Archivo de Febrero 2008

El último justo

Viernes, 29 Feb 08

··········Hay un momento en la película en que un personaje dice “esto parece un best seller de quinta”. Pues eso.

··········La historia es bastante tontorrona, y trae cuenta de las novelas pseudohistóricas más de moda. En algún momento del Antiguo Testamento, se cuenta que el Dios tronante no se cepilla el mundo porque hay treinta y seis hombres justos. Resulta que cada vez que uno muere, nace otro inmediatamente… salvo que muera ritualmente a manos de los miembros de una iglesia que quieren que todo cambie, a ver qué pasa. A su vez, los curas católicos más enterados, intentan proteger a los justos (que no es que sean justos, es que es como ser dalai lama, te toca y punto, te aguantas), pero si la situación se les escapa, se los apiolan, para que no tengan esa muerte ritual y la cifra se mantenga.

··········Incluso con esta historia, se puede hacer una película entretenida, banal pero novedosa. Aquí todo está repetido, no hay una escena que no esté ya en otra película. Hay quien considera que hacer cine de género es repetir. Aquí los malos tipo-uno van con gabardina negra… en Méjico; los malos tipo-dos llevan un colgante o tatuaje cabalístico para que el público sepan quienes son; los curas hablan de forma ambigua y se mueren si van a decir algo claro; la gente huye, corre de un sitio para otro (huyen de la policía que podría ayudarles, o llegan a un hospital abandonado –cómo no- para a renglón seguido decir “tenemos que salir de aquí”); llueve y hay rayos cuando van a hablar los malos malos peores; hay una huida bajo la lluvia, subiendo una escala (¿para qué si están en la planta baja?); … en fin, para qué seguir.

··········La imagen es bastante plana, con la excepción de algunos momentos de un montaje intermitente, ansioso, que resulta curioso, pero son un par de instantes. Y lo peor, junto con el papel pintado de las paredes de los hoteles que salen, es el sonido. No es ya la música de película de terror, sino una especie de saturación de ruido de tráfico, ambulancias, cañerías, … Supongo que es una opción pensada para poner nervioso al público; conmigo desde luego lo logran, pero no es el tipo de incomodidad que voy a buscar en una peli de miedo. Además, esa batería de ruidos llega a comerse los diálogos en ocasiones.

Charlie Wilson’s war / La guerra de Charlie Wilson

Miércoles, 27 Feb 08

··········Esto de la política exterior yanqui sería enternecedor, si no fuera tan sangriento. Ya decía Ambrose Bierce, con su finura habitual que “la guerra es el instrumento que usa Dios para enseñarles geografía a los norteamericanos”.

··········Esta historia es de las que empiezan con un sonoro “basado en hechos reales”, lo que, tratando de lo que trata, es toda una pista: se van a decir cosas que pasaron de verdad, pero si no tienes más fuentes de información te vas a quedar con una percepción de la realidad de un niño yanqui de escuela primaria.

··········Un senador encocado y sicalíptico, sin más trabajo que ir intercambiando favores con cabilderos y otros senadores, decide de pronto implicar a Estados Unidos en la guerra que se libra en Afganistán (porque, pásmate, la Unión Soviética ha invadido el país; teniendo en cuenta que el Ejército Rojo entró a petición del gobierno afgano, llamarlo invasión hace pensar que los yanquis también invadieron Vietnam, en lugar de ser llamados por el gobierno de Saigón; dobles raseros). Y lo hace con la eficacia de un buen muñidor de movimientos presupuestarios y favores mutuos, apoyado por un tipo de la CIA que ya nos han contado que no es más que un chisgarabís (a lo más que aspiraba es a jefe de estación en Helsinki, que apuesto a que no es una plaza de primer nivel), con cuatro amiguetes que saben todo lo que puede saberse de mulas afganas y de cohetes antiaeronaves, además de jugar simultáneas de ajedrez a ciegas.

