Archivo de Abril 2008

Tres días

Martes, 29 Abr 08

··········Resulta curioso que una película en que la historia sucede a lo largo de los tres últimos días de la humanidad, lo que cuente sea una historia más puerto hurraco que la típica de película de catástrofes. En ese sentido, como película de género lo es más del de psicópatas que del de catástrofes futuristas.

··········En todo caso, es en ese contexto de fin del mundo que salen con fuerza algunos instintos: la persistencia de los rencores, la necesidad de la venganza para sobrevivir al encierro, la defensa de los cachorros incluso si no son tuyos y no te interesan. Acaba siendo una pelea de un neurótico con un psicótico. No gana nadie, claro, si ya te empiezan por decir que se acaba el mundo…

··········Me gustan bastantes cosas. La ubicación temporal, años setenta, con todos los elementos muy cuidados. La manera de filmar el calor y el secarral. La emergencia sin prisa de un recuerdo que explica una neurosis. En general, toda la pátina de la peli. Algunas canciones francesas en musicassetes que hay que rebobinar con un boli.

··········No me gusta demasiado la parte más tópica de pelea final, ni algunas inconsistencias como la pervivencia de la luz eléctrica en medio del caos.

··········Hay algunos momentos que recuerdan “La noche del cazador”, el concepto de casa aislada con niños y un adulto defensor, enemigo fuera, y naturaleza misteriosa y un siesnoes hostil.

Carlos Cristos

Lunes, 28 Abr 08

··········Este fin de semana ha muerto el médico Cristos, sobre cuya enfermedad, incurable y degenerativa, se hizo la muy interesante película “Las alas de la vida”.

··········Ojalá quienes le acompañaran hayan respetado hasta el final su coraje y sus decisiones.

··········Sic tibi terra levis.

Cobardes

Sábado, 26 Abr 08

··········Una de las mejores cosas de esta peli, son los chavales. Dentro de que a los trece años se suele ser, en sí, lo bastante raro, me entran bien; se comportan de forma tan extraña como los chavales de trece años, pero transmiten, ves sus cierres ante los adultos, sus cambios de comportamiento ante otros chicos o las chicas.

··········Pero creo que lo importante es que está bien pensada. Al contar una historia de acoso escolar, es fácil encontrar en buena parte del público la actitud de “esto lo ha habido siempre, ahora le pones un nombre en inglés y parece que has descubierto América”; y es una actitud razonable que aquí se sabe reutilizar: el acoso contado es múltiple, no sólo el escolar, sino al menos otros tres, uno laboral, otro político, otro familiar. Me parece la forma correcta de contrarrestar esa percepción: no, no es sumarse al papanatismo televisivo que para rellenar telediarios y programas en vivo recurre al encasillamiento, a la patologización; existe y ha existido siempre, y en todos los ámbitos, pues razón de más para hablar de ello, de hasta qué punto es una derivación del poder, de la fuerza, de cómo se resiste a él, de hasta qué punto uno se contamina para poder vencerle…

··········Otra astucia del guión para evitar esa sensación de “buá, ya sé lo que me van a contar y cómo va a ir esto”, es jugar con los roles de acosador y acosado en la historia principal, y es alterar lo que sería típico, en vez una madre descubriendo desolada que su hijo está siendo machacado, otra descubriendo asustada hasta dónde se ha degradado su niño.

··········Algunas cosas no me parece que funcionen bien. Me gusta la idea –que además exige el guión para mantener la sorpresa- de que no me cuenten exactamente hasta qué punto y cómo ayuda el italiano, pero ese ocultamiento es excesivo, cuesta encontrar el vínculo entre Zanahoria y él. Tampoco creo que el cambio de actitud de la chica, tan rápido, esté bien contado. Algunas escenas de adultos son demasiado… explicativas, como la de “me he comprado unas vacas”.

··········Pero en conjunto me parece una buena película. Que sabe contar sucesos relacionándolos con causas sociales y que no tiene la vanidad de pretender soluciones que resuelvan. Muy bien la canción de “Love of lesbian” al final: son unos hijos de puta. Y nosotros.

El sexo de los dinosaurios

Viernes, 25 Abr 08

··········Se trata de un documental sobre cuestiones sexuales (humanas, no de dinosaurios). Tan voluntariamente tontorrón y desenfadado que durante un buen rato pienso que es una broma, pero ésta no se realiza, así que supongamos que no es sino lo que parece ser, un documental tipo televisión.

