··········Podía quedarse en una peli que no me acaba de gustar, pero el mensaje final me deja lo bastante enojado como para no ser suave.
··········Conforme va avanzando la trama y se plantean los sucesos sustantivos de la historia (el principal personaje femenino ya nos dice un par de veces lo de hay que ver cómo te cambia la vida cuando pasan ciertas cosas), he de confesar que yo me pierdo en un par de ocasiones. Pero quizás no soy sólo yo, sino que está mal escrito: cuando la chica confía en el chico para que solucione un problema que ha dejado atrás, lo siguiente que sabemos es que la moto del chico ha quedado destrozada (y nunca tendremos una explicación de por qué) y que siguen sucediendo secuestros y violaciones a cargo de un tipo con una furgoneta blanca. Luego resulta que no es así, pero tal y como está escrito lo parece (al colegio llegan carteles anunciando una chica secuestrada después de los sucesos; al pasar por la comisaría los anuncios del tema son recientes…).
··········Pero aparte de ese problema, el hecho crucial, una violación, resulta un poco raro. Cierto que es sabido que en muchas ocasiones la reacción de la violada es de vergüenza y de una extraña culpabilidad. Pero justo en este caso chirría un poco. Una chica perfectamente integrada en escuela y familia, nada casquivana ni minifaldera, que pudiera temer encontrar por eso menos apoyo, yo que sé. Es tan obvio que esa chica denunciaría que piensa uno que qué costaba inventar algo en el guión que justificara la necesidad de silencio. En un guión, además, en que por menos de nada, los padres abofetean a hijos adolescentes (en 1989) y hay peleas con muertos en los bares como si tal cosa.
··········Por lo demás, me parece que está bien de ritmo, me gusta la ambigüedad incial de la relación de los protagonistas (ese ser pareja de siempre como esperando que llegue el deseo, aunque –como suele suceder- con actores tan mayores que no resulta creíble). Me parece que están mal casi todos los secundarios, lo que es infrecuente.
··········Y el final. Como pasaba en “Una palabra tuya”, me parece tan inapropiado que desaconsejaría la visión de esta película a chicas jovencitas. ¿Cómo se puede, con la que está cayendo, escribir una historia en que una chica que vive como un acoso, con miedo, la relación con un chico que se va mostrando más y más venado y violento, se ponga a llorar por su muerte y se tatúe su nombre cuando él se mata comido por la rabia de no haber sido él mismo su desvirgador? Alucinante. Yo creo que en los ochenta nadie en el cine español habría lanzado mensajes así, pero en estos tiempos…