··········¿Por qué este encantador senador (nada menos que Tom Hanks, con una sonrisa en la cara durante toda la película que hace pensar que padece de hemorroides) decide de pronto empezar a trabajar, y en este tema? Porque una de sus riquísimas financiadoras (una neocon tejana de la época en que los fundamentalistas cristianos tenían tan buena relación con los fundamentalistas musulmanes) le manda de viaje a Pakistán, y allí ve en directo lo que es un campamento de refugiados. Resulta encantador (a la vez que sangrante) que un ciudadano yanqui, senador, exmilitar, observe alucinado las consecuencias de la guerra, de los bombardeos sobre población civil, de las bombas racimo que explotan al ser recogidas como juguetes por la chavalería. ¿Dónde estaba este hombre en los cuarenta años previos de la historia de su país? A partir de ahí, políticos serios y con estudios empiezan a hablar, literalmente, de que ellos son los buenos, los muyaidines son los buenos y los soviéticos los malos, y que hay que pelear (eso sí, los muertos que los pongan los afganos, los yanquis sólo el dinero y la inteligencia, como en Nicaragua).

··········No obstante, algunos de los héroes de la trama son tan listos que tienen ya alguna duda sobre si será correcto alimentar a la hidra del fundamentalismo religioso.

··········Aparte de eso, como película se sostiene un poco, aunque no llega a ser entretenida. Hay algunos intentos de diálogos hombre/mujer a base de cortes, que tan bien se hacía en el cine negro. Y tiene gracia ver a Philip Seymour Hoffman haciendo de agente de la CIA (con el aspecto de Torrente).

Stellet Licht / Luz silenciosa

Domingo, 24 Feb 08

··········La simple visión de la película, sin entrar en su contenido, me parece una experiencia emocionante. Aunque la belleza esté ahí, hay que saber buscarla, y reconstruirla al filmarla. La historia y la comunidad en la que se desarrolla, podrían dar una sensación muy opresiva. Por eso me parece aún más importante esa voluntad estética: el paisaje, la luz, amanecer y anochecer, los caminos, la producción agrícola, los cuerpos, las ropas… todo transmite una sensación de orden, de hermosura tranquila, pero no muy elaborada, recreada, sino muy bien mirada.

··········Aparte de la primera y la última escena, un amanecer y un anochecer que dan la sensación de un vistoso espectáculo natural, pero que requieren seguramente mucha capacidad técnica, aunque parezca simplemente una cámara ahí puesta, a lo largo de toda la película hay una voluntad de composición, de equilibrio, de unos colores revalorizados por la mirada.

··········Y esa mirada no enfatiza. A menudo es el tiempo de duración de cada plano lo que te permite notar una lágrima que podría pasarte desapercibida, porque no te la van a hacer notar si tú no miras. Eso da lugar a una película bien larga, pero a mí no me sobra ni un minuto.

··········Hay también una estética de los comportamientos de los personajes. No hay en todo el largo metraje un acto de alguien que pudiera decirse que es de mala fe, que es una maldad. ¿Irreal?, tanto como ese paisaje: decide cómo lo miras y obtendrás una cosa u otra. No hay aquí ninguna vocación morbosa de crear pasiones encontradas, pecados, trampas, bajezas. Se cuenta lo que se quiere contar: un hombre que ama a su mujer y a su familia se enamora de otra mujer. No miente, no se deja llevar, duda, lucha, sufre, pide ayuda. No engaña, no maniobra. Quienes podrían criticarle, mujer, amigo, padre, le quieren.

··········Sin embargo, ahí está el mal. Y es un mal que surge de una pasión amorosa. El amor, que sustenta el orden, tiene un reverso dañino cuando surge extemporáneamente. Este tipo de comunidades como la menonita donde se desarrolla la historia, con sus rituales, sus voluntarias limitaciones materiales, su contención, me transmiten siempre la sensación de que están compuestas por personas muy temerosas, asustadas. Me parece el pavor al exterior lo que construye la frontera de la comunidad. Todo está sujeto, porque todo da miedo. Esos niños sin gritos, carreras, conflictos, tan cómodos dan una sensación de minusvalía, de amputación. Y es lo inamputable, el amor, lo que genera el conflicto.

