Archivo de Noviembre 2007

Girls Rock

Viernes, 30 Nov 07

Festival Internacional de Cine de Gijón

También en la sección Desorden y Concierto, este documental trata de un campamento de niñas en Estados Unidos donde les enseñan a “rockear”. Las intenciones del campamento (que dura menos de una semana) van mucho más allá, ya que se trata de hacer de las niñas personas más seguras, con una autoestima sana, con capacidad de tomar decisiones, echando por tierra lo que se supone que es “ser chica” (modales, apariencia, dedicación exclusiva a gustar, discreción, fragilidad). Para ello, una serie de educadoras que en realidad son mujeres del rock (las cantantes de The Gossip y Sleater-Kinney entre otras) les enseñan a tocar un instrumento (de manera muy rudimentaria pero suficiente), a formar su propio grupo y a componer un tema con el mismo.

Las chicas aprenden a convivir, a escuchar a las demás, a mostrar sus opiniones sin miedo a hacer el ridículo, a crear, a defenderse (hay un taller de técnicas de autodefensa para niñas) mientras en el comedor disfrutan de actuaciones de grupos conocidos de mujeres rockeras que sudan, gritan, saben tocar y expresarse y son líderes de su grupo.

Intercalando entre los días del taller rótulos informativos sobre la sitiación de las niñas y adolescentes en Estados Unidos (estadísticas de acoso sexual, anorexia, dinero invertido en productos de estética, diferente trato de los profesores a chicos y chicas) se trata de explicar la necesidad de experiencias educativas como ésta, su motivo, su desarrollo y sus consecuencias.

Un poco flojo formalmente, descuidado y algo repetitivo, pero muy interesante de contenido, curioso y muy divertido.

Sonic Mirror / Espejo sónico

Viernes, 30 Nov 07

Festival Internacional de Cine de Gijón

Formando parte de la sección Desorden y Concierto (la mejor del Festival), este documental de Mika Kaurismäki, autor de “Tras el puente”, que en su momento me perdí a mi pesar.

Una preciosidad formada por tres historias alrededor de un percusionista impresionante, Billy Cogham: un concierto de jazz en Finlandia, las batucadas en las calles de Salvador de Bahía con los niños de Malé (asociación de chavales percusionistas y bailarines de una favela de Itapuâ), y el tratamiento a través de la percusión de unos autistas en una institución de Suiza.

A través del concepto del sonido, la percusión, la capacidad de unir internacionalmente del arte y la música como instrumento aplicable a la intervención psicológica y social, Billy Cogham nos va mostrando las diferentes formas que toma la música en contextos tan alejados y distintos.

La parte de los autistas es la más dura y difícil, ya que se trata de autistas adultos reaccionando ante estímulos como una campana, golpear rítmicamente una superficie, etc., lo que consigue que lleguen a interactuar entre ellos e incluso a expresar alguna emoción (en algún momento llegan a saltar, reir y bailar).

Lo mejor, los chavales de Malé, fabricando sus propios tambores con neumáticos, tocando por las calles, enseñando al “maestro” cómo se toca con una seguridad impertinente (críos de cinco, seis años), contando que pertenecer a Malé es un premio si estudian y obedecen a sus padres.

Un documental que en ningún momento se hace pesado ni largo, en el que el paso de un escenario a otro tiene todo el sentido y no hace que se pierda el ritmo narrativo, y por supuesto con una música increible, además de dejar con una sensación de optimismo y esperanza que se agradece: hay maneras de abordar los problemas, y pueden ser creativas y eficaces.

Female

Viernes, 30 Nov 07

Festival Internacional de Cine de Gijón

Película colectiva japonesa sobre erotismo femenino. Forma parte de la sección especial de homenaje al director Shinya Tsukamoto, al cual desconocía y que por lo visto está muy ligado al cine violento y sexual.

