Archivo de Diciembre 2007

Mogari no mori / El bosque del luto

Lunes, 31 Dic 07

··········El medio en el que se desarrolla la historia (da nosequé decir “paisaje”, porque no es una ilustración de fondo) es hermosísimo. Arrozales donde el viento dibuja ondas, un jardín de densísimos setos, y el bosque, claro. Tampoco es que filmen con contraluces púrpuras para que hagan bonito. Es más bien una belleza natural, creíble y envidiable.

··········Como historia, sin embargo, no acaba de llenarme. Me gustan, a menudo tontamente, las historias sobre la gestión del duelo por la pérdida de otros humanos. Mi problema aquí es que no he llegado a conectar con el dolor del anciano (¿qué hay en treinta y tres años de cuadernos?, ¿cómo fue la relación con su mujer?, ¿qué hay en el espacio entre su viudez y la senilidad que nos cuentan ahora?) ni con el de la asistente Machiko (un dolor tan terrible como el suyo, pero no expresado en nada, …, a menudo parece simplemente una chica tímida). Por ello, el encuentro –por dos veces y en dos formas muy distintas- con la mujer muerta, y las ceremonias de la catarsis del luto que arrastran ambos no llegan a emocionarme como yo mismo deseara.

··········Confieso además, aunque sea banal, que unas mismas palabras repetidas en grito, seis veces por minuto, por una voz aguda, una y otra vez, una y otra vez, llegan a ponerme muy fastidiado.

··········Pero basta el paseo (¿la pregrinación?, ¿la procesión?) por el bosque, la luz cambiante del verano, la lluvia, la fuerza del arroyo, …, para haberlo pasado bien.

··········Hacia la hora y tercio del metraje, en medio del bosque, aparece un momento, escondido como sólo ellos saben hacerlo, un arbol fastuoso, bello como un barco varado. Está muerto, claro, pero quién no lo está.

Se, jie / Lust, caution / Deseo, peligro

Lunes, 31 Dic 07

··········Para empezar por ahí, lo paso bien viéndola. Siendo una peli bastante larga, se ve con gusto. Ella y él son atractivos. Hay mucha elegancia oriental. El sexo a veces parece una ilustración del kamasutra. Y un par de horas más de peli y uno acaba reaprendiendo a jugar al mah jongg.

··········De cine negro, tiene más el tono que el contenido. El orden moral propio en los dos protagonistas es confuso en ella y poco explicado en él (¿qué ha llevado a este hombre a su posición?, no parece especialmente ambicioso, no hay explicaciones políticas, muy vagamente de clase social). Cierto que soy muy ignorante de la época; no tenía ni idea de que hubiera habido un gobierno colaboracionista con el Japón, y las banderas que aparecen en los despachos me han parecido del Kuo Min Tang, y en algún momento el ministro menciona a un Chiang (¿Kai Chek?).

··········Quizás es eso lo que no me gusta de la película. Mientras a los secundarios les entiendo mejor o peor, y a él puedo verle como un malo algo tópico, a ella no la comprendo. No sé qué es lo que le motiva realmente. Sí al principio, claro, y eso está bien: el compañero apasionado y atractivo, el poder que insufla en ella el escenario. Pero, a partir de ahí, años después, ¿vuelve a ser la relación con el compañero de teatro?, ¿la desafección del padre?

··········Quizás sea un poco cínico verlo así, pero si realmente ella sigue enamorada del actor, y se venga del padre en el amante, es triste gracia lo que realmente sucede: el juego sexual puede llegar a provocar el deseo (lo que no deja de ser una paradoja simpática), y el deseo una extraña lealtad (¿lo llamaríamos amor tal vez?), que en realidad no es salvadora, sino destructora de la relación. Por ahí anda el interés de la película, pero yo no lo aprehendo.

··········La veo en el Ideal, sala 2: es increíble, pasan los años y la pantalla sigue alabeada.

Die Stille vor Bach / El silencio antes de Bach

Sábado, 29 Dic 07

··········Si uno puede ponerse en un reproductor las variaciones Goldberg, ¿para qué ver una película como ésta, practicamente carente de narratividad?