··········Me resulta curioso que, desarrollándose la historia en una comunidad de fundamentación religiosa, apenas se nota a un Dios. No hay un ser superior usado como arma arrojadiza, como poder moral, como ese individuo enojado y tronante habitual. Da la sensación de que lo que se ha perturbado es la comunidad, su orden, sus reglas. Son las personas las dañadas, la institución familiar.

··········No sigas leyendo si vas a ver la película. Lo que sucede al final, la gente lo relaciona con el “Ordet” de Dreyer. Personalmente, preferiría ver el final no como una resurrección real, sino como un buen deseo, desde la muerte, de la cónyuge a la amante en beneficio del amado marido, seguida de una tierna despedida de sus hijas, que no nos consta que siga cuando llega el padre; pero sólo como una visión, no como una resurrección real. En realidad, no creo que sea así: se filma el movimiento de la nuez bajo el lazo como un primer paso de un despertar; una visión, una ilusión no va por etapas. Lo lamento, porque eso da un giro que no me gusta a la historia: la mujer ha expresado sus buenos deseos a la amante respecto a su marido. Pero si ella vuelve, la salida de la amante, sin despedirse, de la casa, es definitiva. El conflicto queda irresoluto. Me gustaba más la otra posibilidad.

No country for old men / No es país para viejos

Viernes, 22 Feb 08

··········Esto de leer las hojas de público que facilitan algunos cines me hace a veces dudar de si no seré cataléptico y me perderé escenas completas sin darme cuenta. Dice el papelillo en cuestión: “…amplía su significado hasta incluir temas tan antiguos como la Biblia y tan contemporáneos y sangrientos como los titulares…”. Yo no veo tales profundidades en esta peli (ni sale un medio de comunicación ni tan siquiera una biblia, pese a salir tantas habitaciones de motel), cuyo nivel de sabiduría se queda en unas cuantas frases cachazudas de la sabiduría popular paleta (“hay que ver qué mal están las cosas” y tal) y en un par de sueños (un poco más lucidos). Naturalmente, uno puede darle muchas vueltas a una película en la que pasan cosas y cosas fuertes, pero no me parece que los autores se dediquen a eso, o en todo caso menos que cualquier película de cine negro.

··········Mi catalepsia me debe también afectar a la hora de entender ciertos elementos de la trama, porque no consigo comprender bastantes de los movimientos del maletín del dinero (todo el juego de las habitaciones del motel, una incomprensible huída a Méjico, en general todo un paseo por la misma comarca).

··········Pero la película me gusta bastante por varios motivos. El desierto, tan bien filmado –mejor, quizás- como en algunos western clásicos. La fuerza del cariño (amor suena excesivo en esa pareja) a la hora de provocar decisiones de altísimo coste personal. El que haga falta algo más que un psicópata para provocar tanto daño: un capitalista. El cambio de perspectiva: la historia se va apoyando sucesivamente en tres personajes, que van siendo abandonados conforme caen. El humor, suave pero constante, tan propio de los Coen.

··········Y una cierta admiración por la eficacia y la inteligencia naturales. Esa gente que mira, ve más que yo, piensa, desatornilla, ingenia, prepara, espera, mide el tiempo de inmovilidad de un cuerpo para saber que es cadáver antes de acercarse, reconstruye lo sucedido en la cama mirando el techo de la habitación para descubrir qué es lo que se había quedado pendiente, etc.

Bucarest. La memoria perdida.

Miércoles, 20 Feb 08

··········Aunque es posible que me deje llevar por mi interés por los documentales en general, por la historia reciente de este país y en concreto la resistencia al franquismo, por las relaciones familiares y por los problemas de la memoria, creo que no exagero al decir que esta película es más que buena.

··········Al principio, conforme la iba viendo, me parecía un poco fría, un poco falta de estilo, de la voluntad de crear, por decirlo así, pese a tener un magnífico material para hacerlo. Ya vista, estoy casi convencido de lo contrario: entre lo que más me gusta de la película está precisamente la naturalidad, la contención, la ausencia de un sentimentalismo forzado. Y no creo que sea casual, sino una decisión inteligente, de esa inteligencia que sabe que para narrar bien hay que pensar y medir.

