Breaking and entering

By PFO

··········Unos arquitectos de altura abren un estudio en una zona empobrecida de Londres, lo que motiva que su local sufra asaltos nocturnos para robarles ordenadores y otros materiales. Así que el título de la película podría traducirse por “robo con escalo”… si no fuera porque los ‘rompiendo y entrando’ a que hace referencia no son sólo esos.

··········El chaval rompe y entra en un ordenador personal y por tanto en la vida privada del arquitecto, el cuál rompe y entra en la vida sentimental de una refugiada bosnia, la cuál rompe su confianza y entra con unas fotos en la vida de pareja del arquitecto, … Donde éste no puede entrar es en el círculo íntimo de su mujer y la trastornada hija de ésta.

··········Me gusta que la trama de hechos irrumpa y trastorne las relaciones personales, pero a menudo no sólo porque haya elementos nuevos, sino porque rompe la superficie y hace emerger conflictos subyacentes, como la relación excluyente de la sueca y su hija, o la fractura entre la musulmana bosnia y la familia serbia de su marido.

··········Me gusta la diferencia de diálogos según los ámbitos. La familia del arquitecto tiene conversaciones propias de familia sueca. En general, el arquitecto parece estar siempre escondiéndose detrás de las palabras. En todo caso, no son los diálogos trillados de una frase hecha tras otra que habrían hecho los yanquis de Hollywood con este tema.

··········La parte jurídica de la trama se me escapa un poco. Si lo que quiere la gente de asuntos sociales es la asistencia a un acto de conciliación con el que el chaval ya va a evitar la cárcel, ¿por qué presentarse a la juez con una mentira construida dificultosamente, sin contrastar entre las partes, …?

··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 8.

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Una respuesta para “Breaking and entering”

  1. BNB Dice:

    Me gusta que sea una peli tranquila (en la forma), que no intenten marcarme con música o efectos o caras melodramáticas dónde debo sentir o reflexionar sobre algo. Me parece diferente a lo de siempre: es cierto que las conversaciones tienen que ver con el contexto y no están hechas de topicazos. Ni siquiera aparece la famosa escena en la que algún personaje furioso o frustrado tira todo lo que hay encima de una mesa (y hay mucha frustración en la película).
    Me encanta la música, la imagen, que me dejen respirar y meterme en cada situación. Me gusta mucho la historia de Jude Law, Robin Whright y su hija, ese círculo que existe entre las dos y en el que él no puede (y finalmente confiesa que en parte no quiere) entrar. Me gusta la historia de Juliete Binoche y su relación con el hijo, e incluso me gusta lo que ocurre entre el arquitecto y la costurera porque es real, creible y se desarrolla dentro de un ritmo lógico dentro de la película.
    La historia del robo, la conciliación, etc. me interesa menos, sobre todo porque no acabo de comprender por qué de repente él no quiere ir a la conciliación y le dice a Juliete que no puede (¿por qué no puede?), por qué luego sí va (como si fuera un acto de arrepentimiento hacia su esposa engañada, aunque no veo la relación entre una cosa y la otra), por qué se inventa una historia tan extraña por sorpresa en la que implica a todo el mundo sin haberlo hablado antes con nadie. Toda esa parte final, desde la conversación del arquitecto y la bosnia en la bañera hasta que acaba, se hace larga, lenta y para mí un poco pesada. Creo que es lo único que me falla de la película.
    Me impresiona (qué frivolidad) tanta belleza en todos los actores y actrices: qué bellos el arquitecto y el chaval (Miro), la bosnia y la sueca; no sé si es una cuestión de fotografía o simplemente de estética, pero qué agradables de observar todos.
    Y me gusta mucho lo que precisamente a mi madre y a mi hermana, con las que fui a verla, menos les gustó: tantas pequeñas historias y personajes (la prostituta, el socio, la limpiadora, el tío serbio, la hija semi-autista, la terapeuta) que para ellas distraen la atención, no aportan gran cosa y son prescindibles para la trama. Y sin embargo a mí me parece que las cosas en realidad son así: una no es sólo mujer de alguien, o trabajadora en algo, o amante, o víctima de un robo, o viuda o refugiada. Las cosas que conforman la realidad son muchas y son a la vez, todo tiene que ver con todo, y de hecho todas esas pequeñas cosas son las que suelen “romper” en determinado momento la superficie y hacer que veas, sientas o pienses algo que de otra forma no habrías percibido (el “entering” del título).

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