··········El formato mezcla el documental en sí, un entrevistador charlando con gente (desde parejas de actores porno a antropólogos o sexólogos, pasando por focolares), sobre fondos más o menos humorísticos; con unos tramos de dibujos animados hechos en Colombia para ilustrar ciertas cosas; y con las banales conversaciones de frases hechas de dos amigos cuarentones, solteros y pijos que circulan por Donosti y alrededores en un descapotable perorando sobre ligar, mujeres, fidelidad, etc.

··········La cosa no tendría ni mayor interés (casi todo es un tanto superficial) ni mayor molestia (se deglute con facilidad, la cansina pareja de pijos nunca dura demasiado, y unos cuantos de los entrevistados son gente que dice cosas interesantes, aunque el montaje televisivo lo deje todo recortadito). Todo tiene un tono más o menos liberal y desinhibido (aunque participen también focolares o una experta en derecho canónico y parejas de hecho ¿?). Ahora bien, hay un par de temas que se tratan con una perspectiva un tanto rara.

··········Por una parte, se intenta dar un tratamiento equitativo a la manifestación que montó el nacional-catolicismo español cuando el gobierno Rodríguez Zapatero aprobó el matrimonio homosexual, con la mani de un día del orgullo gay. Claro, no son demostraciones muy comparables, una queja con una fiesta.

··········Por otra, hay un tratamiento de la violencia sobre las mujeres muy incorrecto políticamente (como, con orgullo, indican algunos de los entrevistados). Se empieza por grabar las declaraciones de unos miembros de una asociación de padres separados, que cuentan sus problemas para conseguir ver a sus hijos porque las madres lo impiden… sin compensarlo con informar de algo bastante más frecuente, los muchos miles de padres que no pasan las pensiones debidas. Pero al llegar a hablar de las agresiones machistas, se hace un batiburrillo estadístico con la –presuntamente- alta proporción de asesinos de mujeres que luego se suicidan (por qué no lo harán antes, dice siempre Á), con una estadísticamente demostrada mayor agresividad (aunque menor violencia física) de las mujeres. En fin, algunos datos cuesta mucho creer que sean ciertos, pero sobre todo, con la que está cayendo, hay que tentarse mucho la ropa antes de dar argumentos a la profunda y socialmente abundante percepción de que puede ser razonable pegar –matar- a las mujeres. No se trata de prohibir la expresión de otras opiniones, en las que probablemente pueda haber siempre hay algo de verdad, pero contextualizándolas.

A thousand years of Good Prayers / Mil años de oración

Martes, 22 Abr 08

··········Una película teatral, tranquila, con pocos ruidos. Aunque corta, puede resultarle lenta a algunos.

··········No me parece especialmente apropiada en lo visual, pese a que las diferencias entre China y Estados Unidos podrían dar mucho juego. Como se hace con el idioma y las costumbres (divertida y tierna la escena del desconcierto del ingeniero ante la forense en biquini), quizás se podría haber aprovechado un poco más lo diferente de los espacios: los lugares públicos, las construcciones, los jardines y ventanas abiertos a la observación ajena, … Tampoco me parecen bien resueltas las conversaciones chino-iraníes (en las que más a menudo cada cual habla en mandarín o farsi, explotando poco el juego que daría el entenderse ambos en sus ingleses chapurreados -¡y que haya que explicar por qué el esperanto tiene sentido!-), o quizás es la actriz la que no me implica.

··········Tampoco me importa demasiado. Porque lo que me parece interesante es lo que cuenta. Y es que en realidad no es lo que pasa, sino lo que se cuenta sobre lo que pasó, y el silencio (mutuo, por más que ella pretenda que en inglés expresa los sentimientos que el idioma chino le negaba) sobre lo que se siente, lo que verdaderamente se cuenta.

··········Ese carácter intrusivo del amor familiar (en realidad, del amor a secas), ese derecho a pretender construirle la felicidad al otro, que tan a menudo esconde el justificar ante uno mismo y los demás los propios y egoístas actos, o el servir fielmente a la tradición, la costumbre, lo correcto (vale decir, lo que otorga seguridad, lo que protege del caos que supone la vida humana), más que al ser amado. El ingeniero sufre porque su hija no es feliz, pero no busca hacerla feliz, sino que entienda que la felicidad está esperándola en el sitio correcto; el sufrimiento de la hija crece porque la presencia del padre hace evidente su infelicidad, supone la mirada externa que desvela una vida insatisfactoria, una actitud grabada en su alma (es ella quien argumenta con el refrán que da título a la película).

