14 kilómetros

By PFO

··········Es curioso el tremendo parecido argumental con la reciente “Querida Bamako”. Claro que también hay mucho parecido con miles de historias reales, pero es que coincide hasta el dramatis personæ. Pero bueno, el caso es que vuelve a ser la historia terrible de la emigración desde el África del golfo de Guinea, o del pre-desierto del Sáhara sobre éste, hasta cruzar el estrecho de Gibraltar para entrar en Europa.

··········Como me pasaba con aquella otra película, echo de menos un mejor detalle de los porqués que hay detrás de ese viaje de riesgos disparatados para acabar intentando vender “La farola” en una esquina de Madrid. Obviamente, no es sólo el espejismo de lo que se ve por televisión, sino que hay canallas esclavistas que les emplean por aquí, y alguno habrá que llegue a enviar dinero a su familia. Pero precisamente por eso yo gastaría más metraje en contar cómo se forma esa decisión. En el caso de la mujer, aquí está más claro, además hay una cierta actitud de huida sin objetivo concreto que se compadece bien con su historia personal; en el caso de los hermanos, me parece muy coja: uno tiene un mal trabajo (pero lo tiene), otro hasta una moto razonable y –además- conoce lo que es ese viaje, ni siquiera sabemos de familia necesitada que dejen atrás.

··········Aparte de eso, esto es una narración, no un documental. Y hay más cuidado en las imágenes (a veces un tanto preciosistas, pero sin exageraciones crepusculares) y en el sonido (muy buena la idea del ensordecimiento que acompaña al desfallecimiento por sed y agotamiento). La acción se sigue bien, con ritmo (pese a que lo narrado tenga velocidades tan diferentes en las distintas etapas). El viaje cambia a los personajes. En conjunto, una película que me interesa.

··········(Y, tras mucho canalla en uniforme, el guardia civil que sale es bueno).

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3 comentarios para “14 kilómetros”

  1. bnbb Dice:

    Varias cosas:
    Aparte de ser una buena película, con una imagen cuidada y un ritmo difícil pero sostenido, creo que los datos están también bien tratados y escogidos.
    Es cierto que no se para mucho a describir las razones de los protagonistas para emprender el vieje, pero mi experiencia me dice que no anda muy desencaminado: una parte de la población subsahariana huye de sus países por miseria, persecución política, guerra o hambre, pero otra parte (muy numerosa) decide hacer este viaje porque en sus países no hay trabajo ni posibilidad de prosperar, porque creen que esta es la tierra de las oportunidades (un poco como se vería América en su momento): aquí puedes conseguir un trabajo, desarrollarte, prosperar, “hacerte a tí mismo”, mantener a tu familia, volver a tu país y montar un negocio que sustente a todas las familias de tu clan durante generaciones. Lo rpimero que hacen cuando tienen la “suerte” de encontrar un trabajo es mandar todo el dinero a su familia: por eso entre otras cosas no consiguen llegar a más (cuando se acaba el trabajo, están en la calle, sin ahorros para pagar una habitación ni alquilar papeles de otro y por tanto sin posibilidades de volver a encontrar otro trabajo). Algunas de las razones para emigrar son tan ingénuas como las que muestra la película: dejar un trabajo de mierda y ser futbolista de élite, como Et’o. Por ejemplo, de cada 10 cameruneses que llegan, cuatro piensan seriamente en ser futbolistas, y los motivos son los que dicen en la película: como aquí no vienen ojeadores, voy yo a Europa para que flipen cuando me vean jugar. Otros motivos son bastante más serios: huir de un matrimonio como la protagonista, ser un niño soldado fugado de una guerrilla, etc.
    Justamente lo que me parece demasiado suave y poco real es la imagen que se da de la policía marroquí y argelina. Si en algo coinciden todos los que llegan es en los malos tratos y torturas sistemáticas que han sufrido por parte de esta gente. Un policía marroquí no se limita a llevarte en coche al puesto fronterizo ni a robarte un balón de futbol: los subsaharianos para los saharianos son peor que animales, no tienen derechos ni son considerados como personas, mucho menos como necesitados de ayuda. Por los relatos de los subsaharianos que llegan a Madrid, toda su trayectoria (al menos de dos años en general) a través del desierto, su paso por Argelia, su estancia de meses en el Gurugú para poder saltar la valla de Melilla (alimentándose de basura y viviendo en el bosque), sólo ha podido mantenerse hasta Europa gracias a la ayuda de las mujeres. Son las mujeres argelinas, marroquíes e incluso españolas las que les dan comida y mantas a escondidas, las que les ocultan en sus coches, las que les pasan la frontera, las que les encían cartas a sus familias, etc. Ayudar a un negro en Argelia está penado por la ley (!), y sólo las mujeres son capaces de saltarse esa prohibición (tal vez justamente porque no se las tiene en cuenta como sujetos activos capaces de hacer algo).
    El detalle del Guardia Civil bueno me parece un poco cutre, imagino que el mensaje es que todo depende de cómo actuén las personas al margen de lo que digan las leyes, si te van a ayudar podrás sobrevivir hasta la próxima, si no, estás perdido.
    Me gusta el cambio de tono del principio (cómico e ingénuo, un poco al estilo de “La gran final”) al final (terrorífico) pasando por un viaje agónico e imposible.
    La pena es que esta peli la verán los de siempre, y no la gente que actualmente cierra el proyecto central de atención a subsaharianos de Madrid (Ayto. de Madrid) y deja a 400 negros y a diez precarios educadores/trabajadores sociales en la calle.

  2. PFO Dice:

    O, aún peor, quizás irían a verla si hubiera un periodista cerca, sin dejar por ello de manipular los pliegos de contratación para hacer imposible que continuara el servicio y poder culpar a terceros.
    Esos viajeros comen basura, nosotros votamos basura.

  3. bnbb Dice:

    Ayer fuimos desde el trabajo a ver esta película con los chicos y chicas (gente de África subsahariana), invitados por el Centro Hispano Africano y con la presencia del director después de la proyección. A ellos les gustó mucho la película, les pareció en general que reflejaba muy bien su propia experiencia, se rieron muchísimo (!!) y lo que más le preguntaron al director era que cómo se podía hacer para llevar esta película a África y enseñársela a los jóvenes. Aunque hubo varios que apuntaron que eso generaría un efecto llamada, ya que les parecía poco lo que sale en la peli, creen que las cosas se muestran como muy fáciles y así cualquiera tomaría la decisión de irse (!).

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