··········Toda la película se apoya en dípticos irónicamente contradictorios. Es inevitable pensar en el contraste del nacionalismo de señas de identidad y el no saber dónde ha nacido uno, literalmente, ir recibiendo versiones distintas o ir perdiendo la propia identidad. El contraste entre la clandestinidad más demoledora y la voluntad y el oficio de comunicar. El contraste entre la pérdida de la memoria (personal, cerebral, la causada por las enfermedades) y la recuperación de la memoria (colectiva, histórica, la prohibida por pactos implícitos y negada por esa gente tan ruin que no quiere ni que se pueda enterrar a los muertos en los cementerios). El contraste entre el sentimiento de dolor terrible que provoca la pérdida de memoria en los cercanos al enfermo (el padre) y la búsqueda del sentimiento para recuperar memoria (la madre).

··········También me parece reseñable un cierto humor, quizás no tanto, una bonhomía que permite tratar con cariño enfrentamientos que fueron terribles (por ejemplo, Santiago Carrillo comentando cariñoso una foto antigua para contar después las depuraciones de Semprún y Claudín; o la conversación entre Pamiès hijo y Solé hijo), pero sin esquivar hablar de lo que importa (ese preso de dieciocho años de cárcel, siento no recordar el nombre, señalando con vigor, sin sectarismo pero sin ceguera dónde estamos o dónde seguimos).

··········En fin, yo fui sintiéndome emocionado sin trampas. Y eso vale mucho más. Creo que hago bien recomendando que se vea esta película (expulsada de su circuito de salas natural, quien manda manda) incluso a quienes no sientan ningún vínculo con la lucha antifranquista de izquierdas, incluso a quienes no estén sufriendo la desconexión de sus mayores.

Monstruoso

Miércoles, 13 Feb 08

··········Aparte de los sustos y los efectos especiales, de las películas de catástrofes me interesa especialmente la explicación de cómo se produce y las consecuencias sobre la estructura social y las instituciones colectivas. Esta película decide no contarme nada del porqué del monstruito y, más allá de alguna carrera histérica o de un hospital de campaña, tampoco me cuenta nada de la reacción social. Todo queda reducido, aparte de lo que es la acción en sí, carreras, golpes, explosiones, gritos, …, a una tontorrona y obcecada decisión enmarcada en un tontorrón y banal enamoramiento. Así que los muchachos que van con sus novias al cine, y que consigan entrar en esta peli en vez de en la romántica de la sala de al lado, han perdido la batalla habiéndola ganado.

··········Bueno, claro, salvo un cierto grado de eficacia en el narrar las carreras, el ver y no ver lo que asusta, la confusión, el aturdimiento de las explosiones, etc. Aún en esto, resulta deplorable los primeros veinte minutos. Es normal, y es propio del género, que se empiece presentando a personajes en una situación corriente, más o menos feliz, para luego exponerlos a la catástrofe. Pero aquí eso se sustancia con una fiesta de pijos queorgullososestamosdenoserpijossinomuycoolytal en la que no hay nada sustantivo. Hay momentos en la fiesta en los que los diálogos (que nunca destacan en este tipo de películas yanquis) y las actitudes, tienen la catadura intelectual de los de “Los Serrano”: cosas como “sois su hermano y su mejor amigo, tenéis que ir con él en este momento tan duro” para a continuación ese chirriante “oh, Johnny, ¿estás bien?” (no, payaso, no está bien, eso es exactamente lo que pasa).

··········La historia de amor es por demás patética. Aparte de que el puritanismo yanqui convierte en importante (¡en una reunión donde ya nadie va a cumplir los 25 años!) que fulanito pergeñó un polvo con menganita (uno, sí, aunque se quieren desde la universidad), es que ese polvo supone un enamoramiento inmediato más allá de todo lo demás.

