Archivo de Marzo 2008

Bab’Aziz / El sabio sufí

Sábado, 29 Mar 08

··········No consigo interesarme en esta película. No sé si es que estoy ya muy mayor para esa suerte de filosofía sentenciosa y un tanto refranera en plan ‘si sabes dónde vas no te preocupes de buscar el camino, él te encontrará a ti’, ‘la muerte es la apertura a una nueva realidad que quién sabe si no será mejor’ y cosas en ese plan.

··········Cierto que los cien minutos de ese tipo de sabiduría, fluyendo de anciano ciego –cómo no- a tierna niña, se combinan con otras cosas que sí me suelen interesar. Pero éstas tampoco funcionan aquí demasiado.

··········Por una parte, lo visual, el desierto especialmente, pero también las ruinas de construcciones humanas. Está filmado sin gracia; ni grandiosidad ni detalle. A menudo uno piensa que podría ser un desierto de plató (no lo es, está filmado en Túnez y en Irán). Aparte de eso, la cámara con frecuencia está en una grúa que sigue a un personaje y luego se eleva…, en fin, no me parece que funcione.

··········La estructura de relatos en muñeca rusa, un personaje de uno de ellos cuenta a su vez otro relato, y etcétera. Es como la visión de Pasolini de “Las mil y una noches”, que he tenido todo el tiempo en la cabeza mientras veía ésta, preguntándome por qué aquí esa estructura me fastidia. Los sucesivos relatos, de ese buenismo de filosofía de libro de autoayuda que decía al principio no tienen nada que ver con el rabioso amor a la vida de Pasolini. Tampoco los rostros; aquí hay dos o tres muy hermosos, pero no los feos, naturales y atractivos del italiano.

··········Éste, además, no filmaba ruinas, sino que reconstruía una belleza esplendorosa, barroca, inventada. Aquí aparecen ruinas en plan decorado de obra de teatro de grupo universitario.

··········En fin, que todo me iba resultando poco agradable. La música, eso sí; variada y abundante, hasta el punto de que el final es una especie de discoteca de múltiples ambientes en medio del desierto, con secuencias que parecen videoclips de música árabe. Piezas hermosas, hay que decirlo.

Love sick / Legaturi bolnavicioase

Viernes, 28 Mar 08

··········Prácticamente toda la película está llena de agotadores diálogos insustanciales. No digo yo que en la vida real nos pasemos el día filosofando, pero…

··········Una de las cosas que menos funcionan en la película es que una de las chicas, la que hace de pivote de dos relaciones sentimentales (una con su hermano y otra con una compañera de estudios) es mostrada como una tontita insufrible, incapaz de seguir una conversación coherente, cobarde, egoísta hasta el límite, .. y sin embargo se confía a ella una voz en off que habla mucho mejor, que narra más consecuentemente. También sucede que ella y su novia, las cuales se han pasado todo el metraje hablando tontadas (hasta el final no empiezan a hablar de su relación, por ejemplo) a un nivel bastante bajo, tienen de pronto por la noche, y con unas cervezas y pitillos encima, una compleja conversación sobre la interpretación de una novela romántica de Chateubriand. No cuadra mucho.

··········No me parece una historia suficientemente interesante. Y tiene elementos: un prolongado incesto hermano/hermana, una completa ausencia de maduración en veinteañeros, una relación entre dos compañeras de estudios extraña por lo opuestas que resultan, familias que saben y no saben… Pero nada de todo eso crece o llega a llamar mi atención.

··········Los personajes de los hermanos son tan insufribles que cuando llega una escena de ruptura creo que buena parte de la sala me acompaña en nuestros mensajes telepáticos “no cedas, por tus muertos, sigue mandándola a la mierda, no te dejes engañar, aguanta”.

··········Por lo demás, siempre es curioso ver una sociedad como la rumana de hoy, con esas disparidades entre el nuevo mundo y el tradicional, en ropas, en edificios… Lamentablemente, en Madrid hay que verla doblada.

