Archivo de Julio 2009

Un novio para mi mujer

Viernes, 31 Jul 09

··········Hacía bastante tiempo que no veía una comedia que me hiciera reír en ocasiones y me mantuviera sonriendo el resto del tiempo. Ésta funciona.

··········Al presentar a los personajes me dio algo de miedo que fueran demasiado estereotipados, un tenso con tic nervioso, tímido, bloqueado, y una irritable e insoportable facunda. Pero en pocos minutos, los dos se van construyendo como algo más complejo. Por ejemplo, si una narración de la protagonista (sobre los “buscadores de coincidencias”) nos ha hecho verla a ella como una histérica, enseguida se nos presentará el mismo tema en una situación en que no sólo la comprendemos, sino que nos ponemos de su lado. Bueno, es un ejemplo cualquiera, pero quiero decir que el humor no viene sólo de cómo son los personajes, sino de cómo evolucionan, hablan, lo que se dicen, lo que van haciendo, … además del cómo son, claro.

··········Hay quizás un momento donde yo encuentro algún agujero, en el punto previo a que la historia gire de comedia a romántica, quizás algo poco explicado o más bien, donde parece como si debiera haber una explicación más allá de la transformación de la Tana a manos del Cuervo Flores, que yo veo innecesaria. El caso es que, al pasar a hablar más en serio de la pareja y su forma de amarse, la peli ni se pone aburrida ni ñoña. La conversación con la consejera matrimonial te mantiene con la sonrisa puesta pese a que la sustancia sea la que tantas veces sucede en cualquier relación de pareja real.

··········Aunque no tengo nada malo que decir del prota, Valeria Bertuccelli impresiona. (Aparte de que es de “Silvia Prieto”, que dio nombre a una de mis bicicletas).

··········En fin, como me decía un vecino porteño: Alta comedia, che, puro Cukor.

Cu va chim se se / Cinco días en Saigón

Viernes, 31 Jul 09

··········Una historia tiernita sobre tres soledades cruzándose en el Saigón de hoy (donde todavía hay gente que no entiende bien el capitalismo y dice cosas como “pero… un zoológico no debería ser ‘para ganar dinero’”, ingenuos). Una azafata de vuelo, sin más problema que no tener marido y sí un amante que no va a dejar a su mujer; un trabajador del zoo a quien su novia le ha dado puerta y una chavalita de diez años, animosa y resuelta, con una vida dickensiana, que pasa de una fábrica de persianas de bambú a vender rosas por las calles de la capital.

··········El desarrollo es el previsible, con escena final incluida de los dos adultos corriendo el uno hacia el otro mientras alguien cocina las perdices (y, eso sí, manda quien manda, teniendo como fondo un anuncio de una perfumería famosa). Pero la peli es maja, los diálogos son naturales y aunque no tenga mucha profundidad, muestra tres tipos de soledad muy diferentes, una que no deja de ser positiva, la de quien decide abandonar su único asidero familiar y emigrar, otra que se basa en esa necesidad aprendida de tener pareja estable, y otra más reactiva a un abandono, más depresiva.

··········Formalmente, es un continuo abuso (quizás menos hacia el final) de la cámara en mano, que combinada con una cercanía física excesiva a los personajes y desenfoque de fondos da, eso sí, mucho dinamismo, pero mucha falta de claridad y de visibilidad también. Y es una pena porque en una película que para nosotros se desarrolla en un ambiente exótico, se pierde mucha información visual. Es curioso cómo suena el vietnamita, tiene un puntito… robótico a veces. Contradictoriamente, en unos planos hacia el final que sí son documentales, imágenes de niños de la calle y el campo, la cámara es más normalita y menos afectada.

