Archivo de Marzo 2009

Mentiras y gordas

Martes, 31 Mar 09

··········Hay veces que cuando me toca escribir mis dos párrafos sobre ciertas películas, lo que me sale de los dedos es empezar dando explicaciones sobre por qué he ido a verla. Me vigilo, pero no siempre lo evito. Albacete y Menkes me hicieron reír algo, o me parecieron sugerentes con las tres primeras: “Más que amor, frenesí”, “Atómica” y “Sobreviviré”. Pero esto, ¡valgame el cielo!

··········Por lo pronto, no tiene gracia ninguna. En esas tres citadas (las tres siguientes creo que no las vi) había un tipo de humor grotesco, de personajes excesivos, ropas disparatadas, fraseología… más de la movida y de lo almodovariano que de lo que se llamaba la nueva comedia madrileña. Las contadas veces que aquí se intenta algo gracioso, con el personaje de Alejo Sauras, se fracasa.

··········Tampoco la historia tiene el ritmo rápido, de elaborada construcción de las dos primeras, sino que salvo cuando se llega a la catarsis final –una muerte-, las demás secuencias de desamores y pastillas pueden alterarse en el orden sin mayor perjuicio, porque los personajes van moviéndose de sitio y de relación sin despeinarse (o al revés, enfáticos como buenos adolescentes con trienios, pero de su propia mismidad más que por lo que les pasa). En ese contexto, un vago apunte social sobre un padre beodo en paro no es capaz de centrar un poco la historia.

··········En una película con tanta química psicotrópica, lo verdaderamente alucinante, lisérgico porque parece un viaje en el tiempo a los sesenta, es oír a una chica tener que explicar que no es lesbiana, sino que se acuesta con chicas, o que el chico que va a morir (y que le deben haber dicho que se pase la película con una contractura en la espalda y la cara torcida, poniendo cara de Cristo a punto de ser subido a la cruz, -con música de Purcell, los muy blasfemos-) diga que lo que le pasa es que es gay y la Iglesia no le acepta (¡la Iglesia!, ¿irá a misa al salir del rave?) y que tiene que hacer algo para cambiar la sociedad y el mundo (transferirse a Stonewall, supongo), en una escena patética con una mariliendres.

··········En definitiva, ni desmelene ni desparrame, que eran marcas de fábrica. Salvando que en la tele no salen mucho las drogas (salvo en esos reportajes de impacto de mandamos a una reportera a un peligroso lugar lleno de camellos) ni los cuerpos desnudos (aquí: un cilindrín, dos culos y seis tetas), el nivel del argumento es de los de teleserie sin humor.

Captain Abu Raeb / Capitán Abu Raeb

Sábado, 28 Mar 09

··········La verdad es que, conforme uno la ve, da una impresión de antigua, con esa música (sobre todo los subrayados) y esa cámara en grúa haciendo trávelins verticales; incluso un poco cutre. Probablemente es intencionado, en el sentido de contar una historia intemporal, pero la impresión sensorial que me causa es bastante flojita.

··········Cosa diferente es la historia. Por una parte, algunas ideas sobre la necesidad de los cuentos, cómo la infancia no exige verosimilitud, sino sólo un poco de coherencia y un mucho de repetición. O la gesticulación del que escucha, sus gritos, su baile; quizás esto sea algo más oriental que de aquí. También el uso de la gorra como el objeto que otorga el título de narrador (o del que habla, un poco a la manera de la caracola en “El señor de las moscas”).

··········Pero sobre todo un par de temas: cómo la adolescencia, sobre todo la dolorida, reacciona intentando acabar con la ingenuidad o la felicidad infantil. Murad ha sido excluido de la inconsciencia por lo dura que se ha vuelto su vida, y reacciona como los niños que, enterados de que los Reyes Magos son los padres, necesitan decírselo a los demás. Ni siquiera tiene voluntad o ánimos de sustituir al narrador, de quitarle la gorra, pero necesita la infelicidad ajena para masticar la propia.

··········Y hasta qué punto debe Abu Raed hacer un sacrificio para mejorar el mundo que le rodea (o para que le duela menos su hijo). Sus trabajos para que uno de los chicos vuelva al cole y deje de trabajar en la calle recuerdan a ese señor en una peli de Buñuel (“Viridiana”, ¿no?) que compra un perro maltratado a un carretero para liberarle… justo antes de que sepamos que por la carretera siempre vendrán más perros en ese estado. Escuchar las palizas sobre mujer e hijos del borracho de turno –y la falta de apoyo social en ese asunto (en Amman, pero no sólo)-, pone a Abu Raed en la tesitura de que ligeros actos de protección solo llevan a empeorar las cosas, a enojar a la bestia, pero un acto liberador tiene un precio muy elevado, así que hay que escoger otro con un coste ligeramente inferior: la muerte.

··········Pese a lo que decía al principio, se deja ver bien (siendo tiernita no es precisamente una ñoñería). Salvo que uno tenga la mala suerte que he tenido yo, en el Golem, de que el proyeccionista (si es que siguen existiendo y no está todo automatizado) haya decidido no enfocar correctamente antes de irse a tomar café o a donde sea; con profesionales así quizás convendría que antes de la peli proyectaran una carta de ajuste como la que había en las televisiones, a ver si descubrían la diferencia entre la visibilidad y la nitidez.