Se trata de cinco cortos muy diferentes sobre diferentes aspectos de la sexualidad (yo diría más bien masculina que femenina excepto en uno de los cortos), el peor de los cuales es para mi gusto justamente el de Tsukamoto: “Inmenso orgasmo de una mujer con el amigo de su marido mientras la televisión ofrece un documental sobre un altar compuesto por más de cuatromil escarabajos”. Pues nada de eso vi yo: orgasmo había, pero no tan inmenso, y lo de los escarabajos no había por dónde cogerlo.

Mejor era “Melocotón” de Tetsuo Shinohara, éste sí más de erotismo femenino: un amor entre alumna y profesor (en forma de flashback) marcado por el olor, la textura y el sabor de unos melocotones asombrosos que sólo deben tener en Japón. Muy erótico y muy japonés también (rollo alumna, muchas sedas y bocas entreabiertas, etc.).

“Hasta el lugar donde se puede ver el sol” de Ryuichi Hiroki, es una historia absurda y divertida con una atracadora adolescente, una prostituta cansada y una taxista explotada que huyen en taxi a una playa imaginaria hartas de su vida.

“La punta de la lengua de la noche” de Suzuki Matsuo es también un entretenimiento: una oficinista consigue en un mercadillo un objeto (una especie de inciensario) que sólo encuentran aquellos a los que les falta algo. Con un pelo arrancado de un compañero de oficina que tampoco le interesa demasiado, al quemarlo en el inciensario y dormirse, consigue unos sueños eróticos muy divertidos, gracias a los cuales descubre los “orgasmos andantes”. Hasta que de tanto utilizar el inciensario mágico, acaba perdida en uno de esos sueños (y encantada de la vida).

Y por último el que me pareció mejor, “El tobillo de la Diosa” de Miwa Nishikawa, historia de un chaval preadolescente enamorado de la madre de su amiga. Un corto delicado y sutil, insinuante y bonito, en el que se muestra mucho más de lo que se dice, con una imagen tan cuidada que parece que puedes oler y sentir la piel, la lluvia, el aire, el tiempo detenido.

Broken english

Viernes, 30 Nov 07

Festival Internacional de Cine de Gijón

Vamos a verla por curiosidad por la directora, Zoe Cassavetes, la hija menor. Y resulta ser una tontería al estilo “Bridget Jones” pero aún con menos gracia. Lo mismo de siempre: mujer con treintaytantos que se desespera porque su reloj biológico avanza y no consigue encontrar a un hombre que merezca la pena. Eso es todo.

El porqué de su necesidad vital de estar acompañada aunque sea de imbéciles no nos lo explican porque dan por hecho que es algo consustancial a la mujer, supongo. En este caso, se trata de una pesada, neurótica, agobiante y apática mujer (¿serán así todas las mujeres de esa edad en Estados Unidos?: Bridget Jones, las “Mujeres Desesperadas”, las “Gilmore Girls”, las de Woody Allen cuando hacía personajes de mujeres).

Aún hay más tópicos: el amor cuando menos te lo esperas con un guapo francés (jajaja), encontrarte con el mismo casualmente en el centro de París cuando habías perdido su número de teléfono y toda esperanza de encontrarle, atracones de helado o vino de mujeres solitarias y poco queridas, consejos maternales inútiles, etc.

The Darjeeling Limited

Viernes, 30 Nov 07

Festival Internacional de Cine de Gijón

La última de Wes Anderson mejora con mucho “Life Aquatic” y vuelve al tono de “The Royal Tenenbaums” aunque sin alcanzarlo.

Tres hermanos (Adrien Brody, Jason Schwartzman y Owen Wilson) se embarcan en un viaje por India en un tren precioso de la compañía The Darjeeling Limited en el que les pasan cosas extrañas con el fin de encontrar a su madre (Anjelica Huston), ahora monja retirada en un refugio hindú.

Como siempre, Wes Anderson consigue mezclar lo absurdo, lo cómico y lo dramático con una facilidad increíble. No sé si es algo personal, pero este hombre consigue emocionarme siempre: en todas sus películas hay escenas tan diferentes a todo y tan absurdas y bellas que es imposible no darte cuenta de que estás viendo algo de Wes Anderson. Además y también como siempre, la música: un gusto exquisito, nada fácil, para diseñar una banda sonora perfectamente engarzada al tono de la película, canciones que no puedes evitar escuchar con atención sin que eso te distraiga de lo que estás viendo.