··········En todo caso, la película se acerca a estas cosas discretamente, sin demasiado desarrollo, como un detallito, un pequeño regalo, como el osito falso que recuerda a los mucho más caros y difíciles totem indios.

Cashback

Domingo, 20 Abr 08

··········Una comedia romántica en que el amor es tan tonto como suele serlo en otras comedias románticas. Donde los protagonistas no son guapos y los secundarios sólo vagamente graciosillos. Donde la música no me interesa demasiado (salvo la “Casta Diva”). Donde la historia parece haber sido rellenada con unos recuerdos para alcanzar el metraje apropiado…

··········Y sin embargo, me resulta simpática y no me aburre especialmente. Por una parte, tiene un tonillo fantástico al estilo de “La ciencia del sueño” de Gondry, con alguna cosa imaginativa, aunque mucho menos que aquélla. Me gustan por ejemplo los desplazamientos físicos, aunque la peli trate más bien de los temporales.

··········El atontolinado protagonista es un personaje cómodo para llevar la historia, ni es graciosillo ni cursi, pero cuenta bien lo que le pasa (y con frases como “sentí un escalofrío como cuando alguien pasa andando sobre tu tumba”).

8 citas

Domingo, 20 Abr 08

··········Aunque sus autores digan que no, me parecen ocho cortos pegados. Cierto que algunos personajes se repiten y que la temática de todos son las relaciones de parej, pero son historias cortas.

··········Me recordaba un poco el formato de “Caricias” de Sergi Berbel / Ventura Pons, pero con mucho sentido del humor. Creo que “Ocho citas” funciona bien porque sus actores lo hacen; sin complicaciones, no son personajes complejos ni historias largas, pero funcionan bien, incluso algunos de los televisivos trascienden sus personajes habituales.

··········Naturalmente, el nivel no es siempre el mismo. La tercera (la de la segunda cita) y la octava (la del cementerio) me parecen las peores. Y la cuarta (la de la familia) y la sexta (la del ex de “La barbacoa”) son las que más me divierten,

··········Los diálogos me parecen bien escritos, a veces ingeniosos. Los temas tontorrones. Y me parece que la filmación se acompasa bien con las historias, como si los ocho cortos fueran de ocho directores.

··········Una comedia española que agradezco, y que rompe una mala racha.

Enloquecidas

Viernes, 18 Abr 08

··········En mi búsqueda de comedias divertidas, doy con ésta de Iborra que, si bien no me parece que haya hecho ninguna obra maestra, tiene alguna más razonable. Es, además, director de la serie de televisión “Aquí no hay quien viva”. Lo primero que transmite esta película –ya en los títulos de crédito- es una especie de pobreza, de falta de cuidado, de factura incorrecta. La iluminación es tan pobre que llegué a plantearme si no sería un problema de la sala; el sonido igual.

··········Pero, sobre todo, me parece mal escrita. No me divierte ni a ratos. Algunas ideas que podrían resultar aprovechables se malbaratan (las obras, Altea, la pareja de metempsicóticos), todo es un continuo desplazarse por la ciudad con una trama basada en la búsqueda de una persona (que a ratos se recuerda como objetivo, a ratos parece no importar ya) y en otra criminal (no muy bien explicada).

··········No hay tampoco un humor de diálogos, que son bastante planos, salvo algunas obscenidades del principio. Ni de personajes, algunos completamente carentes de interés (comisario, concejal), otros desaprovechados (Eva Perón), otros tópicos (lesbiana, diva) y Verónica Forqué haciendo de Verónica Forqué.

··········La única sonrisa me la arranca un detalle aunque quizás sea casual, y no una maldad: una madre regaña a su hijo deceañero porque se escapa de su casa para jugar al golf, ¡en Chamberí! Para quien no sea de aquí: Esperanza Aguirre reconvirtió uno de los escasos parques del distrito de Chamberí en un campo de golf para que los pijillos no tengan que irse al chalet entre semana.