··········Una peli así, buenrollista, intenta provocar buenos sentimientos, una historia en la que uno se ponga inmediatamente en el bando de los protas y sus buenas intenciones. Si uno lo piensa un poco, y no creo que sea el objetivo de la película, la última persona a la que yo confiaría a esa niña de diez años es a una pareja que, cada uno de ellos, ha demostrado cierta disfuncionalidad social o psicológica. La niña abandona su medio familiar (que es un tío suyo que –cierto- la tiene trabajando en su fábrica… en una sociedad en la que vemos miles de niños y chavalitas trabajando en cosas variadas, y que la regaña cuando hace las cosas mal –como cualquier padre-, sin pegarle ni nada así), y en un momento de la peli es recogida en un orfanato, pobre, pero alegre, lleno de chavales y crías (con los piques y las burlas de cualquier concentración infantil) y donde se les ve bien alimentados. Sin embargo, la corriente sentimental de la peli pretende que sufras con los dos solitarios (azafata y empleado del zoo) que pretenden que los funcionarios del orfanato les den a la niña, así, por la cara, sin ningún papel por medio, simplemente porque les cae bien. Ya sé que no es más que una peli, pero me preocupa la facilidad con la que se manipulan los sentimientos. Esto en mi país, puesto en la televisión y en horario de máxima audiencia, ya daría lugar a que unos miles de tertulianos y unos cientos de políticos exigieran el cambio de las leyes que condenan a las niñitas de diez años a ser cuidadas por sus familiares o por los centros públicos.

Los ojos de Ariana

Viernes, 31 Jul 09

··········Cuando nos llegó la noticia de que el gobierno talib de Afganistán iba a dinamitar los budas de Bamiyán, nos causó mucha impresión. En realidad, todas las guerras y conflictos menores suponen una destrucción de patrimonio, pero ésta impresionaba. Por una parte por su volumen, claro, eran gigantescas figuras excavadas en una montaña. Pero también por tratarse de una destrucción controlada de aquello que a los talibán asustaba: las muestras de algo ajeno a su sentimiento religioso, si la divinidad no puede representarse artísticamente, cómo permitir que lo sean divinidades que, encima, son falsas. Una de las cosas que más miedo dan es la excesiva coherencia en las revoluciones. Es polpotiano.

··········Gracias a esta peli, me entero de que esa furia iconoclasta afectó también al cine. No bastaba con prohibir las proyecciones, había que destruir las latas con los celuloides. Nueve tipos, directores, camarógrafos, proyeccionistas, de Afghan Films (que parece una mezcla entre una productora estatal y la filmoteca nacional), se las ingenieron para ir dando material fílmico para la hoguera (todo lo que tenían extranjero), mientras conservaban y escondían cuantas latas pudieron de películas afganas.

··········La peli, pues, es interesante. Pero personalmente no me agrada demasiado ese tipo de documental que se centra en la mirada de un tipo (en este caso un cineasta que vuelve del exilio), y se gastan metros y metros de película en verle tomar notas, por ejemplo, u oyendo su voz en off. La peli mejora mucho cuando entrega imagen y sonido a la gente de ahí; no sólo a un divertido cuentacuentos, sino a esos nueve empleados de la filmoteca, algunos de los cuales son empáticos narradores.

··········De todas formas, el conjunto me parece claramente positivo. La cámara muestra bastante de ese pueblo, y también de unos paisajes tremendos. Y hay también una cierta cantidad de información de lo que supuso el régimen talib.

··········Alucinante la cámara del fotógrafo callejero. Y es inevitable asociar los rostros de esos niños de algún pueblo, embelesados ante la proyección de lo que sea sobre una sábana sucia, con los de las niñas de “El espíritu de la colmena”.

No mires para abajo

Miércoles, 29 Jul 09

··········El autor, que dedica la peli a sus hijos, la hace con la intención de que aprendamos a hacer el sexo bien, que parece que no lo hacemos. Pues bien, toda la enseñanza es al final la siguiente: cuanto más tarde te corras –si eres el chico, claro-, mejor para la chica. Eso es todo.

··········Cierto que también hay posturitas de manual de kamasutra, que realmente lo que tienen de gracioso es siempre el nombre. Y la tontería (o la insania) de pretender que el orgasmo tántrico, la no eyaculación, es una medida positiva porque impide el desgaste y la pérdida de energía. Amosnomejodas. Pero, en fin, téngase en cuenta que es una peli en que se miran embobados el aura.

··········Este misticismo vagamente budista, de consejera espiritual de la esquina, junto al herbolario, deprecia el interés de una peli que por otra parte filma con naturalidad y simpatía algunas sesiones sexuales.

··········La película es de Subiela, pero yo encuentro que la ñoñería está bastante contenida. Es cierto que hay zancos y chisteras, pero también disfraces publicitarios de empanada. Yo suelo tener un nivel muy bajo de resistencia a la cursilería, y la película me parece bastante visible.