··········Por último, se practica el mismo ejercicio de estilo que en la española “[REC]”: todo el metraje es lo que ha grabado una única cámara personal de video. Personalmente, me parece que funciona mucho peor que la española, porque unas cuantas veces hay que andar explicando cómo es que el insoportable cámara de ésta (en serio, una transcripción por escrito de sus parlamentos daría como para mandarle a madurar a la guardería) continua filmando más allá de toda lógica y comodidad, cuando eso en “[REC]” se soluciona desde el principio con la retransmisión de un típico programa en directo.

La vida alrededor

Lunes, 11 Feb 08

··········Aparte de ser una buena comedia, al estilo italiano, con un humor de personajes (los secundarios bien y rápidamente definidos con un par de detalles), y de situaciones (a lo Jardiel Poncela), me parece que está muy bien de ritmo y que usa bien los apartes entre los personajes y nosotros, el público, a veces incluso regañándonos.

··········Aún más que en “El malvado Carabel”, me sorprende que pasara la censura. Aquí hay menos metáfora y más citas concretas; la escena de cómo se van avisando los sucesivos millonarios enredados en una cadena de corrupción de que se está diciendo la verdad en un juicio, inevitablemente fija en la percepción del espectador lo que verbal y humorísticamente ya se ha dicho en otras escenas con una claridad meridiana: que el progreso de los ladrones les lleva del derecho penal al mercantil, que el progreso del abogado es pasar de defender rateros a defender gente bien, que no se puede decir la verdad sin que tiemble el sistema…

··········Ciertamente los censores verían que se deja a salvo a la judicatura y a la policía, y también que en el adulterio que se cuenta no haya la menor carnalidad, pero me parece que lo que transmite la película es una visión muy crítica del conjunto del sistema capitalista.

··········No es sólo que se deslice aquí o allá alguna pulla sobre los poderosos, el capital, la gente de orden… Es que, a la postre, el protagonista (quien ha pasado por el trance de decir la verdad durante un rato, poniendo así en quiebra a mucha gente) recupera la cordura, el uso civilizado e inmoral de la mentira, y obtiene la salvación de su matrimonio, el respeto social y cierto nivel de triunfo profesional.

Terre d’Espagne + Heart of Spain

Domingo, 10 Feb 08

··········En realidad, se trata de dos mediometrajes diferentes, proyectados en la misma sesión de la Filmoteca. Pero comparten muchas cosas; ambos son pruebas de la toma de postura de intelectuales extranjeros por la República española (DosPassos, Hemingway, Jean Renoir, …), pero también comparten metraje y músicas.

··········Hay tomas que están en ambos y en muchos otros documentales de la guerra, sobre todo de bombardeos sobre Madrid. La selección musical de acompañamiento también coincide a veces, y es curioso que, desarrollándose ambos en Madrid y el frente de la carretera de Valencia (Fuentidueña de Tajo mayormente) haya alguna canción vasca, otra con travesera catalana, ¡e incluso música militar (valga el oxímoron) de la que toca la guardia civil a caballo! (música improbable en el bando republicano), mezclada con cosas más normales, canciones tradicionales o el himno de Riego.

··········El primero, siendo un documental yanqui, se proyecta en una versión francesa, narrada por Jean Renoir. Hace una doble relación, entre dos conceptos (la guerra en defensa de la República y los trabajos para implantar el regadío en zonas de secano) y dos lugares, Fuentidueña de Tajo, donde se lucha por mantener abierta la carretera de Valencia, y Madrid, que resiste gracias a esa carretera.

··········El segundo, algo más desordenado, se entretiene bastante en contar los servicios de transfusión de sangre implementados por unidades montadas por médicos canadienses y yanquis. Es curioso que se valorara entonces saber a quién en cocnreto iba la sangre que se extraía a quién en concreto, con unos libros de asientos para reflejarlo. ¿O es pura propaganda? Porque ambas películas están claramente destinadas a llamar a la solidaridad en Estados Unidos hacia la República.

··········Ninguno de los dos es gran cosa, mi interés es más por las imágenes de la época, pero me parecen de más calidad que los habituales de los servicios de noticias de entonces. Montajes ágiles, capacidad narrativa para hilar historias dentro de la informacion general (más en el primero), y una narración que no es una mera sarta de consignas.