Los actores: teniendo en cuenta que no soporto a dos de los protas (Brody y Wilson) hay que decir que están perfectos, sobre todo Wilson, un tipo repelente que sin embargo se crece en las películas de su director “fetiche” y consigue siempre hacerme reir sin acabar de entender del todo lo que ocurre. Y Schwartzman, al que recuerdo por su espectacular escena del suicidio en los Tenenbaums, sigue estando espectacular aquí, extraño y misterioso, serio e inquietante, con esa facilidad de dar la sensación de guardar secretos y experiencias dolorosas manteniendo una sonrisilla distante en todo momento.

Una película absurda, muy divertida, emocionante y especial, la mejor del Festival con diferencia. Preciosa la idea de proyectar antes un corto (”Hotel Chevalier”) como prólogo de la película, una escena en una habitación entre el hermano inquietante y una bellísima Natalie Portman (que luego no sale en la peli más que aludida). Un corto elegante y lleno de sentido, con esa extraña emoción que me provoca este tipo y con uno de los mejores diálogos de amor que he oído últimamente.

Grace is gone / Grace se ha ido

Viernes, 30 Nov 07

Festival Internacional de Cine de Gijón

Una americanada en el peor sentido de la palabra. John Cusack es un pobre “perdedor” que trabaja en una especie de Ikea norteamericano, tiene dos hijas (la lista y la simpática) y una mujer marine que está cumpliendo con su deber en Irak. Stanley (que así se llama Cusack) es tan perdedor que debe reunirse en terapias de grupo con otras mujeres de marines destinados a Irak, reuniones en las que él es el único hombre (qué humillación). Para colmo, su mujer muere en combate y él debe hacerse cargo de las niñas y la casa. Pero lo importante es cómo decírselo a las niñas: y la película se convierte en una especie de road movie en la que Stanley se lanza a la carretera con sus hijas en busca de un parque temático en el que darles la noticia y que ésta pase más desapercibida.

Toques dramáticos (él llama continuamente a su propio contestador, en el que está grabado la voz de su mujer muerta, y habla con ella), escenas de telefilme siestero (conversaciones con su hija mayor, tan responsable que parece la madre), justificaciones de la guerra (”gracias a heroínas como tu madre podemos (nosotros los americanos) dormir en un mundo más seguro”, parece que “Algunos hombres buenos” nunca pierde vigencia), sentimientos de humillación varonil (Stanley no pudo ser marine por miope y por eso se intercambiaron los roles tradicionales y es su mujer la que ha muerto como una heroina y él se ha quedado de amo del hogar).

Lo alucinante es que se ha llevado el Premio del Público y Mejor Guión Original (¿?) en Sundance. Clint Eastwood se emocionó tanto al verla que acabó haciendo la banda sonora (eso debió prevenirme), la misma música de siempre: frágiles notas de piano melancólico.

Arritmia

Viernes, 30 Nov 07

··········La textura de la imagen, y cierto impresionismo en los encuadres (uf, vaya frase de miércoles) me parece que pueden tener algún interés. En lo demás, yo no acabo de entrar.

··········Tanto el islamista como el marine me parecen improbables. El primero incluso por su aspecto, el segundo por su repentino problematizar aquello que constituye su trabajo, total porque un tipo le ha dicho una frase banal dibujando una espiral. Queda todo tan falso que Natalia Verbeke de bailarina cubana y Derek Jacobi de coreógrafo resultan hasta naturales.

··········El juego onírico no me dice gran cosa (por cierto, ¿en los sueños sucede que uno sueñe con escenas en las que no está o uno siempre está presente en sus sueños?), para acabar contando un enamoramiento bastante obvio incluso para un alienado que, metido en el Tropicana de La Habana, lo sería tanto o más por campesino musulmán de un país asiático lejano como por haber sufrido torturas en Guantánamo.