··········Además, tiene alguna idea simpática, como la fila de muertos en perpetuo reproche. Y descubrir que, igual que hay gente que trabaja con su ordenador sin haberle bautizado, o que pedalea en una bici sin saber cómo se llama, existen adultos que no han puesto nombre a su pene.

Brüno

Miércoles, 29 Jul 09

··········Me resulta inevitable asociar a este hombre, Sacha Baron Cohen, con Michael Moore. Lo cual tiene mérito, ya que soy de natural muy afectable por la vergüenza ajena, y sin embargo, encuentro que esta peli tiene mucho más interés que una simple gansada para adolescentes amantes de lo excesivo (aunque en ese aspecto tendrá menos éxito que “Borat”, porque al menos los chicos difícilmente soportarán tal alarde de homosexualidad afectada).

··········Al igual que Moore se molesta en elaborar sus películas-denuncia con mucho humor para hablar de lo que quiere y le parece importante, creo que ésta habla de muchas cosas, con una falta total de respeto, lo que resulta absolutamente útil para hacernos ver lo llena de comportamientos repugnantes que están nuestras vidas y vecindades.

··········Es notable la cantidad de colectivos y de instituciones sociales a las que se da caña sin piedad. De todo: pastores y psicólogos curadores de la homosexualidad; el mundo de los creadores de moda; las sociedades de machos viriles (cazadores, militares, …); los padres sin escrúpulos ante el dinero del mundo del espectáculo; los programas de televisión basura con su público en directo; el lenguaje de correción política; la hipocresía de las negociaciones de paz palestino-israelíes; los artistas famosos que se consagran a las causas de la caridad; las empresas gestoras de ésta; el público de los espectáculos de pelea; la adopción de niños pobres; la explotación de los espaldas mojadas, en fin, de todo.

··········Yo no sé hasta qué punto está cada episodio actuado o grabado como documental. En todo caso, muy a menudo se transmite más la imagen de haber sido grabado con protagonistas reales mediante engaños. Sea o no cierto, o lo sea en más o menos casos, me parece una decisión formal muy útil para el fin buscado, introducir un elemento alocado y rompedor que hace emerger sin disimulos las ideas y comportamientos de semejante fauna.

Paisito

Sábado, 25 Jul 09

··········La verdad es que, para ser una historia que tiene lo que me parece un grave fallo en el argumento y una falta de soltura en uno de sus dos momentos históricos (aquél desde el cual, en flash back se cuenta la historia), es una película que se sostiene y tiene emoción. De todas formas, creo que buena parte de la emoción la aporta el espectador de una generación concreta, que asistió desde España a los sucesivos golpes en Brasil, Chile, Uruguay, Argentina, el inacabable del Paraguay, el continuo de Bolivia, … Y eso no es casual, no solamente por los recuerdos, sino que hay escenas construidas de forma que rememoran fotos famosas del golpe de los militares felones chilenos.

··········Pero esas dos cosas que no me parece que funcionen bien son bastante importantes. Las escenas de Navarra (con esas inevitables tomas turísticas, ¿qué sentido argumental tiene que la pareja –ambos residentes en Pamplona- se vaya a fornicar a un hotel en frente de la hermosa plaza pamplonica de los ciervos, salvo hacerla salir en la peli?), pese a que hay algunos momentos buenos verbalmente (o es esa pasión mía por los dobles sentidos “¿me vas a dribblar?”, “¡tápate las vergüenzas!”), los actores difícilmente sostienen una conversación dura, a lo largo de una sesión carnal. Pero es que, además, y ese es el otro asunto que no me entra, el drama aplazado por la memoria no resuelta es difícil de creer.

··········La historia que ha dejado a esa mujer atrapada sucedió durante los días previos al golpe en la República Oriental. Pero entonces, ambos protagonistas tenían once años. Aún admitiendo que una chica de esa edad, que un par de días después sale para España y no vuelve a querer saber nada del paisito, se hubiera quedado con la versión oficial sobre la muerte de su padre (a manos de los tupamaros), y de alguna manera infantil la hubiera asociado al chaval vecino, hijo de republicano español, ¿cómo en toda su maduración personal, hasta su edad adulta actual, no ha caído en que difícilmente un chico de once años tuviera nada que ver? Eso da lugar a una larga conversación –bastante ciclotímica además- en la que por momentos se mantienen los reproches y se le exigen explicaciones al chaval que creció y se convirtió en el tipo con el que se lo está montando.