El malvado Carabel

Viernes, 8 Feb 08

··········Amaro Carabel, a la vista de que su buen comportamiento social sólo le produce desgracias, toma la firme determinación de practicar el mal con fruición, en la esperanza de que podrá entonces vivir tan bien como lo hace la gente que le provoca a él sus desgracias. Con este argumento, que es una novela de Wenceslao Fernández Flórez, ya hizo una película Edgar Neville en los años 30 y en los 60 se haría una en Méjico. Pero a la que me refiero es a la que hizo Fernando Fernán-Gómez en 1956.

··········A veces se sorprende uno de que la censura franquista dejara pasar sin problemas ciertas películas, es como si no fueran capaces de leer entre líneas. Pero en este caso, no es que la película tenga una lectura subversiva, es que la idea es subversiva en sí. El cumplimiento de las normas sociales (sobre todo las laborales, pero también las de noviazgo) provoca de una manera bastante inevitable la desgracia de un trabajador. Cuando el buenazo de Caravel hace ver su lealtad (en el trabajo, en carreras pedestres, …) no obtiene ninguna recompensa, sino palos.

··········El que luego, en su decisión de ser malo, fracase, tanto por lo díficil que resulta con su carácter (¿quién –de adulto- puede cortarle una oreja a un gato?) como por su falta de maña, no quita que muchas escenas de la película sean muy críticas con la clase social dominante. Los abusos de esos patrones (botones que directamente no cobran -¿suena a los becarios de ahora?-; la petición de un aumento salarial como causa de despido; …), su condición de corruptos sin ninguna vergüenza porque enriquecerse es lo que les corresponde como empresarios, su paternalismo como una burla a los trabajadores (la escacharrante carrera pedestre…), pocas veces se podrían filmar en esos años. Tampoco la novia, de honrada familia de orden, queda muy bien tratada; no quiere más que dinero y posición.

··········Encima, me resulta divertida. Quizás en algún momento algo desordenada (el uso de la voz en off por ejemplo, carece de continuidad, surge de pronto un narrador que desaparece, como si fuera una idea de última hora). Y mezcla un poco de humor casi de cine mudo (las escenas del hotel, las mascaritas) con el de caracteres y con el propio de la trama, creando un cambio de ritmo extraño. Pero, vamos, chorradas, lo que importa es que es una película encantadora.

··········Seguramente es de las pocas películas de esos años en las que se oye hablar catalán, aunque sea a unos figurantes.

Déjate caer

Martes, 5 Feb 08

··········Una comedia agradable y tontorrona. Su humor llega por dos vías: por una parte la mirada tierna y crítica sobre un colectivo de gente que se ha quedado en vía muerta. Y por otra, más efectiva o que a mí me hace más gracia, las verbalizaciones del habla andaluza, la gracia o el ángel para usar el idioma, esencialmente en dos cosas, el insulto y las comparaciones (“tenéis menos sexo que el catálogo de Ikea”).

··········Ya sólo con eso yo me entretengo. Al fin y al cabo, en Madrid también hay mucha costumbre de usar el lenguaje como juego humorístico, aunque aquí se estila quizás más la manera de nombrar, el bautizo de las personas y las cosas.

··········Por lo demás, es una historia de crecimiento… a los treinta años. Los tres protagonistas se han quedado varados en un banco del parque, y la historia cuenta cómo dos de ellos llegan a salir, gracias, cómo no, a relaciones amorosas. Casi hay una perspectiva más social en los personajes de la generación anterior. Mientras que estos jóvenes están ahí en el banco por sus incapacidades para las relaciones más que por exclusión social, la generación de sus padres está baldada, crujida por el trabajo, vaciada en el ocio atontador de la televisión.