··········¿Para? Nada. ¿Por? Porque es hermoso. Si alguien intenta decorar visualmente composiciones musicales probablemente le daría por paisajes limpios, nubes, onda acuáticas, … Nada de eso, y, sin embargo… Lo filmado suelen ser construcciones humanas, instrumentos, edificios, infraestructuras. La armonía que transmite no me parece achacable sólo a las numerosas reproducciones musicales, sino a que todos parecen imbuidos de la voluntad de hacer bien las cosas, de crear satisfacción estética, pero también de eso tan protestante de expresar humanamente la belleza divina. ¿Por qué trabajar con el mismo denuedo las piedras de una catedral que jamás –por su posición- van a ser vistas que aquellas otras que se exponen?, porque “Dios lo sabe”.

··········Los fragmentos narrativos no destacan por su naturalidad, que a saber si se busca. (De todas formas, hallar naturalidad en Brendemühl ya es difícil).

··········Sin embargo, esa música, que se eleva a Dios no como un homenaje, sino como un “te he entendido” cómplice, puede hacer daño cuando es la que acompaña las torturas del holocausto. Nada hay por tanto en ella de divino, lo que hay es oficio, saber hacer.

Irina Palm

Jueves, 27 Dic 07

··········La verdad es que la idea daba para hacer una película divertida. Y también para una de lágrima fácil. Pero no resulta demasiado emocionante ni interesante.

··········A mí al menos me chirrían demasiadas cosas. La nuera, más que un personaje es un tópico andando. La timidez de Maggie no justifica que sea incapaz de inventarse una excusa para un desplazamiento a Londres, creando así un problema (la curiosidad vecinal) donde no lo había. Hay diálogos absurdos, como Irina reprochando a su proxeneta que la vea como un simple negocio, antes de que haya una verdadera relación personal. Y la reacción histérica del hijo es infumable.

··········Ese tipo de cosas me deslucen una peli que, por lo demás, podría ser un entretenimiento pasable.

··········Marianne Faithfull me parece que pone un físico muy apropiado para el personaje, pero luego parece confundir la timidez de éste con un extraño envaramiento.

··········Es curiosa la sexualidad de los tíos. Esto de los glory holes recuerda aquellos viejos trucos adolescentes de hacérselas con la mano izquierda (si eras diestro) o con la mano dormida, sólo por la sensación de que es la mano de otra persona. Pero de adulto, en un sex-shop, ¿se trata del morbo de no saber qué hay al otro lado o de evitarse la complicación de tener que tratar con un ser real?

Cuentos de Terramar

Miércoles, 26 Dic 07

··········Después de haber esquivado durante años la animación japonesa (yo creo que desde “Akira”), quizás influenciado por la mala imagen de las series televisivas, me recomendaron “El viaje de Chihiro” y quedé encantado, y el director de aquélla es el padre del de ésta. Tampoco he leído mucho a Ursula K. LeGuin, sólo recuerdo una novela, pero me pareció sugerente la idea de una especie de menstruación que suponía un cambio de género en unos seres concretos.

··········Pues nada, muy decepcionante. Como dibujo, los defectos habituales de ‘lo japonés’, fondos estáticos por abaratamiento (¡cómo se puede reflejar un puerto de mar visto desde una altura y que el único movimiento sea una repetida onda en el agua!), gestos reducidos a un abanico escaso de posibilidades para que el ordenador elija una (y luego el pelo de la cabeza se mueva en secuencia uno-uno-dos o bien en tres-cuatro-tres-cuatro, para que sean brisas distintas), una cierta incompetencia en el movimiento, algunas carreras vistas desde atrás que parecen de Oliver y Benji, …, en fin. Por decir algo que me haya resultado sugerente, quizás la gama de colores y ciertas tomas con cámara subjetiva en seres muy rápidos, que sí generan una sensación en el espectador.

··········La música, una mezcla de banda sonora de Lawrence de Arabia y un par de canciones ñoñas-ñoñas.

··········Y en fin, la historia, una tontadita sobre que rompemos el equilibrio de la naturaleza, que la ambición excesiva es mala, queridos niños, y que la muerte es esencial para apreciar la vida y la inmortalidad es más un problema que otra cosa. Lo único que apuntaba algún interés, la freudiana manía del protagonista joven (que se llama Arren, por favor) de ir matando a sus padres (el natural, el putativo, …) queda inexplicada.

··········A despecho de los que estábamos en la sala, creo que el público ideal para esta peli sería el del último curso de primaria o el primero de secundaria. No quiero decir que para ese público no se puedan hacer historias magníficas (al revés, ése es el público por antonomasia), me refiero a que estos Cuentos se parecen a lo que se les suele embutir por los medios a esa edad.