··········Cierto que el reproche se complica, porque ella, la exiliada que ha pasado del Uruguay hasta que hace poco le dio por investigar (y, según el flash back no ha descubierto la verdad), viene a acusar al chaval que creció bajo la dictadura de connivencia, cuando éste ha perdido también a su padre en algún chupadero.

··········A mí me parece que todo eso afea y confunde una historia sobre la necesidad de la memoria y de la reconstrucción de los hechos y de las responsabilidades de cada quien. Y es una pena, porque se ha escogido precisamente un suceso que da mucho juego, con un jefe de policía que no es un golpista (pero que obedece), un viejo republicano español que sabe quienes son los suyos pero no quiere meterse en una nueva guerra (pero obedece), un conductor-martinfierro sentencioso a quien le duele ser desleal, los tipos que mandan a los que obedecen, … En fin un conjunto de seres humanos nada lineales que te obligan a pensar que las cosas nunca son tan simples.

··········En todo caso, toda la parte de 1973 me parece bien hecha e interesante, con oficio, aunque tampoco con nada muy destacable.

Paranoid Park

Viernes, 24 Jul 09

··········Es muy raro este comentario en mí (dado mi escaso oído), pero casi lo más destacable de la película es la música. Bastante variada (un rap, heavy, baladas, Nino Rota, …) pero siempre bien colocada (aunque los incultos nos quedemos castigados sin subtitulado). Es curioso lo bien que queda una conversación de dejar a tu pareja con los diálogos tapados por la música de La Gradisca y el príncipe de “Amarcord”.

··········Junto a eso, también me parece que tiene una buena imagen. Aunque la cámara, como en “Elephant”, sigue todo el rato al protagonista, lo hace sin ese preciosismo estilista, sino narrando, dejando ver. Pero a la vez colabora con la representación de la confusión que un grave suceso ha ocasionado en la vida del chaval. Que no es sólo cuestión de imagen, desenfoques, escorzos, …, sino sobre todo de estructura narrativa, de idas y venidas, de reconstrucciones mentales. Creo que además se mueven bien el chico y la segunda de las chicas.

··········En conjunto, me lo hace pasar muy bien, aunque como me suele pasar con Gus Van Sant, me parece que sabe más de cómo contar que de qué decir. Por ejemplo aquí, con una historia que es la de un Raskólnikov, todo ese esfuerzo narrativo se queda en cómo se salva la necesidad primaria de la palabra, la narración, para poder ordenar y concretar la culpa. Pero, aunque se abran otras líneas, apenas se hace más que algún apunte sobre temas como la quiebra moral que supone el suceso en un chaval que no parece especialmente anómico (y que vomita, como hace su hermano ante los problemas familiares) o la relación con su acompañante en la aventura del tren.

V.O.S. (versión original subtitulada)

Miércoles, 22 Jul 09

··········La desorganización de la película, que debería llevar al cuadriculado de pfo a maldecirla, acaba siendo lo mejor por dos motivos. Uno serio, que yo no explicaría bien, pero que tiene que ver con enseñar los palos del sombrajo de la narración de una historia, y a la vez demostrar que no es imprescindible ocultarlos para que funcione el cuento; pactar unas nuevas normas con el espectador que no vacían la narración ni la convierten en un experimento de laboratorio de guiones. Otro divertido, y que probablemente emana de esos rodajes en que parece darse un alargado momento de gracia en que todo el mundo parece estar disfrutando con lo que hace. Es cierto que paso los quince primeros minutos intentando ordenar temporalmente las cosas (con la ayuda engañosa de la letrerista de producción) y distinguir qué es flash back de qué, en cuál de los dos niveles de narración estoy –o están ellos-, o cuáles son las relaciones vividas y cuáles las representadas.

··········Pero luego me relajo y empiezo a pasarlo muy bien. Cierto que esto parece uno de los últimos woddy allen (de hecho, Vicky – Clara – Barcelona, y más citas) en lo poco sustantivo de lo contado, pero también en la inteligente manera de captar cómo juega la gente el vals de las relaciones, cómo se habla, cómo se dicen las cosas, cómo se autoexplican, cómo se engaña.

··········También me influye la barcelonesa y amable manera de hacer convivir castellano y catalán, aquí con gotas de vascuence (escacharrante la escena de la harina en el bacalao).

