Las dues vides de Andrés Rabadán /Las dos vidas de Andrés Rabadán

By PFO

Festival Internacional de Cine de Gijón 2008. Sección Oficial

··········Este A.R. es uno que tuvo su momento de fama, porque hizo descarrilar varios trenes y luego mató a su padre nada menos que con una ballesta. Lleva doce años en un psiquiátrico, de los veinte de la condena.

··········Así que es una película carcelaria, y de denuncia, tanto del trato de ciertos guardianes, como de la burocracia de los peritos forenses, como de la denegación de cualquier permiso en todo ese periodo.

··········Como peli, me parece competentemente hecha, y Álex Brandemühl compone un tipo empático y creíble.

··········Cuando empieza el coloquio con él y con el director, tras unas primeras preguntas de, digamos, apoyo, alguien plantea hasta qué punto no se han dejado llevar por una especie de síndrome de Estocolmo. De hecho, A.R. aparece como colaborador en los títulos de crédito y no es en absoluto una película neutral. Ellos reconocen que ya tienen una relación amistosa con él; el director está filmando a la vez un documental sobre su caso.

··········Además, se narran en flahbacks detalles de la historia familiar, que presentan al padre como un tipo que humilló a su mujer hasta llevarla al suicidio y que abusaba de su hija. Claro que eso no explicaría lo de los trenes. Se supone que en el juicio se le consideró esquizofrénico, pero a los cuatro años de internado le quitaron la medicación y no ha vuelto a tener un brote, así que ahora hablan más bien de un acceso psicótico. Si la película, como parece, es fiel a la realidad, sólo hace un año que él colabora con los tratamientos.

··········En fin, que, sin perjuicio de lo que tiene de denuncia del comportamiento abusivo de funcionarios, y la necesidad de un control externo o con cámaras, como en las comisarías de los mossos, uno piensa que mucha gente de la que empatizará con él al ver la peli es de la que pide continuamente que se aumenten las penas a los delincuentes y que no se den permisos, que luego al salir vuelven a hacer barbaridades. Si no fuera psicótico, si no pintara cuadros, si no se hiciera una película sobre él, si fuera un simple asesino o violador condenado a veinte años, ¿estaría todo el mundo de acuerdo en que había que haberle dado oportunidades incluso cuando no colaboraba?

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4 comentarios para “Las dues vides de Andrés Rabadán /Las dos vidas de Andrés Rabadán”

  1. PFO Dice:

    Olvidaba comentar una cosa: durante el coloquio, actor y director nos contaron que, para obtener la financiación de la televisión catalana, al menos el 51% de la película debía estar en catalán. ¿Medido cómo? ¡Por palabras!

  2. Buko Dice:

    Un simple asesino o violador tiene más oportunidades que un enfermo mental encarcelado, hay que recordar que en quince años de internamiento jamás ha pisado la calle.

    PD: Si no fuera psicótico, si no pintara cuadros, ya haría tiempo que estaría en la calle. Evidentemente.

  3. Mercè Dice:

    És una pel•lícula amb molta realitat. Conec personalment a l’Andreu. La seva actitud vers els funcionaris l’expressa molt bé la pel•lícula, però en els que no som funcionaris té una relació molt més propera, oberta, col•laboradora, respectuosa… Jo diria que ja ha madurat prou per poder viure en família i en la societat. No entenc que no es faci res perquè pugui gaudir de permisos. Potser si que acabaran amb ell si li neguen tot com fins ara…

  4. PFO Dice:

    Pero, ¿eso es completamente arbitrario?, ¿la Junta que concede los permisos no tiene una normativa que haga impugnables sus decisiones?, ¿y el juez de vigilancia penitenciaria?
    Es difícil de entender que con apoyo externo las cosas sigan igual, salvo que él siga sin colaborar.
    En todo caso, lo que yo intentaba explicar es que me parece una cierta hipocresía social que si un preso se hace relativamente famoso por motivos artísticos, la misma sociedad que exige más cárcel, cadena perpetua, castraciones, cumplimiento íntegro, que no existan en la práctica las redenciones para quienes tienen penas acumuladas…, merezca un tratamiento distinto para esa gente.

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