Myway

Martes, 5 Feb 08

··········Hay películas que me dan la sensación de que contienen más de lo que llegan a expresar, o que quedan un poco desaprovechadas. Esta historia, a la vez de mafiosillos y familiar, me parece que tiene un argumento bastante potente: Lo irracionales que son a menudo los mecanismos de pago de la culpa, tanto cuando se emplean vicariamente (abonar en el cuidado del padre la deuda que se adquiere en la ruina provocada al resto de la familia) como cuando se hacen esfuerzos importantes en pagar una deuda a quien no se reconoce como acreedor, sino casi como deudor.

··········Siendo temas que me atañen e interesan, me fastidia bastante en esta película la elección de dos de los principales personajes (el protagonista y su hija pijadelasqueencuentranpijosalosotros). Quizás porque me resultan excesivos en su asunción de egoístas más o menos histéricos. Entiendo, eso sí, que es lo que corresponde en la historia, pero ya digo, un poco pasado de revoluciones. Por ejemplo, el mantenimiento de la relación de pareja es bastante difícil de creer.

··········A cambio, un tratamiento del color sugerente, unas imágenes nerviosas pero útiles transmitiendo (en algún momento, siendo también sugerentes sobre el alzheimer). Un Dalmau espléndido. Un par de versiones del “My way” de Sinatra que me han gustado mucho (sobre todo la de Dolo Beltrán), y una canción sobre el batiscafo katiuska que también. Una forma de filmar un final que es el deseado y romperlo luego con el final real.

··········Una peli, en fin, que me parece buena y que sin embargo no se estrena en los cines del circuito habitual para este cine, sino en otros (sólo dos). Esto me fastidia sobre todo por el doblaje desde el catalán, que, como ya he dicho en esta bitácora alguna vez, no sé por qué canta tanto, incluso si se autodoblan los propios actores (que, por cierto, qué necesidad hay de poner a un actor con acento argentino y tener que inventarse que lo ha adquirido en no sé qué viaje).

Juno

Domingo, 3 Feb 08

··········Aunque la publicidad pueda hacer pensar otra cosa (¿cine independiente?), no me parece nada más que una comedia de adolescentes yanquis de instituto.

··········Tampoco nada menos. Es simpática, bastantes diálogos son graciosos, hay algún juego visual (corredores sobre todo), es agradable de ver. La actriz principal se hace realmente simpática, pese a ser de ese tipo de adolescentes que se pasa la vida otorgando o denegando carta de autenticidad a los demás.

··········La música también me resulta agradable, aunque curiosamente se compone en casi todo de baladas suavitas (traducidas o no según le haya dado la gana a … ¿quién?) completamente diferentes a la música de la que se habla en la película (que si es mejor el rock’n’roll de 1977 o el de 1983, que si el punk, …).

··········Pero vamos, una tontadita sin sustancia que no habla en serio de nada de lo que trata. Tiene la típica escena de chica diciéndole a chico que se ha quedado embarazada, mostrando nuevamente que quizás no hay ninguna respuesta de chico en ese momento que vaya a ser considerada válida. Curiosamente, ella sí se considera –sin ninguna duda por parte de nadie- la dueña de su embarazo; bueno, realmente tampoco es tan curioso.

Tre fratelli / Tres hermanos

Sábado, 2 Feb 08

··········Creo que se desaprovecha la condición de hermanos de los protagonistas. Se utiliza a tres personas para mirar desde tres perspectivas a la sociedad italiana de los setenta, pero en realidad sólo importa que sean hermanos para hacer que coincidan en un momento concreto en un lugar concreto. Aunque es cierto que la película ya tiene suficiente sustancia, no hay una verdadera relación entre ellos.

··········Pero por lo demás, me parece una película muy actual (28 años después de hacerse). Por lo menos para mi país. Las discusiones sobre terrorismo, el derecho a denunciar la violencia estatal sin ser por eso terrorista, la responsabilidad de quien admite dar una paliza en que se llegue a la muerte, el reconocimiento del Estado de derecho como requisito para poder negarlo. En fin, una serie de temas que siguen siendo importantes hoy día (aunque ya lo sean menos en Italia). Las discusiones de dos de los hermanos, el sindicalista y el juez tienen ese interés y no son especialmente maniqueos. El tercer hermano, educador de reformatorio tampoco da mucho juego.