··········En fin, como en las demás pelis que he visto de Cesc Gay, la agradable sensación de que un tipo más inteligente que uno, pero menos pedante, me muestra a la gente, me ayuda a verla mejor. Y también como en las demás, ese detallismo en las maneras de hablar, de moverse los actores, y esa cámara (y sonido) que permite que veas esos detalles sin que te tiren de las orejas hacia ellos.

La velocidad funda el olvido

Miércoles, 22 Jul 09

··········Aun corriendo el riesgo de que la metafísica me embotara las arterias, como suele sucederme, he acudido a esta peli con un interés personal por el síndrome de Diógenes. En realidad –contra lo que dice alguna publicidad o referencia- no hay tal. Lo que afecta al padre del protagonista es más bien una obsesión informativa por la clasificación, la rotulación accesible, que permite entender el mundo y la vida propia o que te den menos miedo (aunque en su caso le haya conducido ya al delirio). Pero, ¡ay!, como dice el personaje, “la velocidad es el enemigo”; el volumen de la información que se genera alrededor condena al fracaso todo intento de una ordenación. Así que al final ese interés era mucho más personal que el previsto. Más libros de los que se pueden leer, más prensa de la que se puede recordar, más datos de los que se pueden mantener al día, más recuerdos que los que se van a volver a ver, etc.

··········Y, sin embargo, las formas de la peli consiguen mantenerme alejado de toda implicación con ella. La voz en off paseando por la delgada línea que separa la metafísica de la poesía adolescente, Marta Larralde con laca y maquillaje, una abrumadora presencia de la música (con mucho piano romántico), las marionetas de trapo, en fin…, alguna inquina personal.

··········Aparte del tema del intento de comprender el mundo por acumulación, hay alguna otra cosa que me gusta, como la manera en que los muertos nos pueden acompañar a veces (dedicándose a lo suyo, en vez de a nuestras necesidades). Pero, ya digo, yo no conecto.

··········Y aparte de no hacerlo en lo afectivo, tampoco soy capaz en lo intelectivo de encontrar una relación entre el proceso, la dictadura militar argentina, la tortura, …, con la partida de la madre. Cuando encontrarla parece una recuperación de la memoria, el tema se ha convertido en exclusivamente personal o familiar, o yo no le hallo el vínculo con lo social.

··········Y cosas rarísimas, como esa Galicia en road movie que parece filmada en las planicies castellanas; o un monasterio del císter dedicado a inventariar los bienes que llegaban en los barcos de América durante el descubrimiento (dicho así, con seriedad, en una de esas notas turísticas que tienen las películas, especialmente las coproducciones con muchas aportaciones de dinero público).

A contraluz

Viernes, 10 Jul 09

··········En realidad, es la mera sucesión de tres cortos de Chapero-Jackson, sin una unidad estilística (más allá del buen oficio que tiene), ni claramente temática. Pero una buena idea, para poder proyectar cortos en los cines. Lamentablemente la veo en una sala de un centro comercial (los UGC Cine Cité de Méndez Álvaro) con un bastante deficiente equipo de sonido.

Contracuerpo
··········Una eficiente metáfora sobre la anorexia, partiendo de una idea imaginativa que expresa muy bien (incluso mediante los conceptos verbales: maniquí, escaparate) el carácter social de esa patología.

··········En una historia sin palabras –la música no me gusta casi nada-, a la vez que vemos a la chica anoréxica en sus pautas de pesado y autoobservación crítica, y en su tratamiento hospitalario, la vemos sometiéndose, introduciéndose literalmente en la condición de maniquí de escaparate, sin más función que la de ser vestida y vista; y saliendo de esa condición expulsada –como de la vida- por no poder desprenderse del todo de su condición humana. Para acabar en la cinta transportadora del centro de reciclado de basuras en la que nadie sabe ya qué hacer con ese juguete roto.

··········Inevitable relacionar el viaje al vertedero con el de José Luis López Vázquez en “La cabina”, de Ibáñez Serrador.

Alumbramiento
··········Pese a tenerlo ya visto en la televisión, no deja de hacerme llorar cada vez.

··········Visualmente muy distinto del anterior, creo que juega muy bien con luz y oscuridad, con entrar y salir en zona de sombras. Hay encuadres muy hermosos, como la cámara alejándose por el pasillo dejando en dos lugares diferentes, con similar luz pero de distinto origen a dos mujeres (en fin, así explicado…).