The burning plain / Lejos de la tierra quemada

Sábado, 28 Mar 09

··········Siendo un director mejicano y titulándose así, conviene avisar de que no tiene nada que ver con Rulfo.

··········Tiene el tono un tanto afectado de cierto cine independiente. Una especie de falta de naturalidad o de verosimilitud en los movimientos (como el mejicano siguiendo impunemente a una rica yanqui en Oregón durante días).

··········Pero la historia no deja de tener un par de cosas curiosas. Por una parte, la repetición de los actos que han trastocado la vida de los dos jóvenes, como una forma, sea de conjurarlos o sea de entenderlos. Por otra parte, lo más sustantivo de la película, la forma de gestionar una culpa imposible de asumir, el parricidio.

··········La protagonista se aplica la mayor sanción posible, la pérdida de su hija (con una excusa banal) y reconstruye una vida basada en el sufrimiento y la insatisfacción continua. En esto, me parece que hay dos cosas en el guión que enturbian un poco la idea (primero yo decido lo que cuenta y luego digo que lo que no cuadra es porque está mal hecho, g g g): de un lado, parece que sólo las dudas del camarero de su restaurante le impiden construir una nueva familia o al menos una relación amorosa (luego no es algo que se estuviera negando a sí misma –en la visión puritana, cometiendo la aberración de tener sexo por placer, sin amor-), de otro, la utilización ritual de imprimirse cicatrices como forma de asociar el dolor a los momentos de placer, no ha empezado en esta chica con motivo de su crimen, sino que parece una costumbre anterior.

··········A la postre, sólo el perdón ajeno posibilita empezar a plantearse el propio. En todo caso, se deja ver, pero a mí no me parece demasiado sugerente.

Der Baader Meinhof Komplex / R.A.F. Facción del Ejército Rojo

Miércoles, 25 Mar 09

··········Competente como película de acción (incluso pese a que la historia a contar podría suponer un fuerte cambio de ritmo cuando el desarrollo de los acontecimientos pasa, en buena medida, de las actuaciones en la calle a la vida carcelaria), y nada despreciable como documental (aunque inevitablemente los que sólo vivimos esos años por la prensa y desde lejos de Alemania quedamos menos informados, dada la cantidad de acontecimientos y personajes), lo que me parece más interesante son los temas que plantea, que me temo que no han dejado de ser vigentes y que pueden ir siéndolo más.

··········Por empezar destacando lo que menos me gusta, algunos diálogos son bastante acartonados (como los de la cúpula policial) y el personaje de Andreas Baader es un estereotipo de malote. Es cierto que en los años 60s y 70s del siglo XX, para muchos jóvenes ser revolucionario podía incluir ser gritón, egoísta y maleducado (a través del esquema mental de que la libertad hay que ejercerla continuamente, frente a cualquier convención), pero en el personaje Baader se fuerza tanto que parece una caricatura. Peor que eso es mi problema con Ulrike Meinhof. Ella es uno de los personajes más interesantes objetivamente, tanto porque fue la primera presunta suicidada (¿presunta?, la película da por hecho que se trató efectivamente de suicidios; yo recuerdo la bronca sobre el tema –suicidios o ejecuciones encubiertas- que me llegó por la prensa; supongo que habría investigaciones efectivas posteriores) como porque es el punto de contacto entre dos colectivos, el armado y el que encuentra razones para armarse pero de hecho no lo hace (sutileza esta que en mi país, con la Audiencia Nacional por medio, carece de importancia, aquí el entorno es ETA y ya está). Pues bien, el momento en que Meinhof pasa de la vida civil a la clandestina y empieza a ser efectiva miembro de la RAF se produce de una manera tan rápida y extraña que difícilmente se entiende; es cierto que hay un ataque de miedo en el curso de esa actuación de la banda, ya que está habiendo asesinatos imprevistos, pero aunque se entienda que en ese momento salte por la ventana, podría perfectamente haber seguido jugando su papel en la vida abierta, seguir con sus hijas, etc. Lo digo porque en la segunda parte de la película, cuando aflora la contradicción entre Meinhof y Baader-Enslin, creo que tiene mucha importancia cómo ha llegado Ulrike a la vía armada.

··········Creo que cuenta bien la sucesión de acontecimientos, con el apoyo de elementos documentales, y que es capaz de dibujar las personalidades diferentes de quienes acaban coincidiendo en el mismo grupo, cada uno con unos porqués.

··········Pero como decía, lo que más interesante me parece son los temas de los que se trata tan infrecuentemente en el cine: cómo muestra que en la alteración de la conciencia política que implica pasar a la lucha armada, a menudo tiene mucho más efecto una agresión policial o una represión o un atentado en nuestra cómoda sociedad occidental que la terrible situación de sociedades enteras, como el VietNam, la Palestina o el Cono Sur del momento. Quizás deberían tenerlo en cuenta quienes dirigen a los mossos de escuadra o quienes apalizan a los críos en los centros de menores privatizados.

··········O también el contraste entre los chicos de papá occidentales que han pasado a una vida revolucionaria y quienes no han podido elegir otra cosa. Toda la parte de la historia en los campamentos palestinos, con las chicas RAF haciendo nudismo entre los fedayines, es muy reveladora. No ya por esa anécdota de la desnudez, sino por el complejo de superioridad que no deja de estar presente detrás de un cierto libertarianismo que no tiene en cuenta los deseos ajenos.