El hombre de arena

Viernes, 30 Nov 07

··········En buena medida se puede ver como una película sobre cómo han sido las instituciones psiquiátricas en España, y el efecto de aquella ominosa Ley de Vagos y Maleantes. Pero me parece también una buena historia de amor.

··········Porque aun siendo de lágrima fácil, no me parece que sea de personajes estereotipo. De hecho, las relaciones amorosas son bastante cruzadas (doctora, Mateo, la chica, el francés), las decisiones no siempre son heroicas, el deseo espera su turno…

··········Tampoco los diálogos son demasiado tópicos, aunque hay alguna excepción como “aún no me ha dicho de dónde es usted”, frase que sólo se dice en las películas, o un jartible “vete tú, yo sería un estorbo”.

··········Pero en conjunto me parece muy correcta; me gusta la luz, muchos secundarios, el flash-back que no da lugar a que el final de la historia resulte obvio desde el principio.

Joe Strummer: The future is unwritten

Miércoles, 28 Nov 07

Festival Internacional de Cine de Gijón.

Joe Strummer (Juan “Rasgueo”), cantante y compositor de The Clash y más tarde de Los Mescaleros, era uno de esos personajes interesantes que acaban llamando la atención de la gente (rockeros, punkies y aficionados a la música en general) muy por encima de su estilo concreto como músico. Esto pasa de vez en cuando con grupos y solistas que por algún motivo pasan a significar algo como “representantes” de cierto estilo de vida o de una época muy concreta, se me ocurre Bob Dylan, Kurt Cobain, David Bowie, Sex Pistols, Elvis, etc.

En el caso de Joe Strummer, se le reconoce como “ideólogo” del punk: si los Sex Pistols eran la destrucción, el nihilismo, la provocación y la violencia, los Clash eran el punk con base y con clase, con sentido, con unas ideas (potentes o no), con un nivel musical. Esto es algo que queda bastante bien reflejado en este documental, excesivamente largo para lo que cuenta (¡123 minutos!).

Julien Temple es de esos directores que a veces confunde lo entretenido y ameno con meter muchas imágenes muy rápidas, bien picaditas y sin que apenas te de tiempo a leerlas. En este caso, lo que al principio funciona como un recurso formal muy acorde con lo que se está contando (los años 70, el nacimiento del punk, los movimientos sociales, la urgencia general en todo), poco a poco hace que la cosa se vaya resintiendo hasta que cansa, tanta imagen, tanto sonido, tanto exceso.

Una buena idea (para mí un poco extraña) el realizar las entrevistas a personajes representantes de la época (o no, ahí está el pesado de Bono, siempre en todas partes sin tener que estar en ninguna) y a amigos y familiares de Strummer siempre alrededor de una especie de hoguera callejera. La sensación es la de estar escuchando a un montón de mendigos que vivieron los acontecimientos en su momento y te los cuentan como se cuentan las anécdotas en la calle, sin pedantería ni gestos ampliados. El que tampoco se rotule a ninguno de los que intervienen provoca dos efectos: por un lado, parece un poco excluyente para el público que no sepa quién es o qué aspecto tiene algún músico o artista; por otro, consigue igualar los testimonios de familiares y amigos con los de personalidades importantes del “mundillo” (Steve Buscemi, Courtney Love, Flea, Anthony Kiedis, Mick Jones), lo que me parece una idea muy bonita y curiosa.

Desde luego la historia de The Clash queda totalmente desmenuzada y analizada, así como la vida de Joe Strummer antes y después del grupo. Pero teniendo en cuenta que lo que a la gente que va a ver este documental seguramente le interesa es el cantante de The Clash, no tiene mucho sentido alargar tantísimo la película desde que estos se separan: que hubo vida después del grupo es importante, pero que se repitan una y otra vez las mismas ideas (el futuro no está escrito, para llegar alto hay que traicionar, etc.) es bastante cansino. Curioso que esta última idea, la de cortar cabezas de amigos y colegas para ser alguien, sea tan tópica y no deje de faltar en todos los documentales de “artistas importantes” que salen últimamente (Leonard Cohen, Bob Dylan, Wendy O).