··········Además de lo que cuenta, la agonía (magnífica y emocionante Mariví Bilbao, acostumbrado a verla en papeles televisivos tan diferentes) y la manera de hacerla más soportable, posibilitando una mirada llena de momentos felices del pasado, a la vez que se usan involuntariamente frases que podrían oírse en un paritorio (“respira así”, “ahora déjate llevar”, …), también cuenta muy bien la relación del matrimonio, en su aparente deterioro que en realidad sale solamente de la culpabilidad que genera la impotencia de él para darle a su madre un buen vivir.

··········Todo bien interpretado, con los tiempos bien medidos, y con ese empleo de luces y sombras. Una delicia.

The End
··········En comparación me parece el menos interesante de los tres. Quizás de metáforas más gruesas (ese caño de agua agotándose al final, sin vivos a los que saciar la sed). Aún así, nuevamente es un estilo diferente a los otros, pero que da enseguida una sensación de buen oficio. Esa manera de filmar el desierto y el tiroteo con la claridad y la eficacia narrativa de un buen western.

··········Además, un inicio que a mí me parece ciberpunk (ese grifo de monedas, tan cutre, pero con avisador lumínico y sonoro). Y un planteamiento social rápido pero diáfano: cuanto más escaso sea un bien (aquí el agua potable), más poderosas serán las compañías capitalistas que lo gestionen, más salvajes sus condiciones, más indiscriminada la resistencia generada.

··········Y, con ese punto de tragedia griega que tiene el western, los miembros de las dos familias, tomando decisiones alocadamente razonables –o lógicas-, que no tienen más posibilidad de llegar a un The End que la de la autodestrucción.

Antes de morir piensa en mí

Miércoles, 8 Jul 09

··········Una rareza sin demasiado interés para mí. A lo que más me recordaba es a ciertas series telesivas de hace un par de décadas, sobre crímenes famosos. Sólo que ubicada temporalmente en un momento histórico muy interesante (desde la muerte de Carrero Blanco hasta antes de la legalización del PCE), que se usa malamente, sin relacionar realmente el suceso que se narra con la clandestinidad o la lucha obrera, pese a la militancia de algunos protagonistas.

··········Además la historia en sí del crimen tampoco me parece que funcione. Por una parte, porque se omite cualquier intento de explicación de algo tan sustantivo como un ataque de antropofagia tras un crimen supuestamente pasional. Eso, que –vaya- no es algo que suceda con frecuencia, queda completamente en el aire, sin que haya ninguna correspondencia con la mentalidad de los protagonistas, algún suceso previo, la imposibilidad de esconder el cadáver, un ataque repentino de hambre de proteínas, qué sé yo, algo. Pero es que, además (y esto ya es una incompetencia mía para entender relaciones sentimentales complejas), no alcanzo a entender nada de lo que sienten los personajes femeninos principales (¡anda!, ¡como en la vida real!; no, no, ¡ay!).

··········Y es una pena, porque me parecía que podía ser interesante entender cómo afecta a la sentimentalidad de la protagonista el haber sido objeto de abandono infantil por una madre que va a lo suyo. Bueno, no es que no se entienda nada: queda claro que de la madre abandonista ella ha heredado una capacidad de manipulación de la gente verdaderamente asombrosa. Cuando esa facultad coincide en una persona que no siente que pierda nada en la cárcel o en la ejecución, resulta realmente peligrosa.

··········Pero ya digo, debe ser una incompetencia mía, porque según los títulos de crédito hay no menos de doce colaboradores con el guión. Aparte de eso, Carlos Kaniowsky, siempre tan eficaz y que aún me tiene pensando si el documental que vi sobre su familia era falso o no. Una buena ambientación (salvo quizás la radio, que no es la propia de un periodo posterior a 1973) y una luz y un color que es con la que se nos ha quedado ese tiempo en la memoria.

Okuribito / Despedidas

Miércoles, 8 Jul 09

··········Hay algunos momentos en la trama (la piedrecilla en la mano del muerto, la recuperación del rostro del padre, la vuelta de la mujer embarazada, …) que resultan un poco demasiado forzadamente buenistas y esperables. Pero salvo eso, yo diría que me gusta globalmente todo.