··········O la creciente eficiencia en la reacción del Estado frente a los grupos terroristas de izquierda. En algunos casos bordeando el límite de las libertades civiles del resto de los ciudadanos (en otros saltando ampliamente el límite). Pero también con el uso de tecnología y, sobre todo, de un esfuerzo de comprensión del fenómeno. Aunque en la peli apenas es un instante, resulta significativo escuchar el discurso de Willy Brandt, desde un televisor del despacho del jefe de policía Bruno Ganz. O la preparación de la ciudadanía para que aprenda a pensar, como los terroristas, en términos de guerra, y por tanto admita bajas mortales. O cómo la prensa sensacionalista puede funcionar también como una parte más ligera del terrorismo de Estado. Temas todos ellos que resultan de interés para cualquiera que quiera pensar –y no solamente sentir- sobre la situación de terrorismo en España.

··········Nota bene: pongo “facción” porque así se ha estrenado en España. Para mí es obvio que es más correcto “fracción”, tanto por la traducción del término alemán como porque conceptualmente, la RAF se considera una parte del Ejército Rojo, junto con la japonesa, el guevarismo, las brigate rosse … etc.; y no una facción disidente.

Los abrazos rotos

Lunes, 23 Mar 09

··········Me sucede que, conforme pasa el tiempo tras haberla visto, le voy encontrando más cosas que no me gustan. Pero mientras la veía, me sedujo, me absorbió; y eso es lo que importa, y este hombre me lo suele dar. Y eso con un tema principal de pasiones amorosas que no me suele interesar.

··········Una de las pocas cosas que ya me parecían fastidiosas conforme la veía, es el funcionamiento de los flash back que a la vez que cuentan la historia cumplen una función catártica para los personajes. Su extensión, y sobre todo su troceo en tres catarsis consecutivas resulta un poco fastidiosa. Y hace, además, que un tema que debería ser importante, como la paternidad desvelada al final, quede sumergido y banalizado entre recuerdos y lágrimas. También resulta un poco raro, como torpe, el conjunto de escenas de la discoteca.

··········Pero, lo dicho, yo lo paso muy bien. De todo el juego de citas y homenajes seguro que se me escapan muchas partes, pero lo esencial, la autocita, funciona muy bien en la de “Mujeres al borde de un ataque de nervios”; me parece muy imaginativo retomar la historia, pero cambiando libremente personajes, diálogos, y a la vez mantener los elementos esenciales para anclar la referencia: Chus Lampreave, el balcón, el gazpacho, la cama ardiendo… Sin embargo, la otra autocita, la llegada a la casa del protagonista de un elemento del pasado que quiere irrumpir en el proceso creativo, enlaza con una de las cosas que menos me gustaba de “La mala educación”, la entrada de Gael García Bernal en las oficinas de “El deseo”.

··········Esto me ha pasado siempre, cualquier creación (plástica, literaria, cinematográfica) que se autorreferencia, me produce una sensación de fastidio. El poeta que describe en poemas su poética, el novelista que escribe una novela sobre un novelista que escribe, el director que filma cómo llega a hacer una película y por qué, o este guionista que cuenta cómo a un guionista le llega un empujón para escribir cierta historia que resulta ser tangente a la suya… Pero, en fin, eso no deja de ser una manía mía; yo prefiero que el autor sea transparente y me hable de algo que no sea él.

··········Y, mientras se cuentan pasiones desatadas y traumatogénicas, uno disfruta del mucho humor de Almodóvar (escacharrante la historia de la vampira Dona Sangre), de la efectiva imaginación visual (el primer polvo, mostrado a través de las curvas que sobrepasan ondulantes el borde superior de un sofá, una lágrima sobre un tomate…), y de ideas muy interesantes, como el sistema de vidas dobles de los protagonistas, quienes se encuentran de pronto bloqueados en una de las facetas (el guionista Harry Caine que no puede volver a ser Diego, la secretaria – prostituta que al emparejarse ya no puede salir de lo segundo).

··········Y el doblaje, nueva cita de “Mujeres…” pero aquí transformado en la lectura de labios (escenas geniales con Gómez, pero sobre todo con Dueñas); doblar / leer labios como traducción, pero también como desvelamiento de la realidad oculta, incomprensible.

··········Esta vez la canción bonita que este hombre mete siempre en sus películas (Quintero, León y Quiroga, cómo no), está sobre los títulos de crédito finales, así que se la perderán los que molestan.

Blindness / A ciegas

Viernes, 20 Mar 09

··········Aunque empieza con los típicos diálogos tontorrones televisivos, pronto recupera su estilo literario; nada de nombres ni pasados, lo que importa es el trabajo metafórico. Una peli es una peli y una novela otra cosa; es agradable ver a Saramago llorando emocionado tras asistir a la proyección de la película, pero a mí me resulta menos emocionante ésta.

··········No me gustan mucho Moore y Ruffalo, ni algunas conversaciones, ni determinadas escenas (ese polvo en la cuarentena, por ejemplo). El aspecto visual, aunque ciertamente es muy apropiado para la historia que se cuenta, me resulta desagradable y cansado; cámara a menudo esquinada, encuadres confusos, continuos contraluces, luminosidades saturadas, … agotador.

