Archivo de Agosto 2009

Kantoku banzai! / Glory to the filmmaker!

Lunes, 31 Ago 09

··········Dejo el título en inglés porque lo usa así el propio Kitano. Nuevamente este hombre sigue hablándonos de sí mismo y de su crisis creativa, es casi una repetición de Takeshis’ con algo más del desparrame de “Get any”.

··········Como en aquélla, el planteamiento empieza bien, con la muy visual y divertida idea de Kitano playmobil, y con los sucesivos ejercicios de estilo (ahora un Ozu, ahora una de ninjas de esos sin ley de la gravedad, ahora otra de yakuzas, luego una de ejércitos particulares en plan Mishima, … ). En esto me estaré perdiendo cosas, claro, porque habrá numerosas citas locales y porque uno no ha visto tampoco suficiente cine japonés.

··········Luego la peli se centra más en una historia concreta, que se conduce con el alocamiento de “Get any”. Pero algo falla, yo con estas cosas suelo divertirme y aquí me cuesta mantener siquiera la atención y a ratos desconecto. Será la edad, la suya y la mía. A ver si este hombre se cura de una vez de lo suyo y vuelve a hacer cine menos autorreferenciado.

··········La proyección, en el Pequeño Cine Estudio, es mala, con un vago y continuo desenfoque, pero me dicen que es cosa de la copia (¿?) y prueba de ello es que los subtítulos se ven perfectamente. En todo caso, esa grisura visual también ayuda a que uno se vaya de la peli.

Dot.com

Miércoles, 26 Ago 09

··········Esta multicoproducción es un estreno algo tardío, aunque el tema más interesante de la película sigue en pleno vigor (y me temo que ya hasta el crack total): la mercantilización absoluta, la extensión del imperio del capital a todos los extremos de la vida. Aquí el asunto es la discusión sobre la propiedad de un nombre (que, ya, vayapordios, han de ser únicos) entre una multinacional que lo tiene registrado como marca comercial y una aldea portuguesa que, sencillamente, se llama así.

··········La verdad es que la película, voluntariamente amable y fácil, no entra a desarrollar mucho ese tema, pero sí enfoca un poco a lo que pasaría en ese juego, a las diversas tácticas de la empresa, al desembarco forzado y molesto de los políticos, etc.

··········En positivo hay que hablar de lo hermoso del paraje, la facilidad en la presentación clásica de los personajes del pueblo, la simpatía (más que el humor) en la narración, la crítica sobre tópicos (como la visión de “los españoles” desde el otro lado de la raya).

··········Pero me temo que hay cosas que me parecen bastante mal resueltas. Esencialmente, en el desarrollo de la trama se llega a situaciones confusas en los continuos cambios de actitud respecto al problema por parte de los protagonistas. De hecho, a menudo tienen que decir diálogos un poco artificiosos para que se pueda entender cómo se recolocan; y cuando no se hace, peor, porque no se entiende. Todo resulta un poco complicado sin que eso le dé mayor profundidad. Los secundarios funcionan bastante bien, pero los actores principales tienen complicado transmitir sus posiciones y cambios si tienen que andar todo el tiempo siendo melositos y encantadores.

Antichrist / Anticristo

Sábado, 22 Ago 09

··········Hay películas que se van estropeando poco a poco y otras en las que, desde una escena concreta a mí dejan de conmoverme. Ésta empieza muy bien. Cierto que el prólogo (la peli viene capitulada) puede parecer muy… ¿afectado?, pero a mí me gusta mucho, con ese Händel hermosísimo, un blanco y negro nitidísimo y puro, una velocidad perfecta. Pues con casi los mismos elementos, el epílogo no me dice nada.

··········¿Qué ha pasado mientras? Bueno, la película apunta a mezclar bien dos historias, una de un desesperado duelo por la pérdida de un hijo (y el poco ortodoxo tratamiento psiquiátrico por el propio marido de la paciente y padre del crío) con otra sobre el ginocidio en la historia, y la visión de la mujer como portadora del mal. Nada específicamente sobre el anticristo, por cierto; sí sobre Satán –muy poco-, pero aunque a mí no me admitieron siquiera en la Facultad de teología, no creo que sean en absoluto dos entes asimilables. Pero, vaya, eso es lo de menos.

··········De los puntos de quiebra en mi percepción de la peli (que estaba siendo muy positiva, visualmente sobre todo), el primero tiene que ver con esto del ginocidio. El que la madre desolada y mentalmente fuera de sí cambie de postura respecto a lo que estaba desarrollando en su tesis doctoral, me parece comprensible cuando está gestionando la culpa por la muerte del niño (¿le vio o no mientras follaba?). Pero el que su marido y psiquiatra, en plena sesión terapéutica, sufra un ataque de feminismo (por la quema de brujas en la edad media) y la abronque, cuando lleva toda la peli intentando hacer emerger cada problema de la mente de su esposa, es algo que rompe toda la historia.