··········Pero, en conjunto, me parece una película actual que, además de interesante, resulta a menudo hermosa. Una cámara que a veces acompaña (a un anciano por el campo, a una niña descubriendo un granero) como lo haría un perro, fiel pero con movimiento autónomo. El uso de los sueños –tan clásico pero tan correcto- para contar los deseos y los miedos; la textura de éstos, con una arquitectura que parece de Antonioni. La casa de campo, claro.

··········Y en conjunto, la perspectiva social de los problemas sociales, tan diferente de lo que suele contarse, del héroe yanqui que soluciona las cosas. Si algo tienen todos claro aquí, es que el problema es colectivo y las soluciones también. La conversación en el bar sobre la obligación o no de ser un delator me parece muy significativa.

Ecce bombo

Viernes, 1 Feb 08

··········En la antítesis de “La mejor juventud” o “Mi hermano es hijo único” esta rareza de Nanni Moretti también trata de esa generación que fue joven poco después del mayo del 68.

··········Pero aquí no hay ninguna voluntad de contar una historia realista, sino una especie de juego impresionista de acumular escenas voluntariamente poco hiladas con la anterior o la siguiente, y diálogos que –un personaje lo dice- son a veces un poco dadaístas (y otras simplemente tontorrones).

··········La imagen que se transmite es la de una porción de una generación que, habiendo sido replanteado todo por la anterior, habiendo sido capaces de ver de una manera distinta las relaciones familiares, las de pareja, la función de la escuela, etc., queda de pronto bloqueada. Ha perdido los referentes anteriores, todos los suelos sociales han quedado quebrados por los terremotos del pensamiento y (en unos pocos lugares, Méjico, Praga, París) de la acción; pero ellos, los protagonistas han quedado encerrados en su egoísmo, no han sido capaces de orientarse hacia la acción colectiva, pero tampoco verdaderamente hacia la transformación personal. Y deambulan como intoxicados de conciencia, pero incapacitados para la experiencia.

··········Es curioso, porque uno de los elementos que hace que el Nanni Moretti de hoy conecte tan bien con tanta gente, es que a menudo pone en práctica deseos que hay en muchos (pasearse en moto por una Roma sin fin, fumarse un porro quilométrico ante un debate televisivo Berlusconi/D’Alema, decir en política las verdades del barquero, …), de una manera muy natural, muy falta de autocontroles. Aquí, aunque también está el punto ese de decir lo que se piensa por inapropiado que sea, la desorientación es tal que mucha empatía no provoca.

··········Echando un vistazo por la red, parece que esta película es de culto en ciertos medios italianos. De hecho, algunas escenas de ella se pueden ver en youtube. En ese sentido, puede recordar un poco a “Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón” en lo que tuvo de rompedor a la vez que pobre de medios, aunque con un humor menos claro y sin ninguna capacidad para el melodrama.

Savage grace

Viernes, 1 Feb 08

··········Es un poco inevitable recordar “Le souffle au coeur” y las películas tipo “Another country”, o la serie de televisión “Retorno a Brideshead”. Pero a mí me gusta mucho menos.

··········Esto de las historias ‘basadas en un hecho real’ siempre tiene el lastre de que resultan un poco transparentes desde el principio. Y, por reales, falsas.

··········Yo creo que la verdadera perversión requiere un poco de autoconciencia. Aquí la mujer protagonista es presentada más bien como una enferma mental no diagnosticada. De todas formas, tampoco creo que su historia esté bien contada. Quizás porque yo no la comprenda, pero quizás porque realmente no haya mucha voluntad de pensar o de hablar sobre el deseo, y su integración en la vida normal.

··········Lo que me resulta más interesante es la relación, quizás no tan obvia como a veces parece en la peli, entre la condición de ricos diletantes (nadie trabaja, de hecho) y el poder del deseo sexual sobre su vida cotidiana.

··········En todo caso, y como debe ser para que todo funcione, la perversión se castiga con muerte y cárcel.