··········Pero la historia es potente. Por una parte, atañe a un sentimiento íntimo de una proporción no pequeña de personas: aquellos que desde niños hemos tenido sueños –o deseos- de tener la vista en un mundo de ciegos o la contraparte: ser invisibles.

··········Pero aunque algo haya de ello, aquí la visión es mucho más social que personal. Por una parte, la destrucción del contexto social, observable no sólo al salir de la cuarentena sino en ésta misma, mezclando una necesidad sanitaria con una pérdida de derechos civiles y humanos, como a diario vemos que sucede en la realidad (por poner sólo un ejemplo, un tipo que no tiene papeles que legalicen su residencia o trabajo en España pierde de pronto sus derechos y es encarcelado sin siquiera vigilancia judicial penitenciaria). Y por otra en el desarrollo que sufren los colectivos encerrados, en los que enseguida se observa que la desaparición de los mecanismos sociales de control provocan a corto plazo la desaparición de los condicionamientos morales.

··········En éste y otros temas (como el del líder, que es quien ve más que los demás, pero es también quien ha de mancharse las manos), las ideas que quedan tras esta fábula de Saramago me parecen a veces discutibles, pero al menos se plantean, y eso es algo que agradezco mucho.

The visitor

Jueves, 19 Mar 09

··········Una de esas películas que no necesita de grandes complicaciones para hablarte de verdad de situaciones, sentimientos, posturas, que te implican personalmente. Algo diferente del cine que sólo te entretiene, éste te ayuda a sentir.

··········La vida que lleva el protagonista está bajo una situación de bloqueo. No sabemos si antes era muy diferente, pero estuvo casado, crió un hijo, escribió libros, enseñó… Ahora es incapaz de avanzar, de moverse ni un milímetro más allá de la rutina que le mantiene en pie, ayudándose de alcohol csp. Ansiar la creatividad en esas circunstancias, una creatividad pura, diletante, por mera estética, es una frustración más; no puede aprenderse a tocar el piano.

··········De una manera natural y creíble (tan bien escrita como la situación previa, fijada en unas pocas escenas a solas y en las relaciones del profesor con alumnos, superiores jerárquicos, profesora de piano), la realidad de otros irrumpe en su vida. ¿Por qué permite que le afecte? Tanto en el acto inicial, de volver a salir a por quien acaba de echar a la calle, como en la implicación posterior en los problemas de Tarek, vuelve a despertar en el profesor el sistema de valores en que se formó, que estaba oscurecido por la rutina y oxidado en la cómoda lejanía de los problemas.

··········Y avanzando en esa dirección, con alguna torpeza, Walter Vale no solamente despierta, sino que obtiene el calor ajeno; cierto que es una afectividad que le llega sólo como agradecimiento. Pero no seré yo quien considere la de este tipo como poco válida.

··········Pese a que en las críticas de cine, en los papeles publicitarios, se hable del amor que se despierta entre Walter y Mouna, me agrada pensar que tengo yo más razón que ellos: esto no es un enamoramiento, sino afecto, cariño; algo más estable, menos sujeto a pasiones, menos feliz, y más valioso.

··········El profesor Vale no sólo se había equivocado de instrumento, también en para qué quería la música. No sé si el encontrar eso le da competencia, pero sí le da verdad.

··········Me regañará Y si no digo que toda esta historia funciona porque hay cuatro actores magníficos contándola. La misma capacidad para los matices que tiene quien escribe cómo separarse sutilmente de la policía al andar por la calle, como hace Zainab, o que es capaz de contar muchísimo sobre una persona con sólo una gota de tippex, la tienen estos cuatro profesionales de gestos medidos, sonrisas con mirada, desasosiegos expresados con todo el cuerpo…

··········Mientras, en nuestro encantador paisito, los que gobiernan están a punto de establecer la norma que castigará duramente a quienes acojan o ayuden a un inmigrante sin papeles, con la misma pena que se reserva a quienes les explotan; puedes oponerte aquí. También hay aquí una carta de Amnistía Internacional al Presidente de Gobierno, en prevención de que la crisis económica suponga la pérdida de derechos para los inmigrantes.

El brau bleu / El toro azul

Sábado, 14 Mar 09

··········Si uno va a la página de la productora, resulta que el protagonista único de esta historia anda a la búsqueda del “toreo interior, toreo sin toro”. Lo malo es que te lo tengan que decir después, porque a mí me daba la sensación de que la obsesión era por el toreo en sí, no hay nada que me haga pensar que voluntariamente se prescinde del toro; de hecho, las imágenes del principio, en la plaza de toros, desmienten esa voluntad de prescindir del animal, y de que todo haya que verlo como una especie de bushido de la estética del toreo.

··········El tema a mí no me interesa demasiado, es cierto. Aunque una vez desprovisto del combate en la plaza lo que queda es un baile muy ritualizado que puede ser estético. Esta peli, sin embargo, parece estar renunciando continuamente a resultar visualmente bonita. Y no por falta de medios: el campo, un tipo de cuerpo elegante, una masía preciosa. Sí tiene una luz bonita, pero se opta por una cámara neutral, alejada, que prescinde de los detalles y que a base de no molestar tampoco transmite mucho. Curiosamente –y engañosamente- este trailer tiene un montaje, una construcción que sí que detalla, cuenta; esa misma escena en la peli carece de ese montaje –vaya, salvo que me haya dormido, que yo diría que no-, y no es más que una cámara quieta viendo los sucesivos intentos de entrar a matar.