Lo mejor de mí

Miércoles, 26 Mar 08

··········En cuanto a las formas (el uso de la música, la banda sonora, los planos que marcan el paso del tiempo en un sitio concreto –esas puertas de quirófanos-), creo que la película mejora conforme avanza su metraje. En los primeros momentos, a un contenido un tanto “Corín Tellado” le acompaña una manera de contar también un tanto clásica.

··········También el contenido mejora, porque el principio nos muestra a una chica tan tan tópica (necesito que me digas que me quieres, porque tienes que ser el amor de mi vida) frente a un chico tan tan tópico (¿no basta que follemos, guapa?), que temía llegar a cabrearme. Pero mejora. No sé por qué recordé (bueno, sí lo sé, me pasa cada vez que veo una camilla avanzando hacia un quirófano) la película “Gary Cooper, que estás en los cielos” (con un título tan bueno, la película no podía estar a esa altura) de Pilar Miró. La cercanía de la exposición a la muerte, a la vez que fuerza decisiones y tomas de posición en los problemas de la vida previa, supone un cambio de plano que altera la percepción de la realidad.

··········Lo que pasa es que aquí yo apenas me entero de nada de la protagonista que no sea lo que pasa durante el metraje. Es decir, nuevamente me quedo sin saber realmente nada de ella, así que me cuesta seguirla. No es que necesite que me cuenten su vida, claro, pero por lo visto tengo que interpretar un montón de cosas sobre su forma de ser de apenas un corto diálogo sobre que no jugaba con muñecas de niña y de sus caídas de ojos, supongo.

··········Poco más. Me gustan la escena de la encefalopatía hepática y la de la cámara encuadrando la cámara que filma a la chica de forma que ésta quede perfectamente enmarcada en la escalera… para caerse después (la del trailer, vamos, que no estropeo nada). Y me gusta la sutileza de los cambios finales, incluso si mi falta de finura hace que no me entere demasiado.

Unser täglich Brot / Nuestro pan de cada día

Martes, 18 Mar 08

··········Una película sin palabras que sólo muestra lo que quiere contar corre el riesgo de resultar aburrida si no se mide muy bien el tiempo que se dedica a cada ‘estampa’. A mí me parece que eso se resuelve bastante bien aquí, porque el tiempo que se dedica a mostrar cada nave industrial, cada máquina, el recorrido de cada cosechadora es el suficiente para ver con detalle algunas cosas y también y sobre todo para que te deje pensar en cómo se elabora lo que comemos.

··········Sí que es cierto que la película probablemente mejoraría bastante si tuviera un orden, y no fuera una mera acumulación. No es una manía, sino que se mezclan escenas en que la manipulación de los alimentos no parece criticable con otras en las que el simple mostrar lo que hay revuelve un poco la sensibilidad.

··········Aparte del interés que tiene, hay una voluntad de que las imágenes resulten estéticamente agradables, y una banda de sonido muy clara e informativa. Además, bastantes notas de humor.

··········Yo soy de esos depravados que no creen en los derechos humanos de los animales. Cuando unos mozos en las fiestas de su pueblo tiran del campanario a una cabra, a mí lo que me preocupa no es la cabra, sino los mozos (que, ¡ay!, siguen estando vivos y siendo peligrosos). He matado muchos insectos en mi vida, he masacrado bacterias con antibióticos, etc. Quizás por ello, de la visión de estas cadenas de trabajo de la indistria de transformación alimentaria, me preocupa más lo que afecta al trabajador que al animal.

··········Lo que realmente importa es qué es lo que nos estamos comiendo. Tanto desde el punto de vista de con qué lo fumigamos, drogamos, aderezamos, como desde el punto de vista de la falta de naturalidad de esos seres. ¿Qué es lo que ha perdido el pollo de picotear gusanos en el patio a crecer masificado en una nave; qué ha perdido la ternera que no nace de un cubrimiento sino de un mamporrero que extrae el semen al toro para que otro operario lo introduzca en la vaca? (En realidad, esa falta de naturalidad recuerda la de los trabajadores que vemos, haciendo a lo largo de su jornada el mismo movimiento repetitivo, sea abrir una bestia en canal, sexar pollos o plastificar coles; trabajadores muy bien filmados, en sus paradas para el bocadillo, a menudo masticando solos, perdidos, tan diferentes del verdadero agricultor o del ganadero).