Bikur Ha-Tizmoret / La banda nos visita

Miércoles, 16 Abr 08

··········Creo que esta película podría haberme llegado a gustar bastante. Por una parte, por un humor desolado y muy visual, muy de encuadres y tomas quietas, sobre todo en la primera parte, con una vago recuerdo de Kaurismäki.

··········También la coralidad. Los juegos de idiomas, grupos pequeños usando simultáneamente hebreo, árabe o inglés según quien sea el momentáneo interlocutor. La música (¡y el cine árabe de Omar Sharif!) como un lenguaje universal de los sentimientos, aunque demasiado poco Chet Baker. El minimalismo, no sólo de decorados, también a la finlandesa. Las soledades cruzándose (“dos barcos que se cruzan en la noche…”). Las deudas pendientes -e impagables- con los muertos. La palabra y el cuerpo como asideros frente a la desolación, la ausencia de proyecto; y a la vez aprender a no esperar demasiado de una y otro.

··········Sin embargo… No sabría decir, quizás simplemente una mala tarde. Pero puede que también una falta de pasión (no al expresar, claro, que no procede, sino al idear personajes e historia), un como atisbar y no entrar, no atreverse (ni al humor, ni a provocar otros sentimientos). Una historia fría (que “tampoco importa demasiado”, como dicen los títulos) puede contarse con un poco de cariño.

Fuera de carta

Martes, 15 Abr 08

··········Esta película tiene la biznaga de plata por decisión del público y la de mejor actor para Javier Cámara. Pero, en fin, el Festival de Málaga también le ha dado el premio especial del jurado a “Todos estamos invitados”, así que…

··········Me parece una comedia bastante mala. No quiero decir ni que aburra, ni que sea desagradable de ver. Pero creo que algunos episodios de series televisivas de humor son más divertidas e incluso tienen más carga. Yo me río, pero eso no es decir mucho, porque soy de risa fácil.

··········Ahora bien: Por una parte es una película que me parece bastante insultante para la comunidad homosexual; no voy a entrar a ver hasta qué punto cada personaje homosexual es risible mientras que aparecen heterosexuales respetables, es algo aún más básico. Hay un personaje, un anciano, que hila chistes de mariquitas uno tras otro como un chaval de doce años; pues bien, el conjunto de la película hace lo mismo, la mayor parte de las risas consisten en hacer bromas sobre sexo anal, sobre posturas en un coito homosexual (esta gente, ya se sabe, piensa que el sexo consiste en meter algo en algún sitio), la promiscuidad (hay una chica heterosexual promiscua, pero, claro, es porque está buscando el verdadero amor de su vida), los nombres comestibles del semen, las comparaciones comestibles del pene, etcétera.

··········Aparte de esa escatológica fuente de humor hay otras, pero no mejoran mucho. Los personajes: o bien lo divertido es que tienen pluma y comportamientos histéricos o que son exageradamente incorrectos haciendo los chistes del párrafo anterior; se salva una niña que intenta comprender los cuentos que le leen. El lenguaje: a mí me gusta bastante que se use la potencia comparativa del idioma, las expresiones enfáticas, etc., y no es que aquí no se haga, pero el propio personaje de Tejero en una conocida serie televisiva era mucho más elaborado y divertido. La trama: buena parte de las mejores comedias se basan en juegos de malentendidos que funcionan como un mecanismo de relojería que, conforme avanza, va alterando la posición de los personajes, qué saben y qué no, a quién ayudan y a quién combaten, etc. Aquí hay prácticamente un único malentendido, que da el escaso juego que puede dar uno en noventa minutos (y que, a la postre, es una salida del armario), todo lo demás es una plana exhibición de chistes y algún gag. En cuanto a lo que podríamos llamar fondo de la película, la resolución es de telefilme y realmente tampoco sabemos qué hace cambiar a los personajes y por qué. Ni nos interesa.

L’âge des ténèbres / La edad de la ignorancia

Lunes, 14 Abr 08

··········En primer lugar, yo me río mucho. Está llena de simpáticas notas de mala leche, respecto a la vida occidental en general y específicamente respecto a las oficinas públicas, con sus cursos de motivación, sus disparates presupuestarios (como el del feng shui), sus controles del lenguaje de corrección política (a mí en mi trabajo me obligan a decir jueza, pero aún no fiscala); sus notas sobre relaciones familiares, sobre la televisión, … En fin, una divertida acidez general sobre la vida en un Quebec ligeramente futuro (podría ser hoy mismo, realmente).