··········Así que no se puede evitar que a veces sea agradable de ver, pero siempre con la sensación de que se ha evitado hacerla más bonita. En cuanto a trama, no hay tal. Apenas unos cuantos textos vagamente filosóficos sobre el toreo o las espadas. Pero siempre es hermoso ver trabajar, construir, pensar cómo o dónde poner, armar, aunque no sé si eso es “desarrollar una obsesión”. En fin, no es recomendable para casi nadie; eso sí, no se ve sangre animal ni humana.

Los muertos van deprisa

Sábado, 14 Mar 09

··········Un pueblo junto al mar, pescadores y mariscadores, un faro, taberna, borrachines, acordeón, un muerto sin enterrar, unos jóvenes Capuleto y Montesco, una historia sobre un embarazo antiguo, unas fuerzas del orden risibles, un cura moderno y un suceso a cargo de un forastero que dispare la acción. Con estos mimbres, John Huston hace una simpática obrita maestra. Galicia no está ni tan lejos ni tan diferente de Irlanda y sin embargo, esta peli está a años luz, no ya de Huston, sino de una obrita simpática.

··········Cierto que algunos actores no son más que tópicos andantes, pero yo creo que falla más la historia. El suceso desencadenante no funciona bien (hay que forzar mucho la cosa para que el camión impida de verdad el entierro) y al poco rato ya ha dejado de sustentar la acción; los personajes que tendrían que funcionar humorísticamente y además ser entrañables, se quedan intentando lo segundo, y no tienen maldita la gracia. Las historias de amor patinan, Romeo y Julieta están ostensiblemente no enamorados y Manquiña y Asensi son incapaces de transmitir una relación con algún contenido. Los secundarios y extras parecen simplemente vecinos, sin vis cómica y sin la elemental soltura, con la excepción de un par de comadres, actrices, éstas sí, que se pasan al gallego con naturalidad –en Madrid sólo se ha estrenado en castellano- y al menos arman algo vagamente simpático con espíritus y almas.

··········En fin, que no funciona como comedia, y tampoco tiene un verdadero contenido, más allá de un buenismo que recuerda ese éxito francés de “Bienvenidos al norte”. Tras la primera parte de los títulos de crédito finales, se puede ver a la Santa Compaña guiada por un guardia civil, que como estampa vale algo. Por cierto, el resto de los títulos son los agradecimientos de los autores de la peli. Creo que de verdad no exagero si hay no menos de quinientos nombres. Si no fuera porque no están por orden alfabético, pensaría que se trata del censo electoral de Ribadeo; pero no estándolo, supongo que son todos los seres humanos que ha tratado en su vida el director.

Watchmen

Viernes, 13 Mar 09

··········Hay películas, se sabe, que lo mejor que tienen es el trailer. Lo de ésta es peor: lo mejor que tiene son los créditos iniciales, y a partir de ahí todo va bajando y bajando. Los créditos tampoco es que sean una maravilla, pero bueno, Bob Dylan es Bob Dylan -unforgettable-, y por mucho que ya sepamos que en realidad los tiempos no están cambiando nada, siempre es agradable oírlo. Aparte de ello, me parece que esas escenas de los títulos son un buen homenaje a cómo plasma la acción un cómic y hay un juego como de pasarlo a diorama que se me antoja lucido.

··········Pero luego, todo resulta una tontería. Claro que uno no va a ver una peli así esperando encontrarse una tesis de la Escuela de Frankfurt, pero lo que a mí me gusta de las pelis de superhéroes (aunque realmente sucede en pocas y veo pocas) es su mitopoyética, es intentar detectar la función en el imaginario social que cumplen esos sujetos y las tramas en torno a ellos. Aquí no se consigue nada de eso, diría que por dos cosas: una cierta ineptitud a la hora de escribir un guión que funcione como una historia comprensible para quienes no hayan leído un libro de historietas concreto y en segundo lugar una falta notable de claridad en lo que se quiere contar sobre la posición social de los vigilantes. En cuanto a lo primero, la historia se articula en una serie de flash back que parecen corresponder a historias diferentes, y que ni siquiera sirve para que sepamos si tienen o no superpoderes y por qué, cuáles son, etc., ya que nos han contado que empezaron como una partida de policías tomándose la justicia por su mano. Hay tipos, como el Comediante (interpretado por el actor-que-se-parece-a-Javier-Bardem) cuyo poder especial parece ser simplemente que es muy bestia; otro se pasa la peli con una curiosa y cambiante máscara, sin que le adivinemos más poder que el que tiene muy mala leche; otro (aquel interpretado por el actor-que-se-parece-a-Billy-Cristal) parece que simplemente es rico por su casa y así.

··········Pero sobre todo, en cuanto a lo segundo, se trata de una confusa ucronía donde parece que a los vigilantes les han dicho que mejor que no trabajen. Se entiende que todos son muy fachas y que los que siguen en activo lo son más que el resto, aunque luego el tipo-Billy-Cristal y la tipa vestida de super-escultural-vedette (de la que sus poderes son ellos, propiamente dichos) son más solidarios con uno de ellos que está preso que con el resto de la humanidad. Si no he perdido el hilo entre pelea, peleíta de enamorados y pelea, parece que Nixon gobierna unos Estados Unidos en manos de peligrosos liberales (¡¡!!), con una fea relajación de costumbres (hay hasta putas por la calle, dónde vamos a parar) y los superhéroes están divididos entre los que quieren seguir en acción para volver a los viejos buenos tiempos, los que más que nada se aburren y a ver si salvamos a alguien o follamos o ambas cosas en el mismo viaje, y los que se dedican a solucionar los problemas de la humanidad. La trama se acerca a su catarsis bajo el supuesto de que si la energía fuera inagotable no habría guerras, y la resolución consiste en apiolarse unos cuantos millones de tipos antes de que lo haga la m.a.d., ¿para pagar el precio?

