··········Realmente, es un mérito de guionista ser capaz de contar una historia como ésta, llena de complejidades del mundo de los negocios, y hacerlo de una manera razonablemente comprensible (de esa forma en la que, si algo te lo pierdes es porque tampoco importaba demasiado).
··········Una comedia eficaz e insustancial, que no da para mucho una vez que sales de la sala. Con un buen ritmo, rápido pero sin aturullamientos. Eso sí, prácticamente toda la situación risible está concentrada en el protagonista, lo cual, en realidad, y teniendo en cuenta lo que sabremos después sobre su salud, no deja de ser algo sangrante.
··········Lo mejor es sin duda la voz en off, porque la manera de hilar pensamientos es tan curiosa, a la vez que tópica (hasta con citas del Reader’s Digest o similar) que a mí me tiene todo el tiempo sonriendo. Pero ya digo, la peli se te va de la cabeza en cuanto se acaba; quizás sólo tenga el interés por lo curioso del sistema judicial americano, lleno de reuniones negociadoras por fuera de los tribunales, y donde un golpecito con un portafolios puede alterar por completo un caso criminal de millones de dólares.