··········Sin embargo, cuando van sucediendo los elementos que darían más profundidad a la historia, no me parece que funcionen muy bien. La historia de la madre está bien contada (o, en todo caso, duele); pero la búsqueda de pareja, tan yanqui, lleva a un despropósito medieval que (aunque los que lo hacen parecen divertirse mucho) está como sacada de otra película mucho menos interesante. Y el final, en plan La bonheur est dans le pré no me parece nada elaborado ni claro.

··········La supresión de las vidas paralelas por un acto volitivo no es, me consta, gratuita, sino que tiene un alto coste en desequilibrio psíquico. No es un poco de vida contemplativa y algo de trabajo manual lo que permite deshacerse de esas historias. Pero en fin, la película es realmente divertida especialmente en su primera parte.

Todos estamos invitados

Sábado, 12 Abr 08

··········En teoría esta película trata dos temas: cómo funciona la omertà, cómo una sociedad puede acobardarse al punto de perder lo que poco más allá se consideran valores necesarios para la convivencia social; y cómo sobreviven la culpa y los conceptos de bueno y malo a una amnesia.

··········El segundo no se llega a elaborar. El personaje amnésico casi siempre está sólo para arrastrar la acción hacia delante, y las pocas veces que se habla un poco de él se usa para engañar al espectador (la confesión) o se utiliza un recurso un tanto patético como su diálogo simultáneo con terrorista y víctima, en plan ángel de la guarda y diablillo tentador. Éste último es un ejemplo de muchas cosas que en la peli me parecen de trazo grueso, sin ninguna finura.

··········El otro tema sí se trata un poco más, pero no me parece lo suficiente como para construir con ello una película interesante. Nuevamente, el trazo grueso: el personaje de Iñaki Miramón, tan parecido físicamente a Íñigo Iruin, es tan malo malo, tan intolerante, que monta un pollo si se echa azafrán a la sopa de pescado., ¡cómo nos van a extrañar otras cosas!

··········Aparte de eso, algunas escenas deplorables: diálogos tan originales como “si te vas ahora no vuelvas a entrar por esa puerta” (completamente fuera de lugar, además); inevitables morreos y magreos en medio de una conversación dramática, (¡en plena día en la playa de Ondarreta, con los escoltas ahí mismo…!); discusión a gritos en un bar (sin verdadero motivo) para que todos vuelvan la mirada hacia ellos; personajes moviéndose nerviosos por una ciudad en fiestas que, ¡naturalmente!, no van por la acera, sino en medio de la calzada en pleno desfile de las tamborradas de Aste Nagusia en Donosti, …

··········Al lado de toda esa sensación de “lo de siempre”, cosillas tontas como un cartel completamente ucrónico (“estatuarekin, presoak kalera”) o unos atentados absurdos (cócteles molotov contra un camión en marcha, ¡desde un coche en marcha y adelantándole!; pistoleros a pie de calle que dan tiros en la nuca a alguien con escoltas, sin ni un maldito coche para salir de naja), tienen ya menos importancia.

Ah bakudan / ¡Oh, mi bomba!

Viernes, 11 Abr 08

··········Una divertida y alocada comedia musical japonesa de los sesenta de Kihachi Okamoto.

··········De lo mejor, el sonido. No sólo la música de los números, desde tradicional japonesa a twist o tango, sino toda la banda sonora, llena de ruidos bien escogidos. Por poner un ejemplo, un fondo de cacareos de gallina cuando alguien apuñala un edredón de plumas.

··········Tiene algún detalle de cine mudo, especialmente en la gesticulación del actor principal, Yunosuke Ito, con movimientos a veces chaplinescos. Pero me parece que no se queda sólo en eso. Hay también un humor de gags clásicos, un humor de personajes estereotípicos, un humor de movimiento de grupos a la manera de Tati y, claro, cuestiones muy locales que uno se pierde, como la formalidad del movimiento teatral de las primeras escenas en la cárcel.

··········En todo caso, me parece muy libre, desenfadada, poco sujeta a códigos. Unos números musicales ágiles, divertidos, que no se hacen pesados. Me divierte que determinadas frases, que suenan sentenciosas o importantes, aparezcan sobreimpresas conforme las dice el actor.