··········Aparte de eso, lo que se refiere a entretener en sí, pues vaya. Son tres horas de película y no es especialmente vistosa. Cierto que hay alguna construcción bonita (como el reloj marciano, por más que su explicación sea… marciana), pero por lo demás algún polvo filmado sin gracia y muchas peleas, que llegan a ser repetitivas (y que suman esa tradicción occidental de saltarse la imposibilidad médica de mantenerse en pie con semejantes tundas, con el estilo oriental actual de ir haciendo volatines en el aire, parando o ralentizando de vez en vez la imagen y sobornando a la ley de la gravedad para que se dé un garbeo por allá lejos). Pero no hay imágenes especialmente potentes. Algo de sentido del humor sí que hay, por ejemplo un Nixon con una nariz especialmente alargada o un tipo que se apellida Rosarch y tiene como máscara un cambiante test de ídem. Un nudista azul cuyo cilindrín resiste sin alteración el calor marciano y el frío antártico, y que –paradigma de la sexualidad de repetición- es capaz de generar unos cuantos sosias para que su novia tenga un polvo orgiástico… mientras él sigue currando en lo suyo (que es muy cuántico).

··········Pero en conjunto, todo es tan… escolar… Cada uno de los sucesos o actitudes importantes va inmediatatemente rebajado con suficientes tonterías como para quitarle toda la posible prosopopeya. Ésa es la característica más propia de la película, y se podrían poner docenas de ejemplos: en un momento dado un par de personajes se van a Marte donde hay un aparato tremendo, una suerte de reloj universal lleno de ruedas, resortes y mecanismos (y es que en cuanto a estética, donde esté la mecánica, que se quite la electrónica) el cual rige toda la geografía (¡!) del planeta, pero la prota se apoya en él y lo rompe en mil pedazos mientras llora por un nosequé de si el nudista depilado la quiere o no; o el tipo azul está en una rueda de prensa hablando de que se viene encima la guerra nuclear, y a la tercera pregunta ya están hablando de si él se portó bien cuando su novia pilló un cáncer; o un empresario venado (que todos reconocen como el más listo de los guachimanes) que para albergar un laboratorio científico que intenta obtener la fuente energética inagotable y definitiva, monta una especie de palacio faraónico (en los dos sentidos de la expresión) en la Antártida… para poder ver cincuenta canales de televisión a la vez. Así uno tras otro: cualquier intento de hacer una historia un poco elevada o sustantiva se queda inmediatamente en alguna chorradita de high school sobre si mi mamá se acostó o no con ese señor, o si de verdad me quisieras no me teletransportarías sabiendo que me mareo o, ya que estamos salvando a la humanidad en nuestro supervehículo, aparta la palanca de cambios que vamos a echar aquí un polvito –antes de volver a nuestra cómoda casa-, que hay un poco más de sitio que un seat 600. Ya sé que es característico de algunas variedades del cine de acción yanqui (especialmente el de superhérores y el de catástrofes) el intercalar continuamente historias tontitas de amores escolares (no son estúpidos, de alguna manera los millones de adolescentes que van a ver estas pelis tienen que poder llevar a sus novias), así que si lo subrayo en ésta es porque destaca más. Habiendo algunos elementos para ello, una absoluta falta de épica.

Gran Torino

Jueves, 12 Mar 09

··········Dice el bueno de Clint Eastwood que los racistas homófobos pueden ser en el fondo buena gente, atribulada por su pasado; tratando con ellos pueden llegar a ser vecinos afables y hasta útiles, con una sola condición: que despleguemos frente a ellos una sumisión… oriental. Si somos lo bastante humildes, sonrientes y miramos el suelo ante su presencia, llegarán a prestarnos el cortacésped. En fin. Me recordaba un momento durante la última campaña electoral estadounidense, en el que el candidato Obama hizo algún comentario no recuerdo si sobre los red neck o los campesinos del cinturón de la biblia en que hacía notar algunas de sus características culturales más discutibles; acabó pidiendo disculpas.

··········Más aún que en otras pelis de Eastwood, en ésta tenía la sensación de que las hace para disfrutar con ellas, para que a su prota le pase lo que viene bien y pueda tomar las decisiones oportunas. Hay un aire a “esta es mi última, dejadme que cuente lo que quiera y como quiera”. En ese “como quiera” está el usar imágenes y actitudes estereotipadas, de las que un buen ejemplo sería el gruñidito con el que su personaje va subrayando todo lo que le molesta en la vida; o escenas patéticas como el aprendizaje del tipo de conversación que hay que tener en una peluquería de machotes, escena en la que sólo disfruta y se implica el bueno de Clint. A la vez, esta simplificación hace que la película resulte cómoda de ver, uno toma partido por quien debe, se siente protegido por quien procede, disfruta de la venganza.