··········Por una parte, es una historia de crecimiento (adulto), sobre la reubicación correcta en el mundo, el establecimiento de una forma de vivir que, tan basada en la estética como aquella de la que viene el protagonista –chelo en una orquesta-, tiene una relación mucho más directa con el servicio a los demás, la provisión de bienestar para otros (al igual que hace la dueña de la casa de baños). Es también una historia familiar (o varias) sobre odios no resueltos, sobre autorreproches irresolubles tras la muerte. Y, claro, es una historia sobre la forma de gestionar la muerte de los demás, de construir el luto.

··········La ritualización esteticista del ceremonial del amortajamiento (que, por cierto, filmándose bastantes veces, no se hace pesado) es mostrado más en su función social que en la exótica o religiosa. Una relación profundamente física y cercana con el cuerpo que ha sido esa persona querida, practicada por alguien en tu nombre, en tu presencia, con la delicada y tranquila explicación de lo que se va haciendo, da una sensación de ayuda, de canalización del dolor, de su conversión en algo masticable, mucho más que los funerales católicos a los que he asistido algunas veces con esos mensajes presuntamente inhibidores del dolor (“ya ha llegado al cielo”, “ya disfruta de la presencia de Dios”, “alegrémonos pues”,…). Ese último ciudado físico, entregado al profesional, pero de una forma participativa (los lavados de cara), a la vez que es una última relación con el difunto, permite que el contacto sea con un cuerpo sin vida, recibiendo físicamente la sensación que seguro que de alguna manera hace que el cuerpo acumule como última percepción recibida desde el muerto una que cierre un ciclo, un conjunto de sensaciones anteriores, y ayude a asumir que la pérdida efectivamente se ha producido. Aquí a veces se obligaba a los niños a besar al muerto. Cuando murió mi padre, uno de mis sobrinos, bien niño aún, lo que pidió fue entrar a verlo; ¿simple curiosidad o una urgente necesidad de su cerebro de captar datos organolépticos para procesar el suceso?

··········Aparte de eso, un humor suave, buena música -con mucho chelo, claro-, los espacios de las casas japonesas, el uso del paisaje, el personaje resabiado, cínico y tierno de gabardina y cigarrillo. En fin, algo muy agradable.

··········Esto de la ritualización en la cultura japonesa (a menudo me siento aquí como un tertuliano radiofónico: con derecho a hablar cuanto quiera de lo que realmente no sé nada), cuando no se trata de una película histórica de samuráis, sino de la vida cotidiana cercana a nuestros días, o ya en ellos, muestra algo muy curioso, una dualización del comportamiento. La manera de hablarse de la pareja protagonista, o de la mujer de la casa de baños y su cliente, o del padre de la chica muerta y el motero con quien se estrelló, resulta muy cercana a lo occidental; sin embargo, continuamente parece disparárseles el chip del ritual, que es algo que va más allá de la reverencia o de la simple buena educación. No se entablan diálogos sobre órdenes; cuando se responde “sí” a una pregunta casi se grita como si fuera un “banzai” al emperador; se expresa respeto a las personas en su puesto, incluso si como tales sujetos no lo merecen. Es un sistema que, sobre hacer la vida cotidiana menos molesta, permite separar claramente las relaciones personales de las sociales. Pero a qué precio, claro, tanta represión de lo que se siente.

Fuoco su di me / ¡Disparadme!

Lunes, 6 Jul 09

··········Hay aquí un relato sobre un momento histórico que me parece muy interesante, la manera como tras la revolución napoleónica, ni las testas coronadas lograban ya volver a la situación europea previa, ni los bonapartistas o revolucionarios franceses podían, pese a implicarse en asuntos como la unificación italiana, dejar de implicarse en el viejo sistema. Como Murat, convertido en Rey de Nápoles. Lo que sucede es que no me parece demasiado bien explicado; supongo que para los italianos no harán falta más detalles que los que me dan, porque los tendrán en los libros de texto, pero yo me pierdo un poco cuando se habla de un “Consejo” que no sé si es napolitano, peninsular o qué y, sobre todo, al final no se entiende nada de cómo llega Murat a su final, ni del juego de alianzas, ni siquiera de dónde se está desarrollando la acción (el fusilamiento que da título a la peli).