··········A partir de ahí, la peli se pone en plan “vamos a pasar miedo como adolescentes en pandilla” y ya se mete de lleno en los tópicos necesarios de sustos y agresiones salvajes. El método por el que la chica inmoviliza al chico ya es de traca, y sólo la buena educación impide reírse en la sala. Todas las imágenes posteriores que intentan reconducir el tema hacia esas cuestiones generales del luto, la culpa, la necesidad de pagar como mujer, ya no consigo tomármelas en serio. Persecuciones, niebla, golpes, animalitos gritones, palazos. En fin, que todo se mete en un desbarajuste que es como si me hubieran cambiado de película. Hacia otra entretenida, tontorrona, que no dejará más huella que la originalidad de filmar cierta mutilación. Y la apabullante belleza de ese bosque, claro.

Dung che sai duk / Las cenizas del tiempo (redux)

Viernes, 21 Ago 09

··········Siendo una película china (bueno, era de Hong Kong y Taiwan la original, china será la redux) basada en una novela de artes marciales, la verdad es que tiene poco de éstas. Lo que tiene está bien, no es al estilo actual de desaparición de la ley de la gravedad y cámaras lentas o detenidas con giros (efecto Mátrix, que siempre digo que para mí es efecto Médem en “Tierra”), sino un tipo de lucha muy impresionista, confuso, polvoriento.

··········Pero en realidad, la película es más una historia de amores (un tanto locos) y de amistades, de sicarios y de lealtades, de matar, desear, recordar y morir. Está llena de temas clásicos (es muy western), con ideas hermosas, como no entregarse al amor para que te puedan seguir queriendo toda la vida, el sicario ciego (o con una pizca más de vista que Zatoichi), o el vino que te hace perder la memoria, como regalo y como venganza.

··········Para mí el problema es que habría que verla con la luz encendida, papel y lápiz y haciendo esquemas y diagramas de flujo. Es el efecto de una estructura que en sí me parece muy interesante (un ciclo estacional, relacionado con los puntos cardinales, los viajes, y una repetición un tanto de rueda budista, que es a la vez un viaje temporal que se cruza con los espaciales, o un viaje interior hacia la explicación) pero endiabladamente compleja, no por exceso de personajes (aunque alguno sea a la vez dos, según sea una mujer o su propio hermano), sino por la densidad de sus relaciones y los cambios temporales. Yo, al menos, no sé seguirla desde un punto de vista meramente racional.

··········Eso sí, es casi siempre muy hermosa. Visualmente me maravilla (especialmente en los paisajes), y no precisamente porque use mucho de ese barroquismo de decoraciones y vestimentas frecuente en otras chinadas, es otro estilo muy diferente.

··········Una música bonita, pero que curiosamente tiene intercalados algunos momentos de esos de subrayado de melodrama (nivel telenovela) bastante patéticos. Curiosamente, lo mismo pasa con las actrices, que de pronto en alguna escena parecen de teleserie venezolana. Ambas cosas, sin embargo, son muy ocasionales, pero sorprenden y disuenan. Y problemas también con la traducción de los subtítulos: en algún momento se habla de “carreteras” o se dice con frecuencia “calendario” cuando se quiere decir almanaque o incluso horóscopo.

Disgrace / Desgracia

Miércoles, 19 Ago 09

··········Realmente, es meritorio construir una historia así de potente habiendo forzado hasta el borde de la inverosimilitud dos elementos cruciales de la trama: la gravedad del juicio social sobre una aventura sexual entre dos adultos y la respuesta sumisa de una mujer al abuso sobre ella. En lo primero, porque se omite narrarnos la acusación concreta de la mujer (y no dándole más importancia a lo que administrativamente sí lo tiene, una falsificación de calificaciones) y en la narración de la historia sexual entre profesor y alumna se ha mantenido una calculada ambigüedad: indudablemente hay un acoso (al nivel de casi cualquier seducción, es decir, vagamente permitido) e incluso un beso robado, pero continuamente se nos muestra una chica que voluntariamente ha entrado en el juego de la seducción. Es más, cuando se nos enseña su progresivo decaimiento, se hace de manera que sospechemos más de su relación con un novio agresivo y posesivo que con ningún problema derivado de una relación sexual con un hombre maduro y culto. Pero, ya digo, es ostensiblemente voluntario el no contar demasiado (por ejemplo, hay una vaga referencia a que “tomó somníferos”, aunque no sabemos si el que haya vuelto a los estudios significa o no que ha solucionado la relación con su novio).