··········Defensa y venganza que, como es de esperar, no se confían a la comunidad, sino al individuo, aguerrido, valiente, sacrificado que en esta peli, además, muestra inteligencia en el diseño final de la venganza.

··········Otra de las cuestiones que me interesan de la peli es la relación del héroe con la religión y alguna de sus instituciones. Como procede, está por encima (la relación con Dios, en estos casos, es de tú a tú, por eso estos tipos se dan menos entre católicos que entre protestantes, supongo), pero me gusta que, esquivando en la institución de la confesión lo que verdaderamente le duele –y que probablemente puede esquivarlo con comodidad porque, a diferencia de los encantadores pecados que confiesa (¡al fin un evasor fiscal tiene claro que es un ladrón!), aquél tan doloroso no es suyo, sino social, pecado de soldado- no se resiste a confesar la causa de su dolor a su escudero o padawan. Confesar, como contar intimidades a un amigo, convierte en masticables, tratables, sentimientos que, antes de haberlos puesto en palabras, somos incapaces de gestionar.

··········En todo caso, ya digo, un rato agradable, acción, humor, con el mensaje esperable.

Kirschblüten – Hanami / Cerezos en flor

Martes, 10 Mar 09

··········Una interesante historia sobre una forma –me temo que frecuente- de relación de pareja y de relación de paternidad / maternidad. Ese tipo de amor matrimonial que pasa por la autoanulación en beneficio de un presunto bienestar del otro (no se ve aquí una relación directamente agresiva, pero hay quien usa la represión del otro para construirse una vida aparentemente vacía, pero tranquilizadora). Lo que pasa es que en esta historia luego hay que pagar por lo no amado en vida, hay que intentar comprar el perdón, mendigar la atención y usar la magia –o un teléfono rosa- para conectar con quien ya se ha ido. Cada muerte nos deja siempre una lista de deudas no pagadas y de agravios practicados; a veces el tiempo corrige, o sepulta estas basuras bajo los buenos recuerdos. Aquí Rudi –aunque no lo sabe- no tiene tiempo vital para obtener el perdón de Trudi; sobre todo, no tiene la capacidad de gestionar su vida en soledad.

··········La relación de esta pareja con sus hijos está menos tratada, pero también me gusta esa manera de contar el daño que puede hacer la inoportunidad, la falta de perspicacia de en qué momento se encuentran los demás, la falta de naturalidad en la relación que tienen los hijos que siempre se han considerado –y se siguen viendo- bajo una mirada más evaluadora que cariñosa.

··········Quizás por la falta de expresión normal de la afectividad tienen tanto éxito la expresión artística –abstracta, si puedo decirlo así- del butoh y las prácticas psicomágicas que, de una manera intuitiva, va elaborando Rudi. Ese contraste entre una notable frialdad gestual y verbal de los miembros de esta familia y la realización exótica de la necesidad de expresar es lo que le da un carácter un tanto sugerente a la peli.

··········Sin embargo, quizás resulta un poco alargada, lo que le quita algo de valor a los elementos que más emoción aportan: los pañuelos anudados, el tímido Fuji oculto, el travestismo, el propio baile. En todo caso, nada exagerado.

··········La subtitulación, de las malas: a menudo –blanco sobre blanco- ilegible.

Julia

Miércoles, 4 Mar 09

··········Esto de la abducción de los directores europeos por la industria o la cultura yanqui da productos curiosos. Este Erick Zonca es el autor de la emocionante “La vida soñada de los ángeles”, pero ésta de ahora es un thriller comercial, eficiente y sin mayor interés.

··········Cierto que empieza contando una historia que sí que podría dar juego, sobre una mujer alcohólica que aún conserva una fuerza importante. Pero cuando se nos va dando a conocer, se cruza y crece la verdadera historia, que es el secuestro de un niño para extorsionar a su abuelo, y ya sólo de vez en cuando, en medio de la veloz acción, volveremos a tener alguna escasa traza de información sobre ella.

··········Como película de acción me parece bien contada, con una variedad de personajes tomando rápidas decisiones en función de sus ambiciones y de las que creen –equivocadamente- que son las de los demás, pero contado sin más líos de los que me da tiempo a digerir.

··········Si en la peli los yanquis pueden ser egoístas y alcohólicos, los mejicanos son sucios, feos, gritones, inmorales, extremadamente violentos y torpes. Parece que todavía hay clases.

··········No me gusta nada esa forma de actuar tan propia de Hollywood para los caracteres excesivos. Sobre todo las dos alcohólicas, me hacen recordar continuamente que estoy viendo a dos actrices. Durante un buen rato, la naturalidad y la credibilidad de una actuación está en manos de un chaval de ocho años.

Parlez-moi de la pluie / Háblame de la lluvia

Miércoles, 4 Mar 09

··········Mi mayor problema con esta película es lo mucho que me habían gustado “Para todos los gustos” y, sobre todo, “Como una imagen”, del mismo tándem Jaoui / Bacri. El cambio de tono hacia la comedia se queda a mitad de camino, sin arrancar más allá de unas sonrisas; alguna vez, sobre todo con el personaje de Bacri se llega a un histrionismo y una gesticulación que hace que cueste atender seriamente a lo que se cuenta.