··········La película muestra y te deja tiempo y espacio para pensar, sin marcar una tesis. Resulta dificil establecer el lindero entre la necesidad de industrializar el proceso porque hay que dar de comer a muchos millones de personas (no hay patios y gusanos suficientes para tanto pollito) y la necesidad del capital de maximizar el beneficio, con el troceamiento taylorista de las tareas de cada proceso, con la sustitución de personas (hasta los vareadores de los olivos) por las máquinas, con la creación de sementales que son seres deformes, con la fumigación masiva, …

La zona de Tarkovsky

Domingo, 16 Mar 08

··········Este Salomon Shang es el autor de la película sobre Jung que tan poco me gustó como documental. Ésta de ahora me parece más película que la mera recuperación que era la otra.

··········Aun así, no acaba de gustarme. La traducción y subtitulado del ruso es muy mala (tanta como para que lo note yo, que de ruso sé soviet, niet, y las palabras que fue aprendiendo el Porta de Hassel), incluso con confusiones entre ser y estar.

··········Pero aparte de eso, creo que la parte más importante del material que se usa: las entrevistas con la actriz, el fotógrafo, el músico y el director artístico de “Solaris”, no está muy bien trabajado, porque hay muchas frases sueltas, que apenas son medio recuerdo de una vaga anécdota que no se entiende.

··········Aparte de eso, tratando sobre un admirador de Antonioni y autor de “Solaris”, se hacen escenas que parecen de aquél y que a mí no me dicen gran cosa. A cambio, antes de que comience a hablarse de Tarkovsky, hay unos curiosos trozos de películas documentales soviéticas sobre la Gran Guerra Patria, que para mí tienen algún interés.

··········De lo que se cuenta del proceso de elaboración de “Solaris”, lo interesante es cómo esos colaboradores coinciden en narrar que Tarkovsky buscaba un lenguaje propiamente fílmico, y que la labor de los actores, músicos o decoradores estaba sólo para cuando él no conseguí transmitir lo que quería.

··········Cuando leí la novela de Stanislaw Lem, me pareció que era infilmable… pese a haber visto la de Tarkovsky. Curiosamente, luego James Cameron y Steven Soderbergh hicieron una versión-Hollywood, ¡con George Clooney! Así que ya se ve qué tino tengo.

Auf der anderen Seite / Al otro lado

Domingo, 16 Mar 08

··········Repetición de la línea de Paul Auster y los guiones de Arriaga, sobre entrecruzamientos que el destino provoca en personajes e historias que se desarrollan en paralelo. Aunque pueda parecer un poco repetitivo, a mí eso no me molesta, creo que da lugar a películas más ‘entretenidas’, al confiar la narración a varias líneas distintas.

··········Pero hay algo en esta película que me parece frío, distante. No es que no haya gritos y llantos, aunque menos que en “Contra la pared” (¡y menos mal!): hay una escena con Schygulla llorando y bebiendo, y el consabido manotazo sobre los objetos encima de una mesa. Pero en conjunto parece haber como una falta de implicación con los personajes, no sé, es una vaga percepción.

··········En todo caso, éstos tampoco están muy construidos. Y los actores… no me acaba de entrar el de la joven turca, ni sé por qué la grande Hanna Schygulla tiene durante toda la película la misma sonrisa cansada. Sí me gustan el turco mayor, y sus cambios cuando bebe, y Charlotte.

··········Dicho lo cual, la película me gusta. Me interesa lo que cuenta sobre la transferencia a otros de los amores perdidos; ese buscar una continuidad en otros como parte del proceso de duelo.

Manufactured landscapes / Paisajes transformados

Jueves, 13 Mar 08

··········Me repito: lo peor que te puede pasar para disfrutar una peli es ir al cine con una idea preconcebida sobre ella. No sé por qué, al ver el trailer pensé que sería una peli como “Koyaanisqatsi”, o al menos como “Baraka”.