··········Y la historia, que no deja de tener su mala leche. Empieza con la salida de la cárcel de un yakuza, jefe de una pequeña banda, el cual se encuentra con que sus secuaces han convertido la banda en una compañía empresarial, y a su vez ésta se mete en política para colocar a su director general de diputado. Los personajes más pobres se mueven en ese ambiente intentando salir delante de cualquier manera (lo que incluye atracos, atentados, …) pero la vida no suele sonreírles.

El menor de los males

Martes, 8 Abr 08

··········El director es un tipo muy variado, que filma por ejemplo “Los Borgia”, pero que tiene al menos tres películas que me han interesado “F.E.N.”, “Lisboa” y “En la ciudad sin límites”. Ésta de ahora es una chabrolada.

··········El contexto es tan teatral (con un único ambiente, un pazo, ¡vaya pazo!) que funciona también como una de esas pelis de duelo de inteligencias. En ese aspecto no es que funcione muy bien, porque apenas hay un engaño consistente, lo demás parecen cambios de humor continuos, idas y venidas, dudas… Lo que tiene de Chabrol me interesa más; la asunción del delito, su naturalidad, la manera de integrarlo en la historia familiar.

··········En eso me gusta el personaje de Carmen Maura, quien como hermana mayor sólo mantiene muy leves protestas para estar sucediendo lo que sucede (ya desde el principio, con la agresión que sufre). Claro que a la vez va asumiendo la quiebra de principios morales que es descubrir lo mendaz que había sido su padre . También la asistente personal y los guardaespaldas (salvo un tiro al final, fuera de campo) van integrando los sucesos, comprendiendo cómo de cada uno deriva el siguiente, sin que les sea fácil poner un punto límite del cual no se pasa.

··········Por lo demás, me parece de una factura correcta, pero algo fría y plana. El secreto que contiene la historia es un poco forzado en el tiempo. Y algunos subrayados musicales son muy exagerados.

Straw dogs / Perros de paja

Lunes, 7 Abr 08

··········De las películas de Peckinpah se hacen interpretaciones complejísimas. He llegado a leer sobre ésta que es obvia la impotencia sexual del personaje de Dustin Hoffman y otras lecturas psicoanáliticas. En una visión más simple, lo que yo aprecio del personaje es la fuerza interior que encuentra para la resistencia a la violencia alcohólica de sus vecinos; no ha tenido esa fuerza en los enfrentamientos previos, más o menos verbales, donde además de no comprender todo lo que estaba ocurriendo intentaba continuamente esquivar la pelea; pero ante un linchamiento aplica una norma de responsabilidad que debe tener grabada a fuego en su conciencia cívica: si este tipo está en mi casa, tiene un derecho natural a mi protección, yo no le entrego a la turba, pase lo que pase.

··········Podría parecer un mensaje de superioridad cívica yanqui frente a un civismo mucho más formalizado pero insuficiente del pueblo inglés, pero en el contexto de la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos (hace sólo tres años del asesinato de Martin Luther King), creo que es un mensaje más universal. Los vecinos se han burlado de los conflictos estadounidenses y de su violencia, la respuesta llega después: hay una violencia legítima en la aplicación de derechos fundamentales como el de no ser linchado.

··········No me gusta demasiado cómo se cuenta la relación de pareja entre el matemático yanqui y su esposa. Al final, se diría que lo único que les ha mantenido unidos es el deseo sexual. Pero en todo caso, me resultan actitudes confusas, sobre todo las de ella.

··········Y la acción, claro. Lo vistoso y realista de las peleas. El uso del montaje y de insertos de apenas instantes para relacionar los temas y generar la ansiedad y el miedo. La risa del ratero como mecanismo enervante. Un magnífico ejemplo de buen uso de los medios, puestos al servicio de la historia y no como ejercicio de estilo (hoy en día, incluso la primera mitad de la película se habría filmado cámara en mano, fingiendo un afectado temblor).

··········Las escenas entre el paidófilo y la lolita parecen sacadas de Frankenstein, o son un homenaje. Al verla ahora, he reconocido a la actriz chica como una de las de la serie de televisión “Un hombre en casa” con la que tanto nos reíamos con mi padre, Sally Thomsett, desprovista de la malicia provocadora que tiene en la película.