··········En cuanto a lo segundo, no me refiero a que no sea creíble la estrategia de apaciguamiento de una mujer agredida, tanto en la no penalización como en someterse a la protección de quien agrede. Antes al contrario, ése es el interés de la historia; ahora bien, llevarlo al extremo del matrimonio de que se nos habla al final, pues vaya, que se me hace un poco forzado. Tampoco se ha contado bien la relación de la granjera con su hectárea, sus plantas, su trabajo, …; es más, sabemos de una ruptura sentimental que en principio debería empujar hacia un abandono de lo que fue territorio común con su pareja.

··········Me da la sensación de que estos dos estiramientos hasta el límite de la historia tienen como objetivo que sea más fácil su lectura en términos políticos o de la historia de los cambios en la República Sudafricana desde el fin del apartheid. Prefiero pensar que no es así. La lectura política de la película resulta profundamente conservadora: la agresión del blanco sobre quien no lo es (la estudiante mestiza) queda cubierta de ambigüedad frente a la dureza y a la claridad de las pérdidas del conjunto de la sociedad al decaer la seguridad que el poder blanco les daba frente al violento, vengativo, desordenado pueblo negro. No es una presentación tan simple, claro; de hecho creo que entre lo mejor que tiene la peli está la manera de hacer ver cómo nos genera miedo la percepción como un peligroso otro de todo lo que es ajeno (otro color, un idioma que no entendemos, un concepto distinto de la higiene, de las obligaciones hacia los animales, de la imputabilidad).

··········Personalmente, me interesa más una lectura psicológica. La manera en que las personalidades chocan con los sistemas morales públicos (sea el orgullo del profesor de no someterse al juicio de quienes no están capacitados para entender, sea la forma en que su hija esquiva unas vías de autoprotección incompatibles con el concepto de vida que querría tener). Y sobre todo la percepción del deseo como una pulsión irresoluble (una pregunta cuya respuesta no existe), y la posición moral sobre la necesidad de reprimirlo y hasta qué punto se sigue siendo ser humano (teniendo corazón) sin él. Nuevamente, la lectura me parece conservadora, de una falta total de confianza en lo que la humanidad ha ido construyendo como regulaciones, tanto en la hija (“es lo que hacéis los hombres, ¿no?”) o (visto desde el puritanismo) la vuelta al uso de prostitutas por el padre tras probar el amargo jarabe de la petición de perdón.

··········En todo caso, pese a sus elementos de acción, la historia es muy literaria y se confía el interés a la sutileza de los cambios psíquicos de sus personajes (o a las interacciones necesarias entre ellos para percibir sus rigideces). Obviamente, yo no me quejo, porque me ha gustado, pero lo aviso para quien no quiera dos horas con mucha ida y venida… y poco movimiento, o más bien una ordenación de la acción lejana a lo de “nudo y desenlace”.

··········En todo caso, una película muy rica y muy demoledora, no recomendable para momentos depresivos.

O ano em que meus pais saíram de férias / El año que mis padres se fueron de vacaciones

Martes, 18 Ago 09

··········Si un tipo de argumento (consecuencias de las dictaduras militares latinoamericanas sobre niños que las viven desinformados) empieza a ser repetido en sucesivas películas, uno va esperando, digamos, mejoras. O al menos que funcionen emotivamente. Esta peli, agradable y fácil de ver, me deja algo decepcionado.

··········Por una parte, hay algunos descuidos argumentales. Menores, como que el anciano busque al niño al llegar a su casa usando un apodo con el que acaban de bautizarle los mayores en una reunión, nombre, “Moshle”, que obviamente el niño no conoce y al que no va a responder; o el hablarle a ratos en yiddish cuando es obvio para ambos que el idioma que comparten es el portugués. Y una más grande, que parece derivada de querer hacer confluir todos los elementos de la catarsis en los noventa minutos en que se juega la final México-Brasil del campeonato del mundo de 1970: ¿cómo puede suceder que a lo largo del partido el anciano sea excarcelado y a la vez recupere a la madre y traiga un doctor?; es un apelotonamiento de sucesos que no resulta creíble.

··········Además, y aunque no es constante, hay un estilo visual que no me parece apropiado para este tipo de peli: la cámara esquinada, mirando a hurtadillas y un montaje nervioso (por ejemplo, el del niño esperando la primera vez en el pasillo de la casa del abuelo).

··········Pero, en fin, aparte de eso, el chico es expresivo, el tema me interesa, está también la curiosidad de ver a la comunidad judía de São Paulo. Y el fútbol, esa forma de implicar a una nación, que resulta tan peligrosa y da miedo cuando se ve de cerca, pero que tiene su encanto viéndola en pasado y de lejos. En fin, mucho más cerca de “Paisito” que de “Kamchatka” (o de aquel corto tan bueno, con Malena Alterio, un chaletito, un columpio, dos niños, una espera…).