··········Porque en eso, este equipo me sigue pareciendo que plantea historias inteligentes. Es cierto que aquí veo una historia menos trabada que en las otras dos, pese a que se supone que hay una unidad temática: sobre cómo caemos en el victimismo y cómo la recurrencia en nuestra personalidad de la queja por el comportamiento de los demás a menudo nos incapacita para reaccionar y tomar decisiones de cambio. En esa tesitura andan los personajes más burgueses de la historia, mientras que quienes más podrían andar quejándose (la criada argelina, su hijo el documentalista minusválido) son los que se encaran con los problemas y se buscan la vida.

··········También en la línea de películas anteriores, me gustan las músicas que escogen. Quizás con la excepción de que en las escenas que se pretenden de más humor se usan pasodobles españoles (¿somos el paradigma de lo gracioso?) llegando en pleno despiste a usar la música con la que se hizo la canción en homenaje a la creación del Quinto Regimiento (”En el año treinta y siete y en el patio de un covento…”, completamente fuera de lugar aquí).

··········Como tampoco me parece que tenga defectos importantes, supongo que simplemente no me entró bien y quizás valga más de lo creo para más gente de la que pienso.

Milk / Mi nombre es Harvey Milk

Martes, 3 Mar 09

··········La verdad es que esto de las biopic es un género que rara vez da un producto que me guste de verdad. Pero cuanto más intentan pegarse a los hechos tal cual sucedieron, o a reproducir todos los personajes del entorno, más rígidas y sosas me resultan. Aquí ese intento de ser exactos en la reproducción es tal que, sobre los títulos de crédito finales, se muestran las fotos de los actores en paralelo a la de los personajes históricos que representan, para que veamos que el oriental era oriental, que tal otro tenía rizos efectivamente, que el de más allá ha sido escogido por la misma cara de niño y pelo rubio, etc. No acabo de ver qué tiene eso de meritorio, salvo que sea una peli de encargo, por cuenta de familiares o amigos del finado (recuerdo que hablando de una biopic –no la vi- que se hizo en España acerca de Camarón, el intérprete del cantante –Óscar Jaenada- decía con ironía que no le había costado mucho componer el personaje, porque ya le decía la familia lo que tenía que hacer).

··········Y esto me importa más porque esta peli es de Gus Van Sant… y no lo parece. Cierto que la gente suele perder potencia cuando se hace mayor (g) pero, vamos, que esto está a años luz de “Mi own private Idaho” o de “Even the cowgirls gets the blue”. No hay nada imaginativo, casi nada visualmente potente. Algún personaje sí que tiene algo de interés pero con tanta frialdad que empatía o antipatía emocionales no provocan mucha.

··········Lo que a mí me resulta más interesante de esta historia es lo que cuenta sobre el funcionamiento de la democracia a la estadounidense. Por un lado en lo que tiene de envidiable, la capacidad de reacción ante el poder, el activismo que construye rápidamente estructuras operativas, los continuos contrapesos de poderes (la naturalidad con la que se trabaja en los niveles federal, estatal y urbano, explotando las contradicciones entre los ocupantes de estos poderes, daría mucho que aprender en España), la bien defendida libertad de expresión y la claridad de los principios generales de la democracia, vividos como lo propio de lo que ellos llaman América. Y también en lo que tiene de preocupante, la participación circunscrita a los previamente motivados (¡ese censo electoral en que sólo figuras si te inscribes, y por un partido!), la valoración calvinista del éxito (Milk se promociona como “empresario de éxito”) que excluye del respeto social al desheredado, la facilidad con que criterios de moral religiosa particular se intentan imponer al colectivo (la falta de laicidad).

··········Pero sobre todo, la naturalidad y positividad con la que se cuentan elementos de la lucha política que aquí –al menos a algunos- nos pueden dar algo de repelús, como el intercambio de votos de los representantes según negociaciones de asuntos diferentes, el gerrymandering, el pacto de apoyos con los poderes económicos y los medios de comunicación, etc.

··········En todo caso, uno en temas políticos no es neutral (tampoco en otros temas, pero no hace al caso), y estas rebeliones parciales de grupos con una problemática concreta las ve uno frecuentemente como derrotas, porque al sacarlas fuera del conflicto principal (una sociedad con un sistema económico profundamente inmoral, ineficiente y ambientalmente peligroso), elude éste y por tanto a la postre refuerza el que no se avance en la solución del verdadero problema.

··········Puede parecer que los casos en que estos movimientos serían más positivos, son aquellos en los que el colectivo atacado y que se levanta a pelear lo es por motivos aparentemente ajenos al sistema económico social, como sucede con los homosexuales, que reciben principalmente el ataque desde las concepciones morales del cristianismo (esos grandes defensores de una familia ortodoxa –que se atreven a llamar “natural”, como si no existiera la antropología desde hace unos siglos- partiendo de una familia primigenia bastante heterodoxa). Aún así, y aparte de que el homosexual verdaderamente agredido es el que no es rico, como sucede con el extranjero –que es un amable turista o un molesto inmigrante sólo según el dinero que lleve encima-, o con el de un aspecto físico distinto –que es el exitoso rapero o balocestista si ha triunfado o el negrata de “La Farola” si no-, ese tipo de luchas que devienen en una representación electoral (en lugar de una presión eficiente sobre las representaciones electorales partidarias o ideológicas) acaban situando en, por ejemplo, el ayuntamiento de San Francisco, a un representante gay que, además, es un empresario; ¿qué habrá votado en temas fiscales o económicos?