··········Al ser en realidad un deslavazado documental sobre un fotógrafo, me parece que el magnífico material que la compone pierde bastante del impulso artístico que yo esperaba, sin que tampoco sea una denuncia ecologista elaborada, sino un tanto superficial, en plan charla de Al Gore, hay que ver lo mal que tratamos al planeta, deberíamos concienciarnos y tal, pero sin plantear el origen de las cosas.

··········Hay dos líneas de corte que me generan confusión: la que hay entre la fotografía y la filmación (porque ésta recrea aquélla y rebaja su valor) y la que hay entre lo que el fotógrafo ve y el mirar al fotógrafo de los documentalistas (personalmente todo esto me sobra, las frases tontas de éstos, …).

··········Aparte de eso, una magnífica película. Llena de sugerencias. Y con imágenes de una hermosura que a menudo asusta. Es curioso cómo somos incapaces de ver el paisaje manufacturado (sean las obras, la basura, la industria, o sea la aglomeración de trabajadores humanos) con la mirada tranquila, complacida en la armonía, con la que vemos los paisajes naturales. Esa armonía, el equilibrio, las simetrías, las repeticiones te implican mucho más personalmente en estos paisajes humanos. Es difícil dejarse llevar.

··········Hace muchas pelis, mencionaba yo al relojero de las películas de chinos. Aquí se deja ver un poco: el capataz del capital.

··········Una película que debería ver basurama (o que ya la habrá visto), aunque sólo fuera por la escena que muestra el tratamiento a martillazos de los microchips de desecho.

It’s a free world / En un mundo libre

Sábado, 8 Mar 08

··········Toda esa gente que cree que la lucha de clases es un montón de campesinos rusos asaltando el palacio de invierno de Kerensky, debería (a falta de leer a Marx) ver las pelis de Loach y Laverty. Ésta especialmente, porque está más centrada en el tema que casi todas las demás.

··········Pocas veces una película habla tan claramente de cómo el capitalismo genera, por la posición en que pone a cada uno en el sistema productivo, las actitudes (económicas, pero no sólo) de cada cuál según su status. Y cómo el enfrentamiento es inevitable (aunque sea una pedrada o asustar a una madre con amenazas al hijo). Rara vez se habla de la tendencia natural del capitalismo de generar el mal moral.

··········Ahora bien, a mí me parece que no acaba de funcionar muy bien. No estoy muy seguro del porqué, pero aquí van algunas posibilidades. Por una parte, la protagonista no nos permite ver un desarrollo de su moralidad en una u otra dirección a lo largo de la película. No es que yo pretenda un argumento ortodoxo de tipo rise and fall, pero este desorden en su actitud, tan pronto dubitativa con lo que hace como plenamente convencida, parece más ciclotímico que una consecuencia de la acción. De manera que, cuando recibe una amenaza concreta sobre la vida de su hijo y, para pagar su deuda, decide ir a Bulgaria, el hecho de que ya había decidido hacer algo peor (Ucrania) para alquilar las nuevas oficinas le quita toda la fuerza a las escenas finales.

··········Por otra parte, escoger para llevar la trama a un personaje un tanto rata, cuya actitud no proviene realmente de sus problemas (tiene una buena vida, si se compara con la mayor parte de los personajes de Loach-Laverty) sino de tener perfectamente asumida la voluntad consumista de una buena ciudadana bajo el capitalismo (a su padre: “yo no quiero ser pobre como tú”, “mi hijo tendrá de todo”; o su cara de extrañeza ante el desinterés de Karol por el dinero), consumista incluso de carne para satisfacciones corporales, me parece una mala opción, porque desaprovecha lo que para mí es lo mejor de la tesis de la película: ¿se puede triunfar en el sistema capitalista y ser una buena persona? Frank Kapra diría que sí, supongo.

··········Por lo demás, me parece competentemente filmada. Creo que los demás personajes merecerían un poco más de atención. Y algunas cuestiones económicas están explicadas deprisa o insuficientemente. Y alguna tontadita como una familia iraní hablando con soltura inglés incluso a tiernas edades.