El custodio

Domingo, 16 Dic 07

··········Creo que a la mayoría de la gente le parecería una película excesivamente lenta. Todo el metraje lleva a un final rápido en el que sí que “pasa algo”. Además, podría parecer que el trozo de vida que se ha contado (la de un guardaespaldas haciendo su trabajo horas y horas tras un ministro) no justifica la revuelta final.

··········A mí, en todo caso, me compensa. Me gusta el personaje y cómo está compuesto por el actor. Su silencio casi continuo (casi como el último Samurái, aunque no sea ciertamente un Alain Delon). Sus relaciones familiares consiguen enervarme eficientemente.

··········La narración previa no lleva de una forma inevitable u obvia al abrupto final, pero está llena de pequeños detalles. Su vida no es una absoluta mierda, pero uno encuentra motivos suficientes para su desconexión, alguno tan levemente explicitado como la pequeña referencia al pasado hecha por un compañero guardaespaldas.

··········El tono es un tanto sórdido, la cámara mira a menudo desde una esquina de un pasillo. Todo resulta apropiado para la historia que se cuenta, pero ciertamente puede hacer a la película poco cómoda de tragar.

All the invisible children / Todos los niños invisibles

Domingo, 16 Dic 07

··········Como es inevitable en una película que pega siete cortos de autores muy diversos, el resultado es irregular, pero en conjunto me parece una película interesante y conmovedora a veces.

··········La primera historia, “Tanza”, filmada por Mehdi Charef, trata de niños / muchachos guerrilleros en alguna guerra africana. No me parece que esté bien filmada, casi parece desganada, y alguna escena es antinatural de tan pobremente pensada, como el combate. Pero está bien la escena final, la escuela como el ámbito de la pequeña libertad de un chaval, y su representación en descalzarse.

··········La segunda es “Gitano triste”, de Kusturica. Aunque yo tengo poca paciencia con las historias de zíngaros yugoslavos y con esa música de charanga, hay que reconocer que la historia es buena. Combate la simplificación de la maldad de los servicios sociales (y ciertamente un orfanato serbio no es pintado como una maravilla) comparados con ciertas familias. Y tiene humor.

··········La tercera, “Jonathan”, me gusta más bien poco. Aunque el bosque, la humedad, es envolvente y útil para narrar un sueño, el contenido me parece desordenado o simple. Es de Ridley Scott y de Jordan (¿su hija?) y trae cuenta de un suceso real, si no recuerdo mal, el suicidio de un fotógrafo que ganó un World Press Photo por una foto de un niñito arrastrándose hambriento en el desierto con un buitre detrás de él.

··········La cuarta (¿las estoy diciendo en el orden correcto?) es la de Spike Lee. La verdad es que este hombre siempre consigue entristecerme demasiado. Quizás la historia pueda ser un poco obvia, cómo se discrimina a una niña con SIDA en el colegio, pero es potente, la familia es creíble en su débil mantenimiento en pie como tal, pese a ser los dos fuertemente adictos, los escolares están bien, …

··········”Bilu e João” es una mirada aparentemente ternurista y positiva (los dos, chico y chica tienen una capacidad especial para acabar consiguiendo ayuda), pero la vida que cuenta te deja bastante tocado, no puedes creer que todo vaya a salir bien. Me gustan también los vínculos con los videojuegos y, aunque sea tópico, las tomas de la favela con los rascacielos de fondo.

··········”Ciro” de Stefano Veneruso, acaba, como la primera, con un chaval intentando recuperar una niñez que ha perdido. Antes es un apunte naturalista de chavales buscándose la vida al tirón en Nápoles. Y un juego de sombras chinescas, intentando ser otro, otro distinto que aquél de quien están hablando detrás de la cortina.

··········Y “Song Song y Pequeño Gato”, de John Woo, que tampoco me gusta demasiado. Tiernita, con momentos de “las pobres niñas ricas también lloran”, abuelito que ahorra para llevar a la niñita coja a la escuela, y muñeca de porcelana. Pero no deja de ser impresionante por lo creíble esa agrupación de vendedoras de flores que parece sacada de Dickens.

Los cronocrímenes

Viernes, 14 Dic 07

··········Mucho perjudica a una película tanto premio y ruidos previos. Con menos información de ese tipo previa, me habría parecido sólo una peli bastante flojita.

··········Lo que tiene de interés es una astucia, una decisión que toma un personaje metido en la paradoja de un viaje temporal, para no alterar lo ya vivido, a la vez que se evaden sus consecuencias. Eso tiene algo de interés.

