Todos estamos invitados

By PFO

··········En teoría esta película trata dos temas: cómo funciona la omertà, cómo una sociedad puede acobardarse al punto de perder lo que poco más allá se consideran valores necesarios para la convivencia social; y cómo sobreviven la culpa y los conceptos de bueno y malo a una amnesia.

··········El segundo no se llega a elaborar. El personaje amnésico casi siempre está sólo para arrastrar la acción hacia delante, y las pocas veces que se habla un poco de él se usa para engañar al espectador (la confesión) o se utiliza un recurso un tanto patético como su diálogo simultáneo con terrorista y víctima, en plan ángel de la guarda y diablillo tentador. Éste último es un ejemplo de muchas cosas que en la peli me parecen de trazo grueso, sin ninguna finura.

··········El otro tema sí se trata un poco más, pero no me parece lo suficiente como para construir con ello una película interesante. Nuevamente, el trazo grueso: el personaje de Iñaki Miramón, tan parecido físicamente a Íñigo Iruin, es tan malo malo, tan intolerante, que monta un pollo si se echa azafrán a la sopa de pescado., ¡cómo nos van a extrañar otras cosas!

··········Aparte de eso, algunas escenas deplorables: diálogos tan originales como “si te vas ahora no vuelvas a entrar por esa puerta” (completamente fuera de lugar, además); inevitables morreos y magreos en medio de una conversación dramática, (¡en plena día en la playa de Ondarreta, con los escoltas ahí mismo…!); discusión a gritos en un bar (sin verdadero motivo) para que todos vuelvan la mirada hacia ellos; personajes moviéndose nerviosos por una ciudad en fiestas que, ¡naturalmente!, no van por la acera, sino en medio de la calzada en pleno desfile de las tamborradas de Aste Nagusia en Donosti, …

··········Al lado de toda esa sensación de “lo de siempre”, cosillas tontas como un cartel completamente ucrónico (“estatuarekin, presoak kalera”) o unos atentados absurdos (cócteles molotov contra un camión en marcha, ¡desde un coche en marcha y adelantándole!; pistoleros a pie de calle que dan tiros en la nuca a alguien con escoltas, sin ni un maldito coche para salir de naja), tienen ya menos importancia.

Etiquetas: , ,

Una respuesta para “Todos estamos invitados”

  1. áBG Dice:

    Muchas espectativas para poco resultado.Creo que está bien contado lo que supone socialmente estar amenazado y tener que llevar escolta, pero fuera de eso hay un montón de cosas mal contadas; el tiempo, por ejemplo, despista mucho:se supone que pasan unos pocos dias desde que él hace unas declaraciones, le amenazan, le ponen escolta y le matan, no creo que eso funcione así.Y además, en ese poco tiempo, el chico se recupera de un traumatismo craneoencefálico como el que lava.En el centro terapéutico a donde le llevan esposado(?), nadie le dice a la terapeuta que es u8n etarra? y nadie le dice a él lo que le ha pasado y lo que ha hecho, que se pasa toda la peli preguntándolo? Y no sospechan de una carta pasada por debajo de la puerta en una casa donde se supone que se ha refugiado? Y de verdad la poli vasca (no sé poner erchaina) es así de borde y agresiva con los amenazados? Y muchas mas cosas, no entiendo qué tiene que ver una amnesia con un amenazado por eta, no lo liga en ningún momento;y el momento dramático de la muerte no tiene dramatismo ninguno, te deja frío (Manolete, si no sabes torear pá qué te metes?)A pesar de todo esto´a mi me gustó, quizá porque temía mucho al Coronado y no está tan mal y porque el tema de eta me interesa.

Escribe un comentario