WWW What a wonderful world

Miércoles, 5 Mar 08

··········Si voy al cine y me divierto, ya doy la tarde por bien aprovechada. Si además me remueven un poco las entendederas, mejor. Como bien dice el director, con otras palabras, ya está bien de que de los directores del sur sólo admitamos cine costumbrista o realista, de denuncia. Esta película no parece escrita para que, desde nuestra comodidad miremos con superioridad a ver con cuánta claridad se ven a sí mismos estos chicos. No, aquí se va a aprender.

··········¿El qué? Bueno, por empezar por lo peor, la historia en sí es en lo esencial un amor fou un tanto previsible, aunque con bastantes derivaciones. Yo no veo bien relacionadas las dos historias principales, pero no podría segurar que no sea por algún despiste mío. Ahora bien, aquí se sabe planificar una escena complicada; se sabe poner la cámara (incluso en complejas escenas de acción y persecuciones); se sabe jugar con los sonidos y con ciertas tomas (el trávelin cada vez que alguien se acerca a la tienda de fotos, por ejemplo) para generar una complicidad con el espectador; se sabe escribir diálogos que no suenen a mil veces dichos (bueno, quizás salvo los propios del enamoramiento atontolinado que se cuenta, pero yo diría que incluso ahí no todas son frases tópicas engarzadas una tras otra); se sabe crear personajes falsamente estereotipados que de pronto, en ciertas escenas, se convierten en muy vivos; se sabe filmar edificios.

··········Todo ello, con una mezcla de elementos generadores de humor. Algunos citan a Takeshi Kitano o a Quentin Tarantino, incluso unos títulos de crédito de un Almodóvar primerizo y poco engolado, pero para mí lo mejor es el tono Jacques Tati (a cada uno lo suyo). Las escenas de tráfico, las de oficina (ese cristal en el consulado italiano), los transportes públicos, … tienen la misma capacidad para el gag visual instantáneo y dotado de sentido crítico que tiene Tati, y si se me permite la herejía, a veces mejor.

··········Sin embargo… mi problema habitual. ¿A quién se puede recomendar esta película? Sólo a quien se abra de orejas.

Buda az sharm foru rikht / Buda explotó por vergüenza

Miércoles, 5 Mar 08

Una niña afgana pretende ir a la escuela a que le cuenten historias como las que aprende su vecino niño. La niña debe superar un montón de obstáculos/pruebas por el camino, desde conseguir dinero para comprar un cuaderno hasta sufrir el asalto de los niños-talibanes, huir de una lapidación, conseguir un sitio en la clase, etc.

Lo interesante de la película son los juegos de los niños, imitados de su experiencia vital, del comportamiento de los adultos. Son niños que juegan a lapidar, tapar el pelo y la cara de las niñas con bolsas de papel, a la guerra, a la tortura, desde una inocencia que lo convierte todo en algo mucho más obvio en su crueldad y su absurdo.

Con apenas cuatro golpes de música (que por otra parte no me parecen necesarios), la directora te hace observar la determinación de la niña (que abandona a un bebé atado del tobillo en la cueva para ir a la escuela, bebé que supuestamente es su responsabilidad mientras su madre sale), lo ingenuo de su objetivo y lo ingenuo de la crueldad de los otros niños que la persiguen y martirizan, todo con una naturalidad terrible. Esta niña se pasea por un pueblo miserable lleno de hombres desconocidos, animales, rocas sin ningún miedo: sólo quiere un cuaderno para ir a la escuela. Incluso cuando los niños la raptan durante casi toda la película, la niña parece más frustrada, harta y tenaz que asustada.

Toda la película, con esta niña preciosa y su cuaderno, me recuerda a “A las cinco de la tarde”, donde otra chica un poco mayor pretende llegar a presidente de Afganistán ante el desprecio y la indiferencia del mundo que la rodea. Sin embargo, lo que diferencia a “Buda…” es esa capacidad de moverte entre la ternura y el horror constantemente sin escenas melosas ni lagrimitas.