··········Iba yo a escribir que esto es una telenovela. Quizás sería una exageración, pero desde luego está interpretado como una telenovela. ¡Qué actores intensos!, ¡qué gestos!, ¡qué ojos de mucho sufrimiento mirando el techo!, ¡qué grititos!, ¡qué pasiones! Uf; el tipo, sobre todo, resulta indigerible.
··········En teoría es una película más sobre inmigración clandestina; en este caso desde Colombia hasta Nueva York. Y lo mejor que tiene es efectivamente la descripción del viaje, de los sucesivos abusos, de lo que va quedando por el camino. Pero incluso eso se malbarata, porque la historia que se usa para contar ese viaje es alucinantemente… adolescente. A ver si resumo bien: un tipo como de veinte años, que pese a su buena planta y su edad parece que no ha estado nunca con una chica, ennovia con una chica de dieciocho, con ropas y gestos de lolita de cinco años menos, que decide camelárselo para que le acompañe a los Estados Unidos por un motivo oculto. Se supone que se pasan el viaje (de semanas) de calentón, porque ella le ha prometido echar un polvo cuando lleguen a Nueva York, pero no antes (¿no vaya a ser que se vuelva?). En realidad, él resulta bastante mas pasmado que ella, así que muy necesario no se le ve. En todo caso, para contar una historia de inmigración ilegal es un poco absurdo escoger a un tipo que, por su clase social, bien puede entrar en los Estados Unidos en avión y con visa de turista y volverse a la cómoda casa de los papis, tras echar el por lo visto crucial polvo con la lolita. Es difícil empatizar con la parejita, así que sólo sirven para dejarnos ver a gente de verdad que se les cruza en el camino.
··········Por lo demás, se deja ver, pero siempre que se tenga estómago para las telenovelas. Hay cosas muy raras, como el personaje de Leguizamo, que de puro locas tienen algo de gracia. Y poco más. El sonido hace perderse diálogos; yo creo que algunos directores de países que comparten idioma no se dan cuenta de que, cuando el público es de otro país, la diferencia de acentos es tal que se precisa más limpieza en el sonido para que llegue. Quiero decir que, por ejemplo, una conversación en cabina telefónica en una calle de Queens, con sonido directo, a lo mejor mi cerebro la habría reconstruido entera con las palabras o sílabas que llegara a oír, pero con acento paisa pues no lo percibo.
Etiquetas: castellano, inglés
Miércoles, 3 Jun 09 a las 23:27 |
Si, me acorde de Diablo Guardia de Xavier Velazco, pero es otra historia. No la he visto, ni volvere a ver…. Pero cierto que a veces los actores que usan no plasman lo que el personaje en cuention es.