Un poco de chocolate

··········Una historia tiernita y fácil, sin mayores profundidades que un par de tópicos (que es bueno que las parejas de hablen, que hay que asumir el deterioro y la muerte). Lo que pudiera tener interés, las historias familiares de Marcos y Roma , los jóvenes, no se cuenta. Todo lo que pueda tener algo de filo, o molestar, se omite. Incluso en la vida del único personaje que se trabaja un poco, el de Héctor Alterio.

··········Lo que queda es un relato amable y bienintencionado, que tampoco despierta muchas emociones, porque es contado sin énfasis. Mi estimada Bárbara Goenaga se mueve a saltitos por la calle, como si tuviera trece años, con ojos de cordero degollado.

··········Está bien la luz del Cantábrico cuando hace sol, la pintura de la casa. Y un atril para escribir en la bañera que le gustaría a mis hermanas. Poco más.

Etiquetas:

Escribe un comentario