de otra manera y con mil interpretaciones posibles si se le confía a un niño -o a un alienado- la narración. Me gusta el miedo, la prevención y al mismo tiempo la atracción hipnótica que supone el contacto entre el sueño y la realidad. O entre la realidad ortodoxa y la interpretada por quien, más débil o más fresco, precisa construir un mundo que la explique y que sea coherente con lo que uno conoce verdaderamente, aunque esto sea un sombrerero loco, una liebre de marzo y la guarida sin fin de un conejo. Sé que yo la volveré a ver, pero también sé que hay mucha gente a quien no le diré que la vea.