Por último, salgo con la sensación de haber visto un relato demasiado indulgente con el músico, donde todos dicen lo especial y carismático y bueno que era, y cuando lo comento con una de las amigas que lo vio conmigo me dice que su sensación es justo la contraria: ¿para qué hacer un documental de alguien a quien quieres criticar y machacar?. Qué gracia.

Rec

Viernes, 23 Nov 07

··········Yo creo que desde la bruja de Blair no veía yo una película de terror tan bien hecha. Tras el primer cuarto de hora, una tensión prácticamente continua, con apenas el tiempo justo de ligeros respiros. Una buena idea sobre el narrador, la cámara de un programa de televisión (no en directo) que ha de estar siempre encendida, convertida en el sujeto observador cuyas tomas son toda la acción que se ve, sin generar agobios de no llegar a abarcar la escena en conjunto. Y encima la comodidad de ser un miedo banal, que desaparece en cuanto sales del cine (a la brillante claridad del día), porque no es el miedo básico, el que teme al propio interior.

··········Por decir lo que no me gusta: la propia decisión de narrar todo a través de la cámara de TV da lugar a alguna escena que queda un poco absurda (buscando unas llaves en estado de absoluta tensión, el cámara filma, no ayuda durante bastantes segundos, lo que se puede entender como que ilumina a quien busca, pero algo disuena, se disocia por un momento su condición de narrador y personaje), pero yo sólo lo noto una vez. Unas escenas en la parte central, de los escasos remansos de calma, donde se opta por un tono humorístico (japonesa, rioplatense) que no me parece que quede bien en el contexto. Y cerca del final, un juego extraño con el sonido, que se transforma cuando se daña la antorcha de la cámara y se pasa a visión nocturna, sin que se me ocurra ninguna razón técnica.

··········Personalmente, tampoco me gusta demasiado la elección de la inevitable explicación del fenómeno en cuestión, un poco en plan cuarto milenio, pero no puedo decir que esté mal. Además, se consigue transmitir (y en momentos con una acción agitada) suficiente información con pocos elementos, que llevan al susto final.

··········Pero vamos, que en conjunto me parece muy bien, mucho menos coja que cualquier otra película que yo haya visto de Balagueró. Trepidante. Los efectos visuales apropiados y naturalistas. Creación de suspenses insertos (un cuerpo que temes que te vaya a atacar es continuamente ocultado de forma involuntaria por el cuello de una protagonista). Personajes razonables, actores eficaces (la vecina anciana, los dos bomberos, casi siempre la periodista). Evitación de diálogos repetidos hasta la saciedad (en general; hay algún quéestápasando y algún dimequéseve repetido una y otra vez a gritos en circunstancias en que cualquiera entendería que hay que callarse). Incluso el ir cayendo uno a uno, no se basa en las tonterías típicas de películas yanquis de separémonosparaquelosmalosnosvayanpillando.

La luna en botella

Viernes, 23 Nov 07

··········Lo mejor que puedo decir, es que no me disgusta haberla vista, pese a reunir bastantes elementos que deberían llevarme al fastidio: el romanticismo bobalicón, el circo, la música zíngara…

··········Yo creo que no es casual, que hay un esfuerzo en quedarse siempre a este lado de la ñoñería. Probablemente influye haber escogido actores que difícilmente representan la cursilada (Eduard Soto, la Bárbara Goenaga de mirada cínica, Dominique Pinon el feo; aunque haya otros que sí como Paco Algora o Dalmau o Fuentes). También el que haya otra música muy diferente en la película, que a mí me gusta mucho mas que esa fanfarria acelerada de los gitanos centroeuropeos.

··········Aparte de eso, algo sobre la burla del arte que puede inaugurarse por los políticos (y que esa burla exige mancharse las manos), la escritura como la necesidad de contar historias para expresarse, para entenderse o sólo para ocupar un lugar, el momento exacto en que uno decide enamorarse…

··········No puedo decir que me interese, pero en fin.

La habitación de Fermat

Jueves, 22 Nov 07

··········Conviene antes de ver esta película deshacerse de cualquier pretensión matemática o de lógica formal. Es un entretenimiento banal y en ese sentido es como me parece que funciona.