··········Aparte de ésta, la otra línea narrativa me interesa mucho menos, porque es una historia de amor tontorrona y bastante pringosilla, que no tiene para mí más interés que lo que muestra del uso de la literatura amorosa leída a una analfabeta. Esta historia de amor interrumpe otra que era más interesante, una especie de spleen vital que le da a un joven soldado (que es el que luego se va a poner a babear) con motivo del impacto cercano de una bomba, y que suponía un hartazgo de la guerra aunque eso supusiera abandonar el impulso revolucionario.

··········También algún detalle curioso sobre cómo la nobleza napolitana (el personaje de Omar Shariff y sus amigos) cambia tranquilamente de bando, sin grandes conflictos ni alharacas. En conjunto la peli me parece mucho menos interesante que lo que el momento que narra merece.

Pagafantas

Lunes, 6 Jul 09

··········Al igual que me pasa con algunos humoristas que ahora son muy estimados (como los de “Muchachada Nui”), me deja con la sensación de que alguien tiene una buena idea, pero no ganas de currar en ella. A esta gente sin embargo la conocemos por lo que nos llega del “Vaya semanita” de la ETB, que sí que me suelen parecer buenos o con algunas ideas graciosas.

··········Esta película es una comedia romántica (pero sin amor, como avisan sus publicistas), pero no tiene un enredo divertido, ni unos diálogos divertidos. Al final, en lo que queda es en que el personaje central, el estereotipo, tiene gracia. Pero eso difícilmente sustenta hora y media y difícilmente da una verdadera comedia, que te haga reír o al menos te mantenga con una sonrisa tonta largo rato.

··········Lo salvable está en los supuestos documentales soviéticos sobre la cobra, el koala, el lémur, el pagafantas… (ahí por ejemplo sí que hay un trabajo de escritura, de ambientación, de tratamiento de la imagen, y ahí sí que me divierto, pero duran unos segundos); más una broma inevitable si un bilbaíno habla de años luz. Todo lo demás es flojito y desganado, con alguna tontería argumental como una boda en ‘aguas internacionales’ a cargo del capitán de un pesquero, que me da igual que sea absurdo, si no fuera porque luego va a ser esencial en la trama el hecho de que hubo tal boda.

Tetro

Viernes, 3 Jul 09

··········Aunque en conjunto se pasa el rato, y visualmente tiene bastantes momentos bonitos, no me implico con esta historia, que va empeorando conforme debería mejorar, al ir desvelándose los elementos dramáticos que explican lo que se ha presentado con fuerza al principio de la peli: el hermano pequeño busca al hermano mayor, ansioso de recuperar la relación en la que él le protegía y enseñaba, y el hermano mayor esquiva al pequeño, que no respeta su ruptura con la familia.

··········Ese desvelar los porqués empieza con algo que me parece débil, la historia de un solo genio por familia, cuestiones de envidias (la mal contada relación con el tío Alfie), mejora con la culpabilización y la venganza respecto a la muerte de la madre, y va girando a una historia de cuernos un tanto cutre. De todo esto apenas me gusta –y más en lo visual que en lo argumental- la idea de cómo ciega (oscurece) vivir al lado de un sol, y la relación entre ese foco que deslumbra a las falenas fototrópicas –y a los humanos- y los de los automóviles de los (¡continuos!) accidentes de tráfico. En todo caso, recordaba yo viéndola cuánto mejor quedaba visualmente resuelto ese quemado por el sol en la peli de ese título de Mijalkov, con la bola brillante que irrumpía en las historias.

··········Aparte de eso, los personajes tampoco me gustan demasiado. El de Vicent Gallo agota de tan pretencioso, ciclotímico y egoísta; Verdú se enamora como quien contrae la diabetes: para sufrir y para toda la vida; el joven tipo DiCaprio empieza como Querelle de Brest y acaba de melodrama intenso rompiendo cosas; y a Maura sólo le falta el color para estar haciendo un Almodóvar, pero sin gracia.

··········La peli además tiene un ritmo muy irregular, tan bipolar como el Tetro (que al fin y al cabo es nombre de juego), dando continuamente la sensación de catarsis que en realidad no se resuelven. Y algunas citas curiosas (como La Colifata, que ya va para tópico -¿nadie le ha dicho a Coppola que una psiquiatra emigrando de España a Argentina es un poco… levógiro?-), regalar a la vez un Bolaño el excesivo junto con el conciso y preciso León Felipe, una mala frase de Neruda… Al menos, un poco de bandoneón.