··········Pero todo lo demás… Está filmado sin gracia. Uno sabe que a veces quiere causar miedo porque la música se molesta en avisarnos. Toda la primera parte es tan sosamente actuada que es casi imposible entrar en la historia hasta media hora después. Karra Elejalde parece interesado en su papel sólo cerca del final; el propio Vigalondo hace de actor, por motivos que desconozco. Hasta la Goenaga tiene dificultades para que su habitual sentido común pueda superponerse a su papel.

··········Las máquinas, el instrumental, que en cualquier película de ficción científica debe tener un poco de atención, aquí es de serie C. En una casa, para dar sensación de incomodidad, de vida aún molesta, en la precariedad de no estar aún instalados, se hace ver que están en una mudanza, ¡pues se forran de plásticos las barandillas de las escaleras, las vigas, los cristales de las ventanas! (mientras, la pareja de la casa, se dedica a la jardinería o a ver el paisaje). Un tipo que tiene que amenazar a una chica que está a cuatro metros, con unas tijeras como arma, mantiene el brazo extendido, apuntándola a ella, como si fuera un revólver de corto alcance. En fin, tonterías, pero por decir algo.

14 kilómetros

Viernes, 14 Dic 07

··········Es curioso el tremendo parecido argumental con la reciente “Querida Bamako”. Claro que también hay mucho parecido con miles de historias reales, pero es que coincide hasta el dramatis personæ. Pero bueno, el caso es que vuelve a ser la historia terrible de la emigración desde el África del golfo de Guinea, o del pre-desierto del Sáhara sobre éste, hasta cruzar el estrecho de Gibraltar para entrar en Europa.

··········Como me pasaba con aquella otra película, echo de menos un mejor detalle de los porqués que hay detrás de ese viaje de riesgos disparatados para acabar intentando vender “La farola” en una esquina de Madrid. Obviamente, no es sólo el espejismo de lo que se ve por televisión, sino que hay canallas esclavistas que les emplean por aquí, y alguno habrá que llegue a enviar dinero a su familia. Pero precisamente por eso yo gastaría más metraje en contar cómo se forma esa decisión. En el caso de la mujer, aquí está más claro, además hay una cierta actitud de huida sin objetivo concreto que se compadece bien con su historia personal; en el caso de los hermanos, me parece muy coja: uno tiene un mal trabajo (pero lo tiene), otro hasta una moto razonable y –además- conoce lo que es ese viaje, ni siquiera sabemos de familia necesitada que dejen atrás.

··········Aparte de eso, esto es una narración, no un documental. Y hay más cuidado en las imágenes (a veces un tanto preciosistas, pero sin exageraciones crepusculares) y en el sonido (muy buena la idea del ensordecimiento que acompaña al desfallecimiento por sed y agotamiento). La acción se sigue bien, con ritmo (pese a que lo narrado tenga velocidades tan diferentes en las distintas etapas). El viaje cambia a los personajes. En conjunto, una película que me interesa.

··········(Y, tras mucho canalla en uniforme, el guardia civil que sale es bueno).

Death of a President / Muerte de un Presidente

Domingo, 9 Dic 07

··········Quizás precisamente por su formato de documental para la televisión, parece un poco roma esta película en lo que tiene de más interés: lo que cuenta del funcionamiento de los medios de comunicación y del sistema policial – judicial, en el sentido de actuar bajo el prejuicio, y perder así la posibilidad de ser ecuánimes.

··········Todo está bien (y técnicamente hay cosas que me sorprenden, como la utilización de grabaciones –por ejemplo la de Cheney en el funeral- en las que no descubro el truco ni prestando atención a alguna diferencia entre el movimiento de los labios y las frases que dice), pero resulta un poco carente de emoción.

··········Supongo que la tesis es que, aún con más motivo que un islamista fanático, una persona que creyera honestamente en los ideales americanos podría matar a este Presidente. Prefiero, quizás con más cinismo, ver que esos ideales pueden conducir al magnicidio, sin que tenga tanta importancia que sean traicionados o no. ¿No es Kurtz un genuino representante defensor de los principios de la Compañía en el río Congo?

··········Esta peli, y acontecimientos recientes en manifestaciones de mi país, me lleva a pensar en el sugerente tema de lo fácilmente que se puede manipular a una masa manifestante, cómo se utilizan las emociones grupales por encima de los pensamientos individuales; pero, a la vez, cómo la manifestación callejera da sustancia corporal al disentimiento.

Carl Gustav Jung

Jueves, 6 Dic 07

··········En buena medida, es culpa mía, por esa manía de intentar no saber mucho de las películas que voy a ver antes de contemplarlas. Pensaba yo que ésta sería un documental sobre Jung. Quiá, no es más que una entrevista grabada en Estados Unidos en 1957, sin ningún otro trabajo añadido.

··········Como entrevista, es muy mala. El entrevistador no participa, las preguntas podría llevarlas escritas, porque luego no dialoga, se limita a ir diciendo “yeah, yeah”, hasta que Jung se cansa, y entonces hace la siguiente. Además, parece tener un interés especial en lograr que hable mal de Freud. La ubicación de ambos, además pone al preguntador en contraluz. El sonido, sin embargo, está bastante bien recuperado.

··········No se puede decir que en esta charla (o monólogo) Jung sea especialmente abstruso. Al contrario, es a ratos simpático, es agradable oírle hablar. Pero el tema es complejo como para transmitirse bien con una charleta. Y la absoluta falta de elaboración posterior hace que sólo los muy interesados en el psicoanálisis y con un conocimiento razonable de éste lo puedan disfrutar.

··········Se nota la educación clásica del siglo XIX: un germanoparlante, entrevistado en inglés, elige continuamente palabras de raíces latinas, en lo que entonces debía seguir siendo una lingua franca, si no en sintaxis ni en gramática, sí en raíces.

Mio fratello é figlio unico / Mi hermano es hijo único

Jueves, 6 Dic 07

··········Salía yo de la sala prohibiéndome a mí mismo decir nada malo de esta peli. Supongo que en pago a que es el tipo de cine que me lo hace pasar bien. Esa facilidad italiana para narrar la realidad, para dialogar. Ese idioma (ni idea de qué dialecto se trata, pero es un italiano rarísimo), esas canciones de los sesenta (¿hay que haber estado en una playa mediterránea en esa década para que esa música afecte o le pasa a todo el mundo?).

··········Pero, en fin, traicionémonos y digamos las cosillas que no me acaban de gustar. La voz en off en plan “Aquellos maravillosos años” es un recurso arriesgado, especialmente cuando el periodo cubierto es largo (¿quién habla en realidad?) y cuando interviene de tarde en tarde causando más sorpresa que hilazón. El tiempo acordeónico. Y cierta banalidad en el tratamiento de la implicación política de la gente. Al empezar bromeando con eso, luego se hace difícil reconducir y dotar de seriedad lo que lleva a alguien a la guerrilla urbana en la Italia de los ochenta.

··········Pero, vamos, que es por meterme con algo, porque los personajes son encantadores y queribles (ese chaval tan CGB peleando con cualquiera, especialmente mayores), los actores pueden gesticular hasta la italianada sin resultar excesivos, la historia es vida cierta, … Es un poco inevitable la comparación con “La mejor juventud”, incluso hay la misma gente detrás. Aquí no hay ese problema que había en “La mejor…” con el ritmo, al pasarla de episodios televisivos al cine; la historia política me parece aquí peor tratada (hay que llegar al episodio de las casas de realojo para que se visibilicen los problemas).

Blade runner (The final cut)

Jueves, 6 Dic 07

··········Por definición, los clásicos siempre son revisitables. No noto demasiadas diferencias entre esta versión y la de 1992, ya quitado el final disney inicial, aunque yo soy muy despistado.

··········(Por cierto, al final, al recoger la pajarita del suelo al salir Ford con Rachel del apartamento de él, oyéndose la voz del origamista, ¿no asiente Deckard al afirmarse que ella debe ser retirada?, ¿eso ha estado siempre ahí? Tendré que comprobarlo en alguna grabación de la versión de 1992).

··········A riesgo de quedar mal con los iniciados, confieso que no acabo de darle importancia al famoso sueño del unicornio. ¿Cómo prueba de que Deckard no es replicante? Por una parte, si se implantan recuerdos, qué problema habría en implantar sueños aleatorios. Pero sobre todo, el héroe de cine negro, su cinismo, su amargura antigua, no se parece en nada a la desesperación de los Nexus6.

··········Y los temas clásicos, sobre la imposibilidad de una vida cotidiana con la conciencia de la muerte a plazo (¡cuando en realidad así vivimos todos!); la posibilidad de ver todos los recuerdos de uno como implantes y qué queda de los sentimientos entonces; la duda de si se puede desear sin memoria (Sean Young dice que no, pero Rutger Hauer y Daryl Hannah dejan claro que sí).

··········En general, me gusta siempre el cyberpunk. A veces, se me hace de difícil lectura (como algún Gibson), pero sus temas y su ambiente me interesan siempre. La buena ficción científica, vista o leída tres décadas después, es la que ha acabado por ser asquerosamente real.

Villa Tranquila

Lunes, 3 Dic 07

··········En conjunto, me parece una pena. Si uno se toma el trabajo de ir a filmar a una villa miseria, a implicar a sus habitantes como actores y técnicos, puede hacer un producto original e implicado, pero debe elegir entre documental o ficción, y si elige ficción, debe tener una historia.

··········No es que no la haya, pero es muy pobre, el descubrimiento por un muchacho de una familia extra (lo que tampoco debería ser una sorpresa en las circunstancias que se dan). Pero se escoge un actor al que se le ha debido indicar que se mueva y hable como si estuviera en “Solo ante el peligro”; que no diga nada siempre que pueda callarse, que pida bebidas para no tomárselas, que ande como si acabara de bajarse del caballo con almorranas, que no muestre más emoción que su gusto por las chavalitas más jóvenes que él, y que careza del más elemental sentido de prudencia. Con ese vehículo, la historia ya queda rara, pero además no hay una voluntad de poner interés en ella, de cerrarla (por una parte, sólo quería conocerte –y así queda al final de la película-, por la otra temo que vengas a aprovecharte y, si al final queda claro que no, ¿puedes ayudarme en algo?).

··········Con todo, me resulta agradable de ver. La naturalidad de los chicos está bien, la cámara paseándose en un dédalo de chabolas, esa fábrica que lo era todo abandonada, ese tren atravesando el poblado pegado a las chapas de uralita de las paredes (¿dónde he visto eso?, ¿no era una película india, “Salaam Bombay” o así?), el calor.

··········El sonido directo es una opción más naturalista, pero cuando se opta por ella se ha de tener en cuenta que conversaciones en una calle de Madrid, pronunciadas en parte en un acento argentino bastante cerrado, no porteño, mientras pasa un autobús de la EMT, están condenadas a no ser oídas.

Canciones de amor en Lolita’s Club

Sábado, 1 Dic 07

··········A Vicente Aranda le suele gustar filmar escenas eróticas. En esta película, ése parece ser el objetivo principal. Supongo que en la novela de Marsé, que no he leído, habrá una historia de una cierta redención, de un tipo con unos criterios morales paralelos (que no llegan a juntarse) a los de la sociedad, como pago de uno de esos males que, aunque no se derivan directamente de nuestros actos, solemos tenerlos –irracionalmente- por consecuencia de éstos, cuando son pecaminosos. Es la ley moral.

··········Pero la verdad es que me cuesta intentar una visión así, porque desde el principio la película se esfuerza en expulsarme de la historia. Por una parte, las habituales incongruencias, como que en un burdel en que hasta cada habitación tiene cámaras de control, se permite que un chulo vaya dando gritos, rompiendo cosas y amenazando sin necesitar siquiera sacar su placa de policía (que, en todo caso, lo es a mil quinientos quilómetros, y los prostíbulos suelen conocer muy bien a los policías de la zona).

··········Por otra parte, la ubicación temporal de los sucesos, completamente confiada a la coincidencia casual. Así, el poli sabe exactamente cuánto tiene que durar un polvo para que un chaval retrasado, de andar errático, le pille en plena faena; la mujer policía cita al prota en un hotel concreto de la playa para que, contando con el tiempo necesario para pedir una ginebra, suceda que al mostrarle el mar, allí estén en el preciso momento del levantamiento del cadáver. El polvo posterior de ambos policías es patéticamente increíble, con la mitad del cuerpo de ella fuera de la ventana del hotel. El jefe local de la policía que llega al cementerio en la mitad de un entierro se acerca y dice un mensaje no urgente en voz alta a otro asistente, para a continuación quedarse como asistente. En fin, todo un poco absurdo.

··········Los personajes tampoco son gran cosa. El poli debe quedar definido por tratar de pena a las mujeres… y a la vez defender a las que son molestadas en la calle (en dos escenas consecutivas); al final, su descripción y su relación con los clásicos amargados morales del cine negro se confía a que beba mucho y fume. Tanto él como otros personajes pasan repentinamente en cualquier conversación a pegar un par de gritos, que uno piensa que se les ha caído algo en el montaje porque si no, por qué.