··········La propia elección de los actores (todo actor que no es muy bueno arrastra consigo parte de sus personajes, especialmente si, por televisivos, son muy repetitivos) ya disuade de imaginarlos como matemáticos. Pero sobre todo, los problemas a los que se enfrentan son acertijos escolares o del primer capítulo de cualquier libro de Gardner.

··········Ahora bien, dicho eso, me parece una película entretenida. Creo que están bien intercalados exteriores y la habitación en sí, alguna toma desde arriba aclara cómo puede haber cuatro paredes acercándose a la vez, el montaje dentro de la habitación creo que transmite bien la tensión de la trampa, pese a que la imagen no dé a menudo una visión general.

··········Tampoco hay grandes desarrollos de los personajes (aunque están bien fogonazos como que la matrícula suma de números primos no sea casual), ni diálogos brillantes, aunque tampoco de lso que dan grima.

··········Luppi no sé si está así de mayor (lo veo al día siguiente en otra película y no me lo parece tanto, pero a saber cuándo está hecha) o si es un muy buen maquillaje.

··········La veo en el cine Acteón: seguramente tiene algunas de las butacas más sucias de Madrid, llenas de pelos.

Garçon stupide

Martes, 20 Nov 07

··········El último tercio de la película me resulta muy confuso, y eso hace que lo que me iba interesando antes deje de implicarme. Confuso tanto en cuanto a la trama porque se dejan de explicar las cosas (la muerte de María, quién recoge al protagonista en el hospital), como en cuanto a qué es lo que me están contando. La evolución de Loïc no sé dónde le lleva; su discurso ante las manifestaciones de los alterglobalizadores es igualmente ambiguo y confuso. De hecho, todas esas tomas resultan un tanto fuera de lugar, es como si alguien dijera: “tengo un actor, tengo una cámara, las manis contra la cumbre de Davos es lo más importante que pasa en Suiza, pues juntémoslo”. La única vaga relación estaría en lo que se ha venido diciendo de la fotografía, en el concepto sobre ella de alguien que ni siquiera es aficionado y que entiende que se debe registrar lo que otros no han visto, para que lo vean. Y las imágenes de la noria y el flechazo a distancia ya me parecen bastante tontas.

··········Sin embargo, al principio me gustaba más. El personaje es sugerente, un poco como un recién llegado al mundo (más o menos se dice que proviene del campo, aunque podría venir del espacio exterior). Sus accesos al Petit Larousse para entender lo que le dicen a veces me recuerda a Afueraenelcobertizo de “El hombre que se enamoró de la luna” de Spanbauer.

··········También me parecía que tenía algo de interés el tema del grado de relación entre el sexo y la amistad que busca el hombre cámara, y que es difícil encontrar en Loïc, que tiene una relación tan amistosa con Marie (pero con el virus de los celos) y tantas relaciones sexuales.

··········El uso de la polivisión aquí es muy distinto que en “La soledad”. Tiene un tono humorístico, de asociación de ideas, quizás algunas un poco obvias (los movimientos musculares del coito y los engranajes de la maquinaria pesada) pero otras no tanto y todas simpáticas de ver.

··········Aparte de eso, algo de sexo explícito entre varones, pero no filmado pornográficamente.

Redacted / Censurado

Sábado, 17 Nov 07

··········Lo que más se está usando para publicitar la película, es hablar de un nuevo concepto de comunicación visual; la primera película de la era youtube y todo eso. No me parece realmente algo novedoso ni visualmente de una potencia especial. Que las fuentes de un falso documental sean grabaciones de cámara de vídeo personal, imágenes de documentales de formato clásico, imágenes de las cadenas de televisión, algunos vídeos subidos a la red e imágenes de un par de videochats o videoblogs no resulta muy original, muchos documentales producidos para las televisiones reúnen ese batiburrillo de fuentes de imagen y sonido. Quizás la originalidad es usarlo en un falso documental, o sea, en una ficción; pero el propio Brian De Palma ha dejado claro que no podía legalmente hacer un documental sobre los hechos reales sucedidos sin meterse en un notable lío de abogados, derechos, etcétera.

··········Aparte de eso, todo resulta un tanto forzado, hay grabaciones del soldado Salazar que no son creíbles que se permitieran hacer; el presunto documental francófono, con una música barroca absolutamente enfática, se mezcla con la narración real, porque no puede razonablemente cubrir ésta en un suceso concreto (el ametrallamiento de un coche civil iraquí en el control). O la grabación de la historia contada luego en un bar de los Estados Unidos, sin un corte, requeriría un filmador de vídeo doméstico impertérrito, robótico, artificial (“y a hora voy a haceros la foto”).

··········Los hechos reales narrados son lo que sí da fuerza a la película. Se trata de un hecho más de la barbarie en Irak tras la invasión occidental. Unos soldados violaron a una chiquilla, mataron a ella y a su familia e intentaron quemar los restos de la muchacha. Si este asunto no fue uno más, es porque hubo una denuncia de un soldado yanqui, un juicio y condenas.

··········La narración de un hecho así ya resulta sobrecogedor, y en mi opinión se hace bien. Por otra parte, es difícil simplificar: hay soldados que participan, soldados que asisten sin evitarlo, otros que intentan no enterarse. Hay alcohol, quizás otras cosas. ¿Qué explica los hechos? Aunque se hable del calor, del agotamiento de una unidad no reemplazada en su momento, de la tensión de una baja reciente, en realidad se acaba en personas con una anomia moral básica. ¿Es eso lo que provoca la barbarie? Quizás sería más razonable tener en la cabeza qué elementos humanos conforman los ejércitos antes de ponerles en esa situación en que el asesinato (o la violación) dejan de ser actos criminales y se convierten en actos de guerra.

La zona

Viernes, 16 Nov 07

··········Es un thriller y como tal me parece competente. Acción, persecución, tensión, ritmo. Pero además me parece bien escrito en cuanto a la trama, la ordenación de los sucesos, las motivaciones de cada cual en cada momento, los actos forzados, etcétera, y en cuanto a los diálogos, que no suenan continuamente a repetidos como en los yanquis.

··········Pero aparte de eso, me parece una película sugerente por su tema. Recuerda la descripción de ¿Galeano? de la sociedad actual: Los pobres son cada vez más pobres, los ricos son cada vez más inteligentes, y cada vez hace falta más y más policía.

··········Es cierto que por momentos pueda parecer que tiene el enfoque de “pobrecitos los ricos, que queriendo protegerse se encierran en una jaula”, “los ricos también lloran” y tal. Pero eso es una servidumbre de la trama. Cualquiera que vea la película un poco más allá, no podrá evitar ver que esos ricos –a salvo del momento narrado en la historia- disfrutan de la buena vida, por medio del aislamiento respecto a los problemas y su endosamiento al resto de la sociedad; ¿a quién roban, navajean, violan?, a la clase trabajadora, ¿qué se rompe en las manifestaciones?, los bienes públicos, los escaparates de los comerciantes, las cajas de ahorro, ¿dónde se hacen los botellones?, en los barrios del centro, donde los vecinos no sean poderosos. El signo de los tiempos.

··········Tanto Alejandro como el anciano pistolero, responden en realidad a la educación católica recibida, el amparo al desvalido, el sistema de castigos para las culpas. Pero son en realidad fallos del verdadero sistema de socialización, que fluye persistente y poderoso por el centro de todas esas salmodias, asegurando los verdaderos valores: quien posee tiene los derechos, el resto no. Una socialización cuya eficacia se ve en el resto de los escolares.

··········Me gusta también que no se juegue a los finales felices ni a los buenos bonísimos en un mundo de malos horrendos. En realidad, dos de los tres, digamos, resistentes a la posición general de los habitantes de la zona, acaban rindiéndose (el anciano no declara, el muchacho se deshace del cadáver y pasa a comerse unos tamalitos). Del policía que ‘lucha por la justicia’, nos queda bastante claro que es un reverendo joeputa y que su motivación es más el resentimiento envidioso que una